PeterSaville.jpgA veces una imagen, nos deja fríos, no sabemos muy qué nos pasa con ella, si nos gusta o no, si es lo que esperamos o nos defrauda… Y luego, tras agitados sueños nocturnos, esa fotografía cobra vida, se fija en nuestra mente y ya no podemos apartarla. Vuelve una y otra vez como las mareas, con una fuerza inusitada, persistente… Es vívida, luminosa y real. Es aquel cromo que llevamos persiguiendo desde nuestra infancia.

(la preciosa foto es de Peter Saville)