Parece la semana de la incertidumbre –ya lo dice Rojas Marcos: Nuestra incierta vida normal—; empezamos con las sacas y el pacto de tras el telón de grelos –por cierto Quintana ha engordado 10 kilos, al menos, en dos días-.
El martes leo que el Sr. Passy me deja la teoría del suceso en boca de Bertrand Rusell que una vez masticada inicia una ruta incierta por mis tripas.
(En física, un suceso –cualquier cosa que tenga atribuidos espacio y tiempo- abarca desde una explosión a la llega de una onda de luz a un cuerpo, sin embargo la onda de luz sería una teoría o serie de sucesos. Mi duda: ¿un suceso es un instante que tenga espacio?... -Me temo que mi "altura" es de provincias-.)

Llega el miércoles y mi querida MC me dice que tengo un alter ego de ficción que se llama “Marisu”, eso sí, que habla gallego y con “pinta de estar sempre abstraida, como si estivese flipada”, no sé si quiero saber más... ¿Por qué a Básico Rodríguez le ha dado por novelar aquel piso después veinticinco años?

El viernes noche me engullo unas dosis teatrales de Constanza Macras-Dorothy Park que no empachaban pero tampoco eran el colmo de la delicatessen, y la obrita más bien parecía el camarote de los hermanos Marx:
- duda inicial a lo profesional-centroeuropea: no sabe si es su gato quien quiere danzar con ella o ella la que quiere danzar con su gato. No he podido ayudar a la chicuela.
-aparecen: Minnie, el lobo, Pocahontas, el marino...
-cantan Ne me quitte pas en alemán y
Olvídame y pega la vuelta de Pimpinela en español.
-resumen acelerado de los últimos 50 años de historia Argentina.
-cantan a Malkit Sighn y bailan muy bien.
-Ah! Después de leer el folleto me entero de que el “espectáculo desmitifica el oropel que ofrecen los grandes templos de la modernidad en los que la fama se adquiere como una mercancía, [...] ¿Por qué el hombre quiere ser famoso?”
¿Cómo se titula la película?

Ayer, en pleno achicharre nocturno y hecha un pincel, me fui al concierto de Transgobal Underground –conciertazo: de la plaza de San Román a un club de Berlin sin parar de bailar-. Yo iba a lo que iba, a revolver bien las dudas que parasitan en mis tripas bailando y echar unos tejos al morenorapado, que solo veo en los conciertos, que recibir los recibe, ahora que, ¿los procesa?

Resumiendo:
Conforme transcurre “la historia” aumentan los sucesos que impregnan nuestra vida, sobre los que ironiza Big in Bombay. Los sucesos establecen relaciones entre sí; a más sucesos, más relaciones, más teorías; en definitiva exceso de información -Sociedad de la Información-, y contradictoria, que no hace más que acrecentar la incertidumbre. (¡Y no salgo de dudas! Quizás me conviene seguir el ejemplo del Sr. Passy: leer a los situacionistas -ya los he olvidado- “under der linden” o en la piscina, que es más de petarda.