Ayer vino el Borbón a pasar revista a Charri City antes del desembarco iberoamericano. Una mañana helada, de otoño para castañear sin dientes, y con un “fixo a noite en pleno día”. Mi querido Lanzarote, más inflado y risueño que de costumbre, certifica que todo está en perfecto estado de revista. ¿No rascará la pintura roja del medallón del generalísimo? Me asombra este hombre, no lo reconozco desde que ha dejado de azuzar a la Casa Lis. Tan sólo un pequeño detalle le faltó vestirse de charro. Espero que no me falle y lo luzca con la gallardía acostumbrada en la recepción del Ayuntamiento, el día 14. “Pisa morena, pisa con garbo...”