Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2006.

la venganza de madame butterfly

20060602195452-mariposa.jpg

El sábado eran dos lindas mariposas, que correteaban revoltosas por el pasillo, con las alas color parduzco salpicadas de manchas negras y dos ligeros toques naranjas en la cola –o lo que sea-; eso, sí, estaban lejos de los radiantes ejemplares de aterciopelas alas blancas o vivaces colores. Pero, aún en su sosería eran una novedad. No molestaban. Ahí andaban jugueteando por el pasillo, de la cocina al baño, revoloteando entre los pliegues de las cortinas. Me observaban con gesto paciente desde la tapa del giradiscos, sin perder detalle de mis conferencias telefónicas a larga distancia. La más atrevida enfiló las antenas desde el espejo del baño para clavarme una templada mirada de compasión, mientras me lavaba los dientes.

El domingo por la tarde, parecía que habían convocado al resto de la parentela y que el clan noctua pronuba al completo acudía a la llamada, dispuesto a pasarse una temporada vacacional en este resort fresquito, en primera línea de calle al lado del botánico de mi balcón. Aquel conclave de mariposas ya no era tan gracioso, demasiada gente a mi alrededor: montando guardia en las esquinas, dormitando en el microondas, tres de tertulia en la bañera, y las más viejas a la fresca entre las hojas de la violeta. Movías la almohada y allá saltaba una directa al foco del techo. “Eso sí que no, en mi cama nada, queridas... Lo que faltaba”. Conseguí arrastrarla por los pelos lejos del tálamo, y me enterré en vida durante toda la noche.

El lunes a las nueve, después de una noche de ventanas abiertas tratando de mitigar la calorina, varias legiones acampaban entre mis cositas, y el techo era un nubarrón marrón oscuro cargado de mal fario. Mis sueños de pájaros y otros voladores al acecho dispuestos atacar eran realidad, aquí estaban. Aquella tarde con un arsenal de la OTAN en mis manos: el plumero, el trapo de la cocina, una estrategia planificada a golpe de buscaminas -durante todo el día en el curre-, y mucha alevosía, pasé por las armas a la mayor parte de los lepidópteros.

Ahora tengo el parquet plagado de cadáveres, camino de la cocina al sofá entre crujidos del polvo y esqueletos que se resquebrajan bajo las chinelas. Con lupa analizo los últimos estertores de esta pequeña que me saca la lengua y abre sus ojos azules como platos antes de caer despanzurrada. Y la casa sigue cerrada a cal y canto.

02/06/2006 19:58. emma b #. emma Hay 4 comentarios.

chttss!

“El silencio”
Cia. Pippo Delbono
El Liceo, 20 h.

El silencio camina a mi lado dos pasos más allá abrazado a mi sombra. El silencio cuelga de mis orejas prendido en los zarcillos de plata. El silencio duerme de luto entre los pliegues de la falda. El silencio pinta de carmín los labios sellados. El silencio desata los murmullos de los adentros. El silencio de los sordos.

la decisión

"Kain, Wenn & Aber"

Compañía Nico and the Navigators

CAEM, 20:30 h.

“La primera decisión es para mí mismo, con valentía, a solas...”

“Quién decide quién debe decidir”

“Tengo más escote que tú”

“Rien ne va plus”

”... todo va bien”

Lo único bueno: La canción de Lisa Germano & OP8: Slush

05/06/2006 23:01. emma b #. basuras y legañitas Hay 3 comentarios.

vigilancia electrónica

“Super Vision”

Compañía The Builders Association

El Liceo, 20:30 h.


Dos pantallas crean un escenario virtual en el que los actores se desenvuelven, y en el que se entrecruzan tres historias: un businessman comprueba en sucesivos controles de los aeropuertos que su identidad es transparente gracias a sus tarjetas electrónicas; una joven archiva en formato digital todo el pasado de su abuela que pierde la memoria, y un padre explota los datos de su hijo de nueve años para crear un fraude de miles de dólares.

“Tras el 11S, en nuestra vida cotidiana hemos llegado a aceptar, permitir e incluso alentar esta nueva forma de vigilancia, así como sus constantes incursiones en nuestro ámbito particular. ¿Qué fuerzas alientan nuestra permisividad y compromiso en el proceso de exposición de nuestros datos, y cuáles serán los resultados de este proceso?” Marianne Weems.


sirenas de río

20060611214239-tormes.jpg

“Archipiélago del Tormes”

Cía. Ilotopie

Río Tormes, 22:30 h.


Neptuno seduce a la sirena del Tormes bajo la última luna llena de la primavera, mientras navega en la góndola de gárgolas de fuego.

Un viejo utilitario arrastra la caravana en un paseo dominguero por atajos acuáticos entre las dos orillas abarrotadas de juncos.

La giganta de Baudelaire luce corpiño y falda rojo carmesí, sobre su mejor miriñaque, en su caminar doliente sobre las aguas.


a caballo

“Conference des chevaux”

Compañía Generik Vapeur

Plaza Mayor, 23 h.

Pegaso sobrevuela las cabezas apiñadas compitiendo en destreza con el bimotor del Barón Rojo.

Un hombre a caballo abre a paso a la manada de yeguas bípedas y senos aireados.

Un flamenco desgarra los lamentos a golpe de yunque.

La sirena colea malherida sobre un mar de piedra.

La rueda del tiempo muele los amasijos de hierros entre fragancias de gasas.

la sirenita

20060616214906-sirenita.jpg

“La sirenetta”

Compañía Lenz Rifrazioni - Teatro Lenz.

Teatro de Caja Duero, 20: 30 horas

Los acordes del Happy Christmas esparcen sus burbujas en el fondo del mar. Una estrella de mar dormita sobre duna de caramelos con brillantes envoltorios rojos, dorados y azules que acoge en su seno a la pequeña sirenita cruelmente deforme.

Una noche de tormenta, la pequeña se enamora del Príncipe de los comedores de aire, los humanos, después de salvarlo del naufragio. Por amor, la sirenita sin lágrimas renunciará a sus escamas, su mar y una larga vida sin alma para convertirse en una mujer muda, de pasos ligeros, dolor lacerante y muerte segura.

“Nosotras no tenemos lágrimas por eso sufrimos más”.

el baile

20060618194131-ofaet.gif

“Ofaett”

Compañía Erna Omarsdottir y Damien Jalet

Teatro Liceo, 20:30 h.

Dos cuerpos embutidos en un mono casi transparente nos cuentan una historia de seducción entre dos criaturas ingenuas, que se transforman en gigante o araña con cabeza del hombre elefante, en una danza enredada con gracia y poesía.

18/06/2006 19:41. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

mi sirenita

La Hydropithecus tormelensis Fontanus, alias la sirena de Fontcuberta, hallada en el cerro de San Vicente tiene un esqueleto de gran vertebrado, bien formado, con miembros anteriores desarrollados, falanges bien marcadas y el pulgar perfectamente visible es oponible, por lo que se trata de una “mano” realmente capaz de asir objetos.
El cráneo con su frente corta, mentón prominente y garganta próxima a los labios nos indican una posición general del cuerpo apta a la bipedación. Su dentadura es típica de un omnívoro pero sufre un adelgazamiento del esmalte dental, debido probablemente a una malnutrición. Esta carencia alimentaria podría explicar que durante un período de hambruna hubiesen emigrado hacia zonas más meridionales en busca de alimentación más favorable a las orillas del Tormes hace unos 6 millones de años. Todas estas cualidades, junto con las características de la base craneal, le inclinan a pensar que nos hallamos ante el cráneo de un animal muy próximo al homínido de tipo moderno.
Sin embargo, las características de la columna vertebral, que muestra dos curvaturas en lugar de las cuatro existentes en los bípedos humanos, y la morfología de la aleta caudal, que tiene forma de media luna y está articula al resto del cuerpo mediante la columna, le llevan a pensar que se trata de un vertebrado acuático.

Mi sirenita no es un fósil, aunque luce algo esquelética, es cierto; está tan viva como que me parta un rayo ya mismo delante de la TFT. Es más, ahora escucho un glu-glu acompañado de un batir de palmas para jalear la cuatro ranas de la cena —es su forma de dar las gracias, pobre—. Apareció después de las inundaciones del sábado con carita de no haber roto nunca un plato; y aquí lleva cuatro días a cuerpo de reina tirada en la bañera, atiborrándose a pescado –que me está costando un riñón—, sacando lustre a las escamas y cepillándose la melena de ondas espumosas. En las horas muertas, practica el aleteo sin olas y canta con voz de mar de los sargazos teñida de verde caribe. La verdad, me pone el baño hecho una piscina, y yo arrugo el morro a lo “bulldog” mientras seco todo aquello, pero es de mentiras... Mientras retuerzo la fregona tan sólo deseo: “Me embriagaré una noche de cielo negro y bajo para cantar contigo, orilla al mar salado, una canción que deje cenizas en los labios.”

21/06/2006 22:26. emma b #. chismes Hay 3 comentarios.

un petit cadeau

20060626204434-caballito.jpg

Mi sirenita no se parece a Daryl Hannah. Es de otra raza, más bien mediterránea, por su piel tostada, el lunar caprichoso en el hombro y sus escamas azul platino como el mar de Ulises.

Después de dos días de jugueteos con el cubo y la palita, de siestas entre algas deshidratadas —que, al fin, encontré tras recorrer todos los herbolarios de la ciudad —, y de atracón diario; su apetito comenzó a desfallecer. Su canción perdió el entusiasmo de las olas contra los acantilados de Pharos. Una música tristona y melancólica sin rumor de orilla, ni vaivén de deseos, brotaba sin cesar de lo más hondo de su cola.

Ni la sal a paladas, ni las raciones extras de algas selectas de las Rías Bajas le arrancaron nuevas sonrisas. Detrás de la puerta entreabierta, escuché sus lamentos de voz oscura: “Una sirena en una bañera... ¡qué triste es tu suerte! Medrosa tirita tu aleta menguada.” Sus escamas cada día más resecas por las tardes de calor de fuego perdieron el brillo de la luna en el mar.

Su corazón ya no duerme, está despierto, despierto, los ojos abiertos, la frente arrugada y la aleta callada. La madrugada refresca a eso de las seis. La campana del convento de Dueñas repica con fuerza. El viento del amanecer trastea con saña la ventana de la salita. Ya no huelo a mar salado; ya no escucho el lamento silencioso: “¡Qué triste es tu suerte!”. En tres pasos estoy en el baño. Mi pie tropieza con el tapón que rodaba hacia la puerta. La bañera está vacía, cerca del agujero de desagüe un diminuto fósil de unos ocho centímetros, un pequeño caballito de mar, descansa entre las ramitas de algas verde arrugado. ¡Qué precioso regalo!


26/06/2006 20:28. emma b #. chismes Hay 1 comentario.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris