De la sorprendente boda y luna de miel veneciana de Sarko y Bruni (parece que las modelos han iniciado el asalto al poder), a la sorpresa derrotada de Gallardín al borde del llanto —últimamente los políticos desahogan sus emociones con luz y taquígrafos, recordemos a miss Clinton: unas lágrimas a tiempo le han valido una victoria—. El jueves, comentarios para todos los gustos. Pizarro a la palestra del PP, Fraga vaticina reveses electorales, mal que le pese a Mariano, y Pepiño frotándose las manos. Frederich J. Von Losantos cuenta que al nuevo ayuntamiento-palacio de Gallardín ya no le llaman el palacio de las ratas, sino “Ambiciones. Al alcalde le llaman Jesulín, y a quién tú sabes, “La Campanario”.

(Qué lengua, por dios, qué lengua!)