20080823213551-passy.jpg

Los ingleses llevan camiseta de manga corta bajo la camisa de popelín blanco, cenan en el patio del Delicatessen en una noche de abanico y helados, la rubia de negro impecable y piercing en el labio soba la pierna del lindo inglesito con los pies de rojo.

La petunia blanca se chamuscó a la sombra entre manos ajenas. Mañanas fresquitas bajo lomas de trigos recortados. “Y tu morena carne los trigos requemados, y el suspirar de fuego de los maduros campos.”

La nevera vacía, entre silencios nocturnos, estertores quejosos de judías tiernas y muslos de pollo de corral recién adobados. Una frase mata el hambre de tanto darle vueltas, ni con otra vuelta de tuerca logra el efecto deseado. Los aniversarios confunden, no ponen los años en su sitio. “Juventud, divino tesoro. ¡Ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar no lloro, y a veces, lloro sin querer”.

Los patos con vértigo miran incrédulos el canal de la Hacienda Zorita. Una nube de plumas deja un reguero de patos blancos arrollados en la autovía de Castilla. Sagitario888: la espía que surgió del frío. “Alguien que pide un papel de fumar... Alguien que baila sin brújula al fondo del local. Underground, Ibiza underground...”. Una semana trabajando.