Blogia
Emma B. El diario de una chica de provincias

trabalenguas


—No corras tanto, no puedo con todo, me tienes deslomada.

-Calla, tonta, y apura que se nos van a descongelar el pescado.

-¿A descongelar qué...? Ilusa, con el frío que hace aquí no se descongela nada. Estaríamos más a gusto en la sección de congelados, entre las bolsas de espinacas o las rodajas de atún del Mercadona. Casi vuelvo y me instalo. —Opina Misombra toda llena de razón.

El gélido ambiente invernal acompaña al clima del momento: congelada la economía, congelada la crisis, congelado Zapatero –hasta las cejas han abandonado el tradicional pico por un punto de inflexión-, congelado Rajoy, congelada la banca, congelados todos. Los congelados el producto estrella del momento. Y mi querida Espe: “Mira como tiemblo.”

Caminamos otro trecho más por la Avenida de Los Cipreses, bordeamos la rotonda, cruzamos, seguimos calle abajo, subimos la cuesta y ya estamos congeladas.

El momento está congelado. ¿Quién lo descongelará? El descongelador que lo descongele buen descongelador será.

8 comentarios

emma -

bingo para el caballero.

Ya lo he terminado que es mucho dada mi poca aficción a los novelones de más de 400 páginas. te engulle la trama y eso a pesar de que en la solapa casi te la cuentan entera, pero su manera de escribir me resuena un tanto cursi por momentos; acerada que es una.

Toisaras -

Señorita, supongo...

emma -

para que vea que le hago caso:"Sevilla
La víspera del horror, Carmen va al cine con dos compañeras de taller para ver a Jean Harlow en La indómita. Como a toda< joven de su edad, especialmente si vive con estrecheces en un corral de vecinos de Triana, a Carmen le gustan las películas de amor que transcurren en escenarios lujosos y cuyas protagonistas son mujeres fatales de rubias melenas, lánguidas pestanas, largos muslos y lencería de satén..."

Toisaras -

Como Don Mendo trepando
con un pan del Armuñes
Asómate.
¿ no me ves?

En la siniestra agarradas
de Cipérez las obleas
Asómate, Emma B.
Espero que ya me veas...

emma -

cualquier domingo de éstos le tiro la escala de cuerda para que nos prepare el "brunch", misombra no para de tragar últimamente.

Toisaras -

Los domingos compro el pan junto a su casa. Una vez que salgo a la calle con mi pan y mi bolsa de obleas de Cipérez, la imagino arrebujada entre el edredón calentito, me dan ganas de subir y ofrecerle un "rescaño" con un café con leche.
Pero ahora me entero que a esas horas anda Ud. por los Cipreses, pasando frío y hablando con susombra.
El caso es no parar...
Mi corazón, aún después de muerto, no dejará de latir por Ud.

emma -

me temo, mr. Hyde, que con sus ademanes no descogela usted ni a la misma sirvienta del dr. Jekill

Hyde -

¡Quien lo diría lo diría! Una rubia congelada, y yo para descongelarte.