La primavera se va acercando. No hay duda: los callos pican, la piel se enrojece en una pantorrilla sí, en la otra no; aparecen eczemas en los sitios más insospechados; la sangre bulle, queridos niños. Esto mismo parece que le acontece a mi MiLanzarote, que se ha despachado con alegría primaveral contra su opositor el señor Fernando Pablos: “Ha pasado de ser el recadero de Melero –al que compraba los chicles ahora que ya no fuma– y ahora se ha convertido en un monosabio”. Hay que ver, después de este frío y soso largo invierno, llegamos a marzo con la jarana festiva de MiLanzarote para animar el cotarro. Si no hay como este hombre...!

El clan socialista está de los nervios ante tamaño insulto. Y Misombra dice que su NandoPablos no lo merece, con esa carita de aplicado que tiene, que ese bestia se lo va a mustiar. "Niña, que todavía no ha florecido.", le aclaro, más que nada porque Nandito no es ni por asomo mi tipo -a mí me van los tipos duros- y por incordiar, claro. "Y además que se espabile. Que le diga a MiLanza que..., no sé..., que él es el recadero de..., de...., Esperanza Aguirre?" A ver si así animamos este final de invierno. Por favor, señores, el vulgo y yo lo necesitamos con toda esta crisis por los rincones.