20100511230926-maio.jpgPasan los días, dejas pasar las noches y te plantas en mayo. En la plaza da Ferrería, bajo una lluvia cantarina, suena la musiquilla lenta y machacona de las coplas de Os Maios cantadas por niños agazapados en el interior de los conos forrados con fiunchos y decorados con naranjas, huevos, margaritas, camelias o calas. Sus palabras son irónicas y críticas con el poder: el Alcalde Lores, Feijoó, Zapatero o Rajoy pero han perdido el graciejo y la mordacidad de antaño, pero me gusta este modo de celebrar la primavera con flores, huevos y coplas. Aunque de pequeña era mi fiesta favorita era el domingo de ramos por aquello del trapito nuevo y ponerse hecha un pincel para agarrar bien fuerte la palma y atizarle a la borriquita.


(la foto aparece en la web de la biblioteca fillos)