Lo mejor de estos abrasadores días de verano son las noches cálidas de espaldas descubiertas y terrazas de madrugada. En la terraza del Edelweiss con vistas a la fachada lateral de la catedral y a los jardines de Anaya con sus imponentes cedros, los señoritos de la mesa de contigua comentan los resultados del último barómetro del CIS: los seis puntos de ventaja del PP sobre el PSOE, a pesar de que los resultados están apañados y la distancia es mucho mayor.

Me quedo con el dato de que la clase política y los partidos políticos ocupan el tercer lugar entre los principales problemas que existen actualmente en España, después del paro y la situación económica, ¡antes incluso que el terrorismo! Dato que se viene repitiendo en los últimos barómetros. La tropa cada vez más harta y preocupada por los políticos, mientras tanto éstos en su limbo de reproches, acusaciones, sueldazos, absentismo y prebendas, cuando no corrupción pura y dura. Y nuestros próceres sin darse por aludidos enfrascados en el estatuto catalán, que ya huele -y en el ranking de preocupaciones del respetable está por los suelos-, y con la prohibición de las corridas de toros -que a la mayoría nos parecen crueles pero no las prohibiríamos-. En este devenir la clase política y los partidos serán el primer problema de los españolitos.

Y 42 mujeres han muerto asesinadas por sus parejas o exparejas este año.