Mi Lanzarote lleva una temporadita en boca de todos entre los últimos affaires urbanísticos y el subidón tributario, con manifestación domingo sí y domingo no; ha comenzado la legislatura en su más puro estilo con tronío y el bigote por delante, ni atiende a las razones de Mariano — que se propone hacernos llegar a fin de mes como sea, aunque en charri city lo va a tener crudo—. De nada le ha servido el folletín “Mejorando Salamanca con el esfuerzo de todos” y la misiva tan explicativa que el señor Teniente Alcalde nos ha remitido a todos los contribuyentes, en la que nos pide un “pequeño esfuerzo adicional para continuar mejorando Salamanca” y se despide con un “Esperando contar con tu compresión” que parece no haber cuajado entre el vecindario, vista la tropa que el domingo llenó la plaza mayor. Con otra cartita y otro domingo de descanso llegamos a los sesenta mil charros en pie.