Es ligera y manejable, bien proporcionada, con suaves curvas. Tiene diseño de los felices cincuenta, toda ella de color azul cielito lindo. Es la tostadora de Espe, el regalo navideño del PP de Madrid. Ya la tiene Gallardín, Acebes, y los altos gerifaltes del PP y, por supuesto, Mariano Rajoy. ¿La tendrá mi Lanzarote? Espe, querida, la necesita con urgencia. A este hombre le hace buena falta desayunarse a golpe de logo del PP, con gaviota y todo, grabado a fuego en las tostadas para recordarle aquello de: ¿quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos?, dejar de ser el hombre díscolo del partido y dar marcha atrás en el subidón de los impuestos porque ese paripé de rebajar un chisco el billete del autobús suena a poco. Aunque, la verdad, creo que mi Lanzarote necesita algo más que un empacho de tostadas a la gaviota para dar su brazo a torcer.
Es tan mona y alegre..., ¡quiero una! Ya he colocado mi mejor calcetín de ganchillo blanco en la chimenea para que Papa Noel no olvide regalarme la preciosa tostadora.