Al primero lo vi hará cosa de mes de medio pegado al panel de información municipal en la Avda. de Salamanca, cerca de Carrefour. “¡Ah, y éste! ¡Qué raro!”, pensé pero iba en coche, el semáforo se puso verde y tuve que largarme.

Unos días más tarde —todavía hacía un fresco de perros y llovía bastante, lo recuerdo porque mi paraguas estaba a puntito de romper— en el panel que hay en la Avda. de Comuneros bajo el puente del ferrocarril, me encuentro con otro del mismo tipo, pero no decía lo mismo. Me gustó lo que contaba. “Del festival de las Artes”, me dije. Llegó el festival pero nada de máquinas visionarias, ni compras o ventas más allá del habitual taquillaje.

Poco a poco comenzaron a verse por toda la ciudad. Los más grandes en paneles de información municipal, algo más pequeños desperdigados por vallas de obras, tapiales o huecos de ventanas, y los pequeñitos en los bares o de mano en mano.

Ahora están por todos lados, en la valla de la obra del Gran Hotel, en las barras de los bares, en los rincones más inesperados, y en el DA2. Sus autores: SPS Sociedad Psicogeográfica de Salamanca

VENDO
MAQUINAS VISIONARIAS / QUE TATUAN EN TU ALMA LA NECESIDAD DIARIA / DE TOCAR PIEL METALIZADA DE COLOR MALVA / PIEL DE NOCHES GANADAS A LA NIEBLA Y A LA HELADA / PIEL AJENA QUE EN SU ESCALOFRIO TE GUARDA / PIEL CON PINTURA DE PLUMAS / QUE SON COSQUILLAS DE CREMAS AFRODISÍACAS / QUE POR TU PIEL DE ESPONJA VIBRADORA SE DERRAMAN