Hay años que uno comienza mojado, esponjoso, con el agua chorreando por las rendijas y los termina agrietado con el gesto encogido. Pero este año que empezó con la sonrisa congelada, acaba con la cabeza a pájaros y el corazón palpitante, y un sin fin de palabras en la memoria: palabras impresas, crisis, ¿what crisis? - plan E, trajes corruptos, esqueletos que crujen, políticos en línea, canciones para abrigar el corazón, encuentros inesperados, palabras en voz alta, besos en los rincones, sostenibilidad, mentiras a la sombra de las palmeras, cerebros inundados, el azar a borbotones, y el deseo en gotas deslizándose por las hojas del naranjo.

feliz año, queridos

chin, chin...

buenas noches y buena suerte


Y para celebrarlo ...

Passion en el disco Cinema de Rodrigo Leao.