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Emma B. El diario de una chica de provincias

Elecciones “cheek to cheek”

Las huestes de los partidos políticos ponen al día, engrasan y abrillantan la maquinaria electoral. Esta vez, en la arena política todos los artilugios y maquinaria de guerra, desde la pistola del abuelo a los tanques de Trillo, desde los “mass media” al boca a boca de militantes y cargos políticos.



En estas nuestras provincias de la España profunda sabemos que aquellas artimañas de caciques tan bien ejecutadas durante épocas republicanas no han sido erradicadas; persiste el reparto de papeletas casa a casa, persona-persona, favor-favor, incluso bien cerca de los colegios electorales los mismos días de las votaciones.



Nuestros populares reúnen a sus Alcaldes, provincia a provincia, con un claro objetivo de movilización: “hay que movilizar a la gente” ( para que les vote, claro. No se trata de votar en general), “hay que sacar un diputado más...”.



Cual perros de caza han comenzado el rastreo de votos.

La ley de los grandes números

Finiquitadas las navidades y en plena cuesta de enero, nuestros candidatos nos van lanzando cifras y números cual subasta en Christie’s. Y así entre rebajas hasta el 40%, liquidaciones del 50%, y últimos días al 70%, asistimos a los albores de una campaña electoral por comenzar.


Los unos, plazas de educación infantil para que alcancen a 300.000 familias. Reducción del IVA de la música del 16% al 4% y el de los libros y publicaciones escritas al 1%. Desmantelamiento de las centrales nucleares en 20 años. Alcanzar un 40% de los alumnos de bachillerato, FP y Universidad becados dentro de 10 años. Ordenador en las aulas para cada dos alumnos a partir de los 8 años. Reducir el tipo máximo del Impuesto de Sociedades a la media existente en los países de la Unión Europea, que ronda el 30%.Aulas matinales desde las 7.30 y comedores escolares. Ampliar el horario de los colegios a 12 horas al día, once meses al año.


Los otros, crear 32.000 plazas de policías y guardias civiles en cuatro años. 900.000 viviendas protegidas. 2.000 oficinas de atención al ciudadano con horario ininterrumpido y accesos gratuitos a Internet. Pronto nos prometen más.



¿En este país nadie duerme?
Y la gran pregunta: ¿Quién va a pagar toda esta fiesta, Amancio Ortega o el vecino del 5º? Ya me diréis, queridos.