Mi querido Lanzarote ha presentado el nuevo mobiliario para las terrazas de la Plaza -tranquilos no las ha diseñado su señoría-, el mismo para todas -más uniformidad después de retirar los antiguos y preciosos toldos-, si bien cada hostelero podrá elegir una gradación diferente dentro de una misma gama de color. Ramón Benedito diseñó las mesas, sillas y sombrillitas, en color flamée, inspirándose en los arcos del ágora, en aluminio de alta tecnología: repelen el agua y el fuego, producen calor en invierno y frescor en verano. Estoy encantada ya pueden caer chuzos de punta, rayos y centellas que nadie me sacará de mi sillita. Un detalle: no saben cuándo podremos disfrutarlas, ni cuánto cuestan, ni tienen fabricante ¿...?
Mientras mi Lanzarote vela con desvelo por el clasicismo del charrismo, los chicos de Córdoba debaten con fruición sobre la torre Ferrater –más disseny catalán— muy sinuosa y sensual pero que no armoniza con el perfil de la ciudad.