Estoy aquí tumbada en el sofá mirando como Misombra no para de sorber café y de bostezar, entre tostada y tostada. Sí, ella ha despertado, casi tuvimos que buscar en Google un príncipe disponible para que de un beso nos la sacase de la soñarrera. Pero no, ahí está sentada en el suelo con los ojos llenos de legañas escuchando mi resumen de prensa semanal:

Un dandi despojado nos cuenta lo feliz que fue en Argüelles y lo joven que era de aquella ("juventud divino tesoro te vas para no volver cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer ...”) y firma autógrafos en la feria del Libro.

Un ministro rechonchito y más bien calvo le tira los tejos, o cuasi, a una rubia de frasco: “Aguirre es de las que besan a mediodía y muerden por la noche, de una manera que no es acorde con su aristocrática posición", en relación al plan de vivienda de Madrid, ’Operación Campamento’: “Un plan de vivienda para Madrid en el que participan los ministerios de Defensa y de Vivienda y la Comunidad de Madrid. En una superficie aproximada de nueve millones de metros cuadrados, vendidos por Defensa, se levantarán 11.700 viviendas, el 75% protegidas y el resto libres.” —Por favor, señores, dónde está la lista para los minipisos, —pregunta Misombra mientras enciende su primer pitillo post-letargo con el placer y el garbo de Sarita en “Fumando espero al hombre que más quiero...”.

Se recogen firmas para botar al ínclito Federico Jiménez Losantos de su programita mañanero en la COPE.