Mi querido Lanzarote en un afán de culturalidad –para que no digan los antiarchivo- nos ha montado un festival de “Las Artes”, y ésta es la "noche blanca": noche en blanco, para pasarse en blanco,¡vaya! Yo la estrené con el montaje desolador y cruelmente conmovedor de Charles Gonzales sobre Camille Claudel: su pasión, su genio creador, su locura y su desesperación.

Y ahí se acabó, ya no pude seguir rondando la noche pero Misombra tomó nuevos alientos sentimentales y allá marchó al concierto romántico en el huerto de Calixto y Melibea. Y una, ahora, aquí matando la sofoquina entre dosis de Oporto "gelé" y abanico castizo.