Las nubes no han dejado de pasar. La lluvia viene, sacude su pelo mojado, y se va. En la esquina del Toural, he metido los pies en un charco al tratar de arranca un cartel sobre “El resurgir de las raices celtas”. Un maestro druida, “esperto en celtismo y en la filosofía druídica”, “profesor de amtropología mágica ritual y técnicas holísticas. Maestro en teúrgia y especialista en alta magia.”, anuncia sus conferencias y jornadas prácticas “al aire libre, en lugares mágicos de nuestro entorno.” ¿Tendrá este nuevo Panoramix la receta de la poción mágica? No estaría mal un sorbito de poción los lunes aciagos. Sería el remedio ideal para salir de la cama en volandas y de un apretón mandar al jefe a Tejares. Despego el cartel con cuidado. Está tan húmedo que se puede romper en cualquier momento. Necesito tener todos los datos y con esta lluvia no puedo pararme. Horror la jornadas fueron en septiembre. No hay poción, ni fiesta druídica. Me he quedado sin remedio para el largo invierno de estepa. Quizá en el casino puedan consolarme.

Cuando ya tengo el pie izquierdo dentro del zaguán del casino mi paraguas pincha un pequeño panfleto naranja. Dice: “Profesor gran ilustre Baki. Gran mago con poderes naturales, rápido y eficaz, con 27 años de experiencia en todos los campos de la alta magia... Verá a sus enemigos de rodillas”. ¡Dios! Aquí tengo el remedio a punta de paraguas, el gran Baki con su teléfono de la esperanza resolverá cualquiera de mis avatares. Un druida de pura cepa, invocar a Panoramix, por ejemplo, y al gran Baki juntos necesitará el señor Sarkozi para refundar el capitalismo y eliminar los paraísos fiscales. Mañana hablaremos del gobierno.