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Se muestran los artículos pertenecientes al tema delicias con escarcha.

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LUJO SIN SOMBRILLA. 

 

(Tao Zhao) 

20/06/2013 01:42. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

Che coss'è l'amor

 

 

He visto brotes verdes en los árboles de la vereda en el paseo de Canalejas, tal cual, nada de metáforas de economía - política. Canta el cuco y el sol arruga los amores. El invierno viaja lontano con la mochila cargada de amores mutilados. 

fallaste corazón

 

 

Fallaste corazón. (Y tu que creías el rey de tdo el mundo, y tu que nunca fuiste capaz de perdonar... Maldito corazón, me alegro que ahora sufras, que llores y te humilles... La vida es la ruleta en que apostamos todos y a ti te había tocado no más la de ganar pero hoy la buena suerte te ha volteado. Fallaste corazón, no vuelvas a apostar) 

Pecados y Milagros

Doña Lila Downs.  (Me gusta su voz porque me recuerda a Chavela Vargas) 

 

13/02/2013 00:21. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

buenos días

 

 

Es un domingo pálido, neblinoso, olas de frío se estampan contra los cristales de la ventana. Las cigüeñas hace horas que han despertado, su aleteo sobre los tejados revuelve el aire acurrucado en las cornisas de la Clerecía.  Enciendo un cigarrillo y salgo al balcón, el humo calienta la nariz.   Tres caladas y el meñique ya no responde, a  este paso se cuelga el iPad y otro domingo enterrada.  Los árboles de la calle de las Úrsulas continúan esquilmados, ennegrecidos y silenciosos. Ningún pájaro canta y yo no soy el cuco.  

california dream

 

 

 Martes, 13.  Cero grados. No te levantas con el pie izquierdo. El azar te regala una olvidada canción para despertarte,  Alone again or  de Love. Las guitarras con flores en el pelo —Yeah, said it’s all right—, las trompetas con capote de paseo. Califormia dream.  Las hojas encendidas de los olmos en las orillas del Tormes.  El viento ha espantado las moscas y enreda tu pelo zalamero  —and I will be alone again tonight my dear—. Tus pasos se alejan por el callejón. En el viento no había hojas de lluvia. En la noche suena otra vez Alone again or, una vez más y otra. El azar no descansa. La escarcha no duerme.  

 

Yeah, dijo "todo está bien"

 No olvidaré

todas las veces que esperé pacientemente por ti

 Y tú harías sólo lo que elegías hacer

Y estaré solo otra vez esta noche, mi amor

Yeah, oí algo gracioso

 Alguien me dijo 

 "Sabes que podría estar enamorada de casi todos" 

 Creo que esas personas son 

las más divertidas 

Y estaré solo otra vez esta noche, mi amor

Alone again or. Love

¿cerezas o guindas?

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Las cerezas son frutos dulces pulposos, ricos en nutrientes como calcio, potasio, fibra, hidratos de carbono, vitamina A y C, magnesio, flavonoides, ácido elágico.Se pueden consumir frescas o en preparaciones cocidas -¿en deconstrucción?-. Se Maneras de preparar cerezas:  tartas, postres, mousses, sorbetes, confitadas, como relleno de bombones, como condimento para acompañar carnes de caza. En postres, es muy popular la preparación de un flambeado de cerezas en brandy acompañando un sorbete de vainilla (Cherries Jubilee). La fermentación de cerezas negras produce aguardiente y otras bebidas.

 

Las guindas, denominadas griottes en Francia, son una variedad de cerezas silvestres que se caracterizan por su sabor agrio. Su origen se haya en el Mar Negro y en el Mar Caspio. Su piel es de color rojizo y negruzco, tiene forma redondeada y presenta una depresión en el ápice, de pequeño tamaño -2 centímetros de diámetro-, contiene un pequeño hueso en su interior y presenta un tallo algo más corto que el de las cerezas. Su carne es blanda y jugosa y presenta un sabor más ácido por lo que suelen usarse para conservas o acompañar carnes.


Tortilla de cerezas:

Ingredientes:

- 4 huevos
- 100 gr de azúcar
- 100 gr de mantequilla
- 1/2kg de cerezas
- 1 vaso de licor de naranja o Kirsch
- 1 pizca de sal y 1 pizca de azúcar

Rehogar las cerezas deshuesadas con la mitad de la mantequilla. Agregar el azúcar y dejar cocer hasta que se ablanden. En un bol batir los huevos con una pizca de sal y azúcar. Agregar las cerezas bien escurridas y mezclarlo todo bien (reservar el jarabe de las cerezas). En una sartén, derretir el resto de la mantequilla y cuajar la mezcla anterior como para preparar una tortilla. Servir la tortilla de cerezas con el jarabe reservado y flambearla con el licor previamente calentado.

 


Los sueños olvidados

 

Helena soñó que se había dejado los sueños olvidados en una isla. Claribel Alegría recogía los sueños, los ataba con una cinta y los guardaba bien guardados. Pero los niños de la casa descubrían el escondite y querían ponerse los sueños de Helena, y Claribel enojada les decía;

- Eso no se toca.

Entonces Claribel llamaba a Helena por teléfono y le preguntaba:

- ¿Qué hago con tus sueños?

 

El libro de los abrazos.  Eduardo Galeano.

 

 

lana del rey

 

 

MARAVILLOSA Lana del Rey.

gilda siempre ella

 

 

De nuevo la gran Gilda. Acabo de verla en la 2, sus meneos con guante incluido, esos hombros de cleopatra, y esa melena voluptuosa de Helena desairada, y el susurrante Amado mío a brazos abiertos como si tratase de abrazar a esos hombres embelesados.  De la última vez que la he visto quedaron estas palabras:  

<<Al fin he logrado sentarme delante del portátil casero  más de media hora, sin prisas,  con toda la tarde y la noche por delante.

Contenta por haber atizado unas cuantas patadas a las hojas desparramadas por las aceras -pasatiempo otoñal favorito que entretiene mis idas y venidas diarias-. 

El azar televisivo me alegra la tarde del sábado con Gilda. Tumbada en el sofá sin parpadear, trato de grabar en la memoria un sinfín de diálogos sin desperdicio: "La odiaba tanto que no podía quitármela del pensamiento. Estaba en el aire que respiraba, en la comida que tomaba"  nos confiesa Johnny Farrell, "Te odio de tal modo que buscaría mi perdición para destruirte conmigo" le larga Gilda a Johnny.

Espero impaciente que Miss Rita cante sus hits. De blanco con la barriguita al aire, el siempe nostálgico Amado mío con un bailecito sin desperdicio. De satén negro y escote palabra de honor luciendo hombros y medio brazo -eso sí siempre con larguísima abertura para exhibir piernas de infarto- el escandaloso Put the blame on mame con el streptease del guante. Esa imagen de Gilda con los brazos en cruz,  lazada enorme ajustada en la citura y guantes largos merece un lugar en "Las lágrimas de Eros" -la exposición del Thyssen  que recorre los mitos eróticos basándose en el libro de Bataille-.   ¡Qué sexy, por dios! Y han pasado más de sesenta añitos. Lo peor, no sé por cuál decidirme: ¿blanco o negro?>> 

Hoy me quedo con el blanco. 

 

adiós, Cesaria Evora

 

 

 

En mis días de desamoramientos, ella con su tristura ha devuelto la alegría a este achacoso corazoncito.

Que la tierra te sea leve.  

diablo rojo

 

 

Rodrigo y Gabriela. Guitarreo para los pies insomnes.

veranillo de san miguel






Bajo un castaño viejo y retorcido como un lunes de invierno. Una hoja dormida, otra requemada. El libro entre los dedos no cuenta las horas.



impresiones

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Si la pereza fuese una nube, viviría en el país de las nieblas perpetuas.

He decidido exprimirla y que el diluvio inunde este corazón lleno de polvo.

 

 

 

la señorita Nicotina

Se fueron a almorzar a un restaurante donde les dieron huevos a la Malmaison, pollo con gelatina, crema de guindas, helado y un disgusto espantoso, porque la cuenta subió que más que Napoleón después de la campaña de Italia.

Acabó el almuerzo, ella se dio a conocer. -Me llamo Nicotina -dijo.

-¿Cómo? ¿Eres tú Nicotina, la famosa Nicotina: la que envenena, la que se infiltra en el organismo, la que destroza la garganta y los bronquios, la que llena extraños tatuajes los pulmones, la que hace perder la memoria, la que ensucia el estómago, y arruina la salud y el bolsillo?

-Yo soy -murmuró muy bajito-. Pero, ¡bah!, han exagerado mucho. Se hacen furibundas campañas contra mí... y créeme: no soy tan mala como parezco. Amo hasta la vejez a miles de hombres sin que les ocurra nada malo. Esos mismos médicos que despotrican contra mí, me adoran. Porque soy la mujer más deseada del globo... millones y millones de hombres me rinden culto.

-Pero tú les intoxicas.

La señorita Nicotina sonrió y repuso dulcemente:

-¿Y que amor no intoxica, amigo mío?

Y él sintió la comezón de probar un amor que de tal manera fascinaba a los humanos, y exclamó en un susurro delirante, con el delirio arrollador propio de los adolescentes:

- Nicotina, Nicotina...

Diez minutos después tuvo el primer vómito.

(.../...)

-Pues bien: soy muy desgraciado, Nicotina...

-No sufras, pobrecito mío. Aquí me tienes a mí. Ámame.

En cuando a Natalia, yo la daré un buen cáncer de laringe en castigo a su estupidez.
Es verdad que su amor le hacía siseo por meses y le producía una tos que le facilitaba pintorescamente la expulsión de los bronquios, pero él le perdonaba eso con gusto.
Hasta que un día... ¡Oh! ¡Él no lo habría creído jamás!
Un día la llamó y Nicotina no acudió:
No acudió Nicotina porque él no tenía dinero.
Hasta entonces siempre había creído que la señorita Nicotina era no veneno.
Pero aquel día empezó a sospechar si la señorita Nicotina no sería una tanguista.

Ventanilla de cuentos corrientes. Enrique Jardiel Poncela.


(A la señorita Pajín para su campaña antitabaco)

venecia

Se respira una brisa de tarjeta postal.

¡Terrazas! Góndolas con ritmos de cadera. Fachadas  que reintegran tapices persas en el agua. Remos que no terminan nunca de llorar.

El silencio hace gárgaras en los umbrales, arpeiga un "pizzicato" en las amarras, roe el misterio de las casas cerradas.

Al pasar debajo de los puentes, uno aprovecha para ponerse colorado.

Bogan en la Laguna, "dandys" que usan un lacrimatorio en el bolsillo con todas las iridiscencias del canal, mujeres que han traído sus labios de Viena y  de Berlín para saborear una carne de color aceituna, y mujeres que sólo se alimentan de pétalos de rosa, tiene las manos incrustadas de ojos de serpiente, y la quijada fatal de las heroínas d’Annunzianas.

 ¡Cuando el sol incendia la ciudad, es obligatorio ponerse un alma de Nerón!

En los "piccoli canali"  los gondoleros fornican con la noche, anunciando su espasmo con un triste cantar, mientras la luna engorda, como en cualquier parte, su mofletudo visaje de portera.

Yo dudo que aún en esta ciudad de sensualismo, existan falos más llamativos, y de una erección más precipitada, que la de los badajos del "campanile"  de San Marcos.

 En  Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922). Oliverio Girondo.

 

Al fin he encontrado mi alma gemela. Lástima que lleve muerta 44 años.

 

a vueltas con los vicios

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Le Bistro. Edward Hopper

 

"Y entonces me puse a acariciar el cabello de una mujer desconocida como si fuéramos íntimas. La mujer se perdió bajo mi mano. Se consumía en aquel amor atado del que no quedaban más que dos hijos, el hedor del humo y una puerta descolgada. Y una mano desconocida en el pelo.

La mujer sollozaba, percibí cómo la bestia del su corazón saltaba de su vientre a mi mano. Correteaba de un lado a otro, como las caricias de mi mano, pero más deprisa."

La bestia del corazón. Herta Muller.

 

carnaval

 

"Todo morro entendeu quando o Zelão chorou

Ninguém riu, ninguém brincou, e era Carnaval."

Zelao. Sergio Ricardo.

 

 

La ira de los dioses de la informática ha colapsado mi computadora, y esto es todo lo que su misericordia me ha permitido escribir en bastantes días.

"Glen Gould dijo: "El aislamiento es un componente indispensable de la felicidad humana."

.../...

"En un documental, Gould interpreta las Variaciones Goldberg en estudio, acurrucado en su banqueta baja: a la cámara, a veces, le cuesta trabajo localizar su cabeza entre la tapa del piano y la vra que la sostiene levantada. Su madre tocaba el piano con frecuencia durante el embarazo, y él, aquí, viene a ser, casi, una presencia fetal: el feto considerado como genio."

Contrapunto. Don DeLillo 

varsovia

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 Varsovia.

 

Visité Varsovia a principios de 1963. No conocía a nadie en la ciudad. La primera noche asistí por azar a un teatro cercano a mi hotel. Sin entender una sola palabra quedé deslumbrado. Al volver al hotel me perturbó la semejanza con mi abuela que advertí en una empleada de la recepción, una anciana. No sólo su rostro, sino también sus gestos, su manera de llevarse el cigarrillo a los labios y exhalar el humo me parecieron idénticos. Fue casi una alucionación. Me obligué a creer que era efecto de la excitación teatral y subí a mi cuatro.

.../...

 La escritura, muy a menudo, y todo autor lo sabe aun sin proponérselo, rescata zonas pocos visitadas, limpia los lugares deseados de la conciencia, lleva aire a las zonas sofocadas, revitaliza todo lo que ha empezado a marchitarse, pone en movimiento reflejos que uno creía ya extinguidos.

 El mago de Viena. Sergio Pitol.

el amor y las setas

"Si uno pudiera distinguir el verdadero amor del falso, como uno distingue las setas buenas de las malas. Con las setas es muy sencillo: se salan bien, se guardan y se espera con paciencia. Pero en amor, en cuanto uno ha descubierto algo que se le parece lejanamente, está seguro, no sólo de que es un ejemplar auténtico, sino de que quizás es la única  seta que aún quedaba por coger. Y se necesitan un número espantoso de setas malas, para convencernos de que la vida no es toda un hongo interminable."  

1917, Diario. Katherine Mansfield.

 

16 de enero de 1920

<<He escrito y enviado artículos. Me he quedado en la cama, he trabajado. El día era hermoso. He tenido que trabajar mucho. Por la noche he empezado otr novelita "Extraño error". Huelga de correos, ni cartas, ni telegramas. No he podido dormir. Mi vida en Londres me parece muy lejana y semejante a un sueño. L.M. me ha hablado de cuando era niña.>>

Diario. Katherine Mansfield.

 

Despierto tarde, desayuno y  me quedo en la cama. He conseguido pasar de la página 30 de "El sonido y la furia", desde la 31 Faulkner me tiene atrapada. No escribo ni un correo. La niebla no ha levantado en todo el día. Misombra crujía en la oscuridad, olía a niebla. 

<<Padre fue hasta la puerta y nos volvió a mirar. Luego volvió la oscuridad y padre se quedó allí todo negro en la puerta y luego la puerta quedó a oscuras otra vez. Caddy me abrazó y yo los oía a todos, y a la oscuridad, y a algo que olía. Y luego vi las ventanas, donde los árboles hacían ruido. Luego la oscuridad empezó a convertirse en formas suaves y brillantes, como hace siempre, hasta cuando Caddy dice que he estado dormido.>>

  El sonido y la furia. William Faulkner.

 

 

 

lectura sorpresa

 

Cumplí mi venganza. No arrasé las estanterías de Víctor Jara porque me faltaban monedas pero me hice con: El mago de Viena, de Sergio Pitol, La bestia del corazón, de Herta Müller, Yo mataré monstruos por ti, de Victor Balcells Matas. Éste último, la verdad lo compré por el título, que suena a declaración principesca de novela de caballerías y por la foto de la portada: ¿qué clase de tipo es éste que se planta como un musculitos de circo en la portada de un lindo librito cuadrado? Ya lo he terminado y han resultado todo un descubrimiento los relatos del señor Balcells. Me gustan estos relatos de personajes sin rostro y sin descripciones al uso, el desparpajo y tino de su palabrería. Me gusta la ingenuidad y ternura de algunos de ellos nada pasteles, con palabras crudas y atrevidas. Y me gusta que los relatos se desarrollen en Salamanca, que los personajes caminen, coman o maldigan en los espacios de esta ciudad. Ya está una un poco harta de que todo suceda en New York, Londres o París.

Mis favoritos: Cerco de un centro di gravitá permanente porque me recuerda a mi querido Carver -y todo lo que huela a Carver me pone- y porque a pesar del título no recuerda a Battiato, Primer amor, Primer beso, La continuidad de los peces, Por quién doblan las campanas, Pizarnik sobre todo por lo que no cuenta, Sing along to songs you don’t know, La era del pingüino y, ¡cómo no!, Yo mataré monstruos por ti y Quién me defenderá de tu belleza por el relato y porque ese verso de Buonarrotti me pierde.

Claro que hay algún momento que el señor Balcells “se pone estupendo” como cuando airea su bagaje cultural, pero me temo que es cosa de la edad, y seguro se le pasa. Muy recomendable el librito niños queridos.

 

“Alguien le hizo una pregunta [al pez]. Pero le palpitaban los oídos por el dolor. Se estremecía y caía hacia el fondo. ¿Qué has aprendido?, le habían preguntado, otro pez o un escarabajo, o un amigo.

Que lo más difícil para el pez es amar a su pescador, contestó mientras se hundía. Que todo dura una noche, meses apenas. Qué sólo se vuela hacia lo efímero. Que el otoño jamás cambia. Y tampoco el silencio.”

La continuidad de los peces en Yo mataré monstruos por ti. Víctor Balcells Matas.

Editorial Delirio

 

diciembre, domingo (1915)

Las cuatro y diez. Estoy segura que éste es el peor domingo de toda mi vida. He llegado al fondo. Mi corazón ya no late. Sigo viviendo gracias a una especie de zumbido de la sangre en mis venas. Está obscureciendo, sólo en las ventanas hay un resplandor blanco. El ruido de mi reljo, encima dela mesa al lado de la cama, es fuerte y vigoroso, como si fuera rico de una vida diminuta, mientras yo desvanezco y muero. Ya es de noche. El mar está muy agitado. Roza las rocqas, las barre, las cubre, las ciñe y les salta por encima. En la luz cruda y metálica, las rocas toman un color rojizo. En lo alto una raya ancha y vierde morado de una montaña, y sobre la montaña un cielo de un azul tendue que resplandece como el inteior de una concha mojada. La luz cambia a cada instante. Hasta en este momento, mientras escribo, se havuelto menos cruda. Algunas nuvecitas blancas coronan la montaña como humo que asciende. Y ahora un color de púerpura, amenazador y extraño está cubriendo el cielo. Los árboles voltean en esta claridad inestable. Un perro ladra. El jardinero habla solo y arrastrando los pies curza el sendero bien rastrillado; recoge el cesto de hierbas arrancadas y ser va. Dos enamorados pasean al borde del mar. Llevan abrigos gordos y ella lleva un pañuelo rojo en la cabeza. Andan orgullosos y despreocupados, muy juntos y desafiando el viento.

Hoy estoy enferma - no puedo andar – y sufro.

Diario, Katherine Mansfield.

 

19/12/2010 23:26. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

 

I walk the line. Jonnhy Cash.

Video y música de la película Into the wild  (Hacia rutas salvajes) de Sean Penn.



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"y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla (una línea)  a causa del tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús estacionado en la esquina y que lleva al puerto".

Las líneas de la mano. Julio Cortázar.  

Gracias a mis artistas favoritas: Ana y la pequeña Matilde.

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Poppies. Georgia O'Keeffe.

alemanes, crisis y Brecht

Los angelitos rubios del “Staastsschauspiel Dresden” consiguieron inquietarnos con sus palabras lanzadas desde los mataderos del Chicago de los años treinta (sí, tras la gran crisis del 29). Su obra basada en el “Die Heilige Johanna der Schalachthofe” (este alemán me mata) de Bertolt Brecht parecía recién escrita, humeante, recién salida del horno. Las noticias de los últimos meses se declamaban a gritos en el escenario: crisis en los mercados, las acciones se hunden, los sueldos bajan (les suena?), los bonos carecen de valor, las empresas cierran, crisis financiera, miles de trabajadores en las calles.


Ante nuestros ojos y oídos más de tres horas de un inframundo asfixiado por la miseria, a sus habitantes tan sólo les queda luchar por la supervivencia; más de tres horas de una sociedad convulsa, cuyos principios morales se tambalean, dual: los buenos y malos, los de arriba y los de abajo.


Todo nos sonaba y mucho. Todo lo comprendíamos a la primera y eso era lo peor. Que ya no eran los mataderos de Chicago, los años 30, no era una ficción más de Brecht. Todo está aquí, aquí mismo. Así, tan crudo, tan al lado, que esa miseria y esa violencia enrollada al día a día parece cuestión de meses. ¿Seguro?


Hoy mismo, otra vez, la prensa alemana vuelve a insistir -citando fuentes gubernamentales- que la UE prepara un plan de rescate para España: el sistema financiero español ha empeorado considerablemente, Trichet alerta sobre el peligro de una crisis de la deuda en España.


Cuesta abajo en mi rodada... (canto, por no llorar).

Puedes detener a tiempo la mano que va a golpearte.

Pero la lengua que te acusa, ¿cómo detenerla?

Cuentos de los sabios taoistas. Pascal Fauliot.

 

 

fruta de temporada

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Mi frutero visto por Seara


Το Μετέωρο βήμα του Πελαργού ( The Suspended Step of the Stork). Eleni Karaindrou.


No sé si lo he dicho alguna vez. Da igual. La música de esta señora griega es uno de mis vicios.

01/04/2010 00:51. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

lunes con libro


Con tantos quereres como le tengo a Misombra, el descubrimiento de este rutilante fragmento de El rayo verde de la señora Poniatowska me ha alegrado este lunes de nuevo frío y oscuro.


"Si antes iba yo a la playa casi desnuda, hoy cargo el bolsón de las precauciones. Encierro mi sombra para que no escape, la doblo en dos y la extiendo como toalla en la arena. A veces va a meterse bajo las sombrillas y tengo que gritarle que aún es mía. No le gusta reflejar mis hombros que se encorvan, mis piernas vencidas. Se alarga queriendo ser garza, mientras yo me asiento como el café en la taza, doblo el cuello. ¡Hasta ella quiere abandonarme como me abandonó la otra después de hablarme del rayo verde!"

El rayo verde. De noche vienes. ELENA PONIATOWSKA.


bálsamo





In dreams. Roy Orbison.

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Los zapatitos listos y en la puerta


Y un recuerdo para la pequeña Lhasa que nos ha dejado un poco más tristes sin sus canciones.
Sit tibi terra levis.


madroños

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Los Puentes del Alagón

¿blanco o negro?

Al fin he logrado sentarme delante del portátil más de una hora, sin prisas, con toda la tarde y la noche por delante. Contenta por haber atizado unas cuantas patadas a las hojas desparramadas por las aceras -pasatiempo otoñal favorito que entretiene mis idas y venidas diarias-.

El azar televisivo me alegra la tarde del sábado con Gilda. Tumbada en el sofá sin parpadear, trato de grabar en la memoria un sinfín de diálogos sin desperdicio: "La odiaba tanto que no podía quitármela del pensamiento. Estaba en el aire que respiraba, en la comida que tomaba" nos confiesa Johnny Farrell, "Te odio de tal modo que buscaría mi perdición para destruirte conmigo" le larga Gilda a Johnny bastantes minutos más tarde.

Espero impaciente que Miss Rita cante sus hits. De blanco con la barriguita al aire, el siempe nostálgico Amado mío con un bailecito sin desperdicio. De satén negro y escote palabra de honor luciendo hombros y medio brazo -eso sí, siempre con larguísima abertura para exhibir piernas de infarto-, el escandaloso
Put the blame on mame
con el streptease del guante. Esa imagen de Gilda con los brazos en cruz, lazada enorme ajustada en la cintura y guantes largos merece un lugar en "Las lágrimas de Eros" -la exposición del Thyssen que recorre los mitos eróticos basándose en el libro de Bataille-. ¡Qué sexy, por dios! Y han pasado más de sesenta añitos. Lo peor, no sé por cuál decidirme: ¿blanco o negro?


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Marc Chagall: Por encima de la ciudad

15/11/2009 01:12. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.



"porque el tiempo duele al pasar. Si pudiera decirte que eras tú: eres tú todavía: tu rostro mirándome sin entender. Si pudiera decirte todo cuanto escondía. Yo sin dejar que mis dedos fuesen delicados y atravesasen el aire para tocar las líneas de tu rostro: la piel del rostro que te contiene. Yo, culpable. Tú, delicada, mirándome sin entender. Yo: tú. Si pudiera contarte toda la pena que escondía, y la ternura, la lástima. Si pudiera contarte que en todo: en nostros: el tiempo."

Cementerio de pianos. José Luís Peixoto.

la siesta

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Ciel mes pantoufles!

la música del viernes


Lascia ch’io Pianga

Aria de la Opera Rinaldo. Händel. Incluida en la banda sonora de Anticristo, la última peli de Lars Von Trier con Charlotte Gainsbourbg de prota, que está demoledora. El otro día necesité una dosis de terrazas con soda para recuperarme de la locura del amigo Lars. Desde entonces la cancioncilla ronda por mi cabecita. No he parado de buscarla desde esa noche bergmaniana y, por fin, esta tarde he dado con ella. ¡Alabados sean los dioses!

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This is the end...
El fin de las batallas
C’est le fin de l’été
Demasiado corazón
El fin del mundo
The end of love
Demasiado corazón ¿Parlez-vous français?
Dance me to the end of love
Dance me to your beauty with a burning violin
Navegar é preciso; viver não é preciso
Amanece en Fisterra


19 de julio

Noches de verano, torres heladas, sábado de crêpes suzette, swing y melón, fragancias cúpulas y agujas, abetos, césped húmedo, pato con arándanos, piedra madura, muro de lamentos, promesas. "My baby just cares for me". Jardín de Santo Domingo. Aire estrellado. Cielo seco. Nina Simone.




19/07/2009 11:55. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

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Un seductor descubrimiento: Las mujeres de Van Dongen en el museo Picasso.


"Se sujetaba leve a su brazo, tan levemente como cuando bailó con él antes. Se sintió orgulloso y feliz entonces: feliz de estar con ella, orgulloso de su gracia y su porte señorial. Pero ahora, después de reavivar tantos recuerdos, el primer contacto con su cuerpo, armonioso y extraño y perfumado, produjo en él una agudo latido de lujuria. Aprovechándose de su silencio, le apretó el brazo de su costado;>>

Los muertos. Dublineses. James Joyce.

menú de verano

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Gracias a Seara por su dibujo refrescante.


01/06/2009 23:04. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

ausencias


En mi viejo catálogo de ausencias
algunas todavía me estremecen
compañeros y compañeras de ansias
de abrazos de peligros compartidos
ya no estarán irremediablemente

es como si su sangre regalada
corriera solidaria por mis venas
en busca de mi búsqueda tenaz
y así vivo muriendo
mientras el tiempo corre como un río

unos quedaron desaparecidos
otros aparecieron en sus huesos
sus palabras siguieron resonando
como si todavía nos nombraran

qué podemos hacer con las ausencias
es imposible defenderse de ellas
están ahí deshilachadamente
cual fantasmas sedientos de vivir
o crepúsculos huérfanos de noche

no hay rescate posible para las ausencias
uno sigue con ellas en la mano

y sabe que no puede abandonarlas
el mundo fue creado con ausencias
y allí estarán hasta que en un descuido
también uno pase a ser ausente


Ausencias. Mario Beneditti.

20/05/2009 00:42. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

ausencia






"Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía."

Te quiero. Mario Benedetti.

egoperfumes

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Esta mañana he pasado un buen rato olfateando en la perfumería. Comencé risueña por unas ligeras gotas de colonias japonesas en las muñecas pero no me convencían..., comprendí que me llevaría más tiempo del pensado, lo ZEN se ha vuelto más empalagoso y oscuro que el barroco francés. No tuve más remedio que repasar varias filas de estantes repletas de todas las publicidades televisivas y más... y aliñar los nudillos y las palmas de las manos con aromas de lo más variopinto; o sea que al quinto perfume tenía una melé de perfumes de mandarinas, rosas y jazmines en las manitas que me aturdía el corazón. Pero había decidido que no me iba sin el nuevo perfume. Muy a mi pesar -me gusta probar los perfumes en la piel-, con un manojo de palitos de papel en la mano retomé mi búsqueda fragante, y al final encontré Un jardin après la mousson, et oui, c’est pour moi. Eso sí me ha costado una indigestión en la pituitaria que me ha tenido a agua todo el día.

Horas más tarde paseando despistada por el cibermundo me encuentro con unos perfumistas franceses -cómo no!- EGOFACTO que después de un test divertido y coquetón te recomiendan el perfume ideal para lucir tu ego y seducir, por supuesto. Tras este análisis tan científico han llegado a la conclusión que Me myself and I es mi perfume
Su divisa: El infierno son los otros.
Su emblema: La flor de la cicuta

¿Me sugieren que aplique cicuta a esos otros infernales que me visitan, o su aroma tendrá efectos cicutarios en los otros? Una pena que no pueda salir de dudas, tendré que conformarme con mi jardín después del monzón repleto de jengibre, especies, vetiver y flores de mariposa.


"dejaban tras de sí un rastro de champú y suéteres de algodón". Guillermo Fadanelli.

poética de los escaparates

Con tanto internet, tanto facebook, tantos twitter y blogs, llevo un retraso con la prensa escrita de tal calado que aún hoy he leído el Babelia del 25 de abril. En él, Muñoz Molina cuenta en Poética de los escaparates que se había pasado "la vida embobado delante de los escaparates", cuestión con la que me sentí muy identificada y me lanzó a una lectura voraz de su artículo.

Soy otra devoradora de escaparates que se ha pasado la vida colgada de los escaparates, primero de las jugueterías, me pegaba al cristal para ver mejor y sentir más cerca todos aquellos juguetes. A los 18 caminaba y al mismo tiempo me miraba de reojo en los escaparates, curiosa y contenta al ver que todo seguía en su sitio, no me faltaba un ojo, no tenía la piel de lagarto...

Siempre me han fascinado por su capacidad para sorprenderme, por ser una especie de bola de cristal dónde tal vez podremos encontrar lo que sin saber estamos buscando. Esta última década he sentido predilección por los escaparates de las agencias de viajes, por el de Prada en Madrid -nos plantábamos pegadas al cristal, como de niñas ante la juguetería, elegíamos lo que más nos gustaba y sumábamos: ¡hala! 8000 € del ala que me llevo puestos-, por los de las floristerías en París, por los de chocolates en Bruselas y por los de las librerías destartaladas con toda clase de libros apiñados, las 1001 recetas de Simone Ortega rozando a la señorita Posadas y a lo más sesudo de Habermans. Mi última debilidad es el escaparate y la pequeña vitrina de la tienda de fotografía de la calle Meléndez, siempre que paso por esa calle no puedo resistirme y me acerco a ver sus viejas cámaras fotográficas y las fotos de Salamanca en blanco y negro; a veces me sorprende y las cambia, esa noche..., esa noche ni ceno.

14 de abril




Tal vez
si te hubiera besado otra vez
ahora fueran las cosas distintas
tendrías un recuerdo de mí

Pero tal vez
si tú hubieras hablado a mi amor
te tendría aquí a mi lado
y serías feliz

Tal vez
si al despedirte d mí
tus manos tibias
hubieran tocado mis manos
diciéndome adiós

Tal vez
si tú hubieras hablado mi amor
te tendría aquí a mi lado
y sería feliz

Tal vez
si te hubiera besado otra vez
ahora fueran las cosas distintas
tendría un recuerdo de tí

Pero tal vez
si tú hubieras hablado mi amor
te tendría aquí a mi lado
y serías feliz

Tal vez
si al despedirte de mí
tus manos tibias hubieran tocado
mis labios diciéndome adiós

Pero tal vez
si tú hubieras hablado mi amor
te tendría aquí a mi lado
y sería feliz


¡VIVA LA REPUBLICA!

la partida

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La partida de Max Beckmann.

"El cuerpo atado es parte de uno mismo, es el cadáver de los recuerdos, errores y fracasos, el asesinato que cada uno de nosotros comete en algún momento de su vida. Al no poder el hombre librarse jamás de su pasado tiene que cargar para siempre ese cadáver; en tanto que a su lado la Vida toca un tambor." Así explicó el pintor la tercera parte del cuadro.


"Un novelista es alguien que oye voces a través de las voces. Se mete en la cama y de pronto esas voces lo obligan a levantarse, a buscar una hoja de papel y escribir tres o cuatro líneas, o tan sólo un par de adjetivos o el nombre de una planta. Esas características, y unas cuantas más, hacen que su vida mantenga una notable semejanza con la de los dementes, lo que para nada lo angustia; agradece, por el contrario, a las Musas, el haberle transmitido esas voces sin las cuales se sentiría perdido. Con ellas va trazando el mapa de su vida. Sabe que cuando ya no pueda hacerlo le llegará la muerte, no la definitiva sino la muerte en vida, el silencio, la hibernación, la parálisis, lo que es infinitamente peor."

El oscuro hermano gemelo. Sergio Pitol.

setenta años ya

Antes de ayer se cumplieron 70 años de la muerte de Antonio Machado.

En el bolsillo de su guardapolvo, su hermano José encontró un papel arrugado, con sus últimos versos de caligrafía temblorosa:

Estos días azules y este sol de infancia.

Y éstos algunos de mis favoritos:

Tus ojos me recuerdan
las noches de verano
negras noches sin luna,
orilla al mar salado,
y el chispear de estrellas
del cielo negro y bajo.

Tus ojos me recuerdan
las noches de verano.
Y tu morena carne
los trigos requemados,
y el suspirar de fuego
de los maduros campos.
.../...
De tu morena gracia,
de tu soñar gitano
de tu mirar de sombra
quiero llenar mi vaso.
Me embriagaré una noche
de cielo negro y bajo,
para cantar contigo,
orilla al mar salado,
una canción que deje
cenizas en los labios.
.../...

Inventario Galante. Antonio Machado

luna llena

"¿Sabes? —prosiguió Gina— tal vez sea el amor a la larga lo que le vuelve a uno así de malo. Las cárceles de oro de los grandes amores. No hay nada que encierre tanto como el amor. Y estar encerrado, a la larga, vuelve malo a cualquiera, aun a los mejores."

Los caballitos de Tarquinia. Marguerite Duras.


¿Sabes? había luna llena, encima de las torres de la Catedral, rendonda, fría, blanca, tan blanca como la nieve de esta mañana.

escritas

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"Tengo miedo de escribir. Es tan peligroso. Quien lo ha intentado lo sabe. Peligro de hurgar en lo que está oculto, pues el mundo no está en la superficie, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que instalarme en el vacío Es en este vacío donde existo intuitivamente. Pero es un vacío terriblemente peligroso: de él extraigo sangre. Soy un escritor que tiene miedo de la celada de las palabras: las palabras que digo esconden otras: ¿cuáles? Tal vez las diga. Escribir es una piedra lanzada a lo hondo del pozo."

Un soplo de vida. Clarice Lispector

siempre nos quedará dianne

ZP ha tenido su foto con Bush gracias a la sarkosilla —Espe dixit—. Como era de esperar, el evento se ha enredado entre las nubes y allí se ha quedado. Nada importante, tal y como, al parecer, habían pactado Bush y Obama, quienes estaban de acuerdo en restarle importancia.

Dianne Reeves presenta en Valladolid su nuevo disco “When You Know”, y nos embelesa con su colección de canciones de amor: la deliciosa Lovin’ you o Just my imagination, y esa alegría de la huerta para comenzar el día con ilusión, Today will be a good day. Una versión del I’m in love again sólo con guitarra española y piano para caer totalmente rendida a sus pies, perdidamente enamorada. Fall in love de su voz apasionada, maravillosamente dúctil que gira del grave pesar a la aguda alegría, con todos los matices posibles. Las improvisaciones a capella, sin letra, tan sólo con los "duduas" que nos dedicó me dejaron totalmente traspuesta, lejos, muy lejos..., más cerca de la luna que de la autovía de Castilla. Mi querida Dianne nos atrapó desde las primeras notas, nos sedujo durante hora y media de pasión y caricias tiernas, y nos dejó abandonados a nuestra suerte en la fría noche de noviembre después de desearnos enjoy, peace, good luck, love...

El Ibex y demás bolsas caen una vez más. La inmobiliaria Tremón suspende pagos. Citi despedirá hasta 50.000 empleados. La recesión yanqui se la espera hasta mediados del 2009. Ha vuelto a bajar el euribor. Un mileurista necesita 30 años para pagar una hipoteca de un piso de 32 metros cuadrados.

Siempre nos quedará Dianne.



17/11/2008 21:21. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

pensamientos

"Creo que para ser grande en cualquier género que sea hay que ser uno mismo. Los libros inmortales han sido hechos pensando muy poco en el estilo. Me figuro que el autor arrastrado por sus ideas escribía por liberarse. En cambio, la afectación eleva un muro entre el autor y su lector. Da siempre un aire forzado. Extiende sobre todo un barniz de pequeñez. Y la afectación está tan de moda entre nuestros pedantes, que se puede afirmar que cada una de nuestras ciudades tiene su afectación particular y fácil de reconocer. La frase del pedante de Padua no es la misma que la del pedante de Turín, y el pedante de Bolonia no escribe como el pedante de Roma."

Diarios, 1818. Stendhal.


“Cualquiera que sea la cosa que se quiere decir no hay más que una palabra para expresarla, más que un verbo para animarla y un adjetivo para calificarla. Es preciso, pues, buscar hasta que se descubra esa palabra, ese verbo y ese adjetivo, y no contentarse jamás con la aproximación, no recurrir jamás a supercherías, ni siquiera afortunada, a payasadas de lenguaje para evitar la dificultad.

No hace falta el vocabulario extraño, complicado, abundante y extravagante que hoy se nos impone bajo el nombre de escritura artística, para fijar todos los matices del pensamiento.”

Prefacio al libro Pedro y Juan. Maupassant


“Es preciso, ante todo, que en las frases haya sangre en lugar de linfa, y cuando digo sangre se trata de corazón. Tienen que latir, palpitar, conmover. “

Sobre la creación literaria. Flaubert.


...y sigo en mi búsqueda de las palabras.

15/11/2008 00:56. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

petites robes

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Castañas, licor café y lluvia.

Dice Mario Conde, después de empacharse a Lao Tse, que "nos encontramos a las puertas de un nuevo paradigma”... “Lo que está en juego es el crédito, el papel del crédito, y por ende el modo de organizarse el sistema financiero.”
“Y es que sin un flujo adecuado de crédito la economía se para. Así, sin más, se para, se colapsa.”
“No tengo dudas de que la sociedad tomará conciencia de que es necesario un control social del crédito.”

Las nubes ocultan el fulgor de las estrellas. Un camión portugués, otro y otro más. Un beso redondo entre labios finos de galán. Las luces me recuerdan donde estoy. El temblor del deseo bajo la escarcha a ciento cuarenta por hora. Un camión lituano, otro camión portugués, un zorro plateado. Creo sentir las palpitaciones asustadas de tu respiración. Luces fugaces que ignoran los deseos de los amantes. La llanura negra de tus ojos más allá de los barreras de la autovía.
La voz estruendosa del locutor adelanta la victoria de Obama en el país de Barbie. Afuera el silencio a dos grados bajo cero. No llueve. Las nubes no han dejado de pasar. “Negras noches sin luna”.


La Maison Martín Margiela cumple veinte años de leyenda y de diseñador sin rostro: sus etiquetas blancas sin nombre, sus escasísimas entrevistas –a recordar la concedida a mi querido Felipe Salgado para Ajoblanco años ha—, los pantalones con faldas por encima, la deconstrucción de robes, los desfiles más allá del espectáculo, más allá del arte; los trajes artesanales.

los hilos del amor


“Extíngueme los ojos: puedo verte
Tápame los oídos: puedo oírte
Y aun sin pie puedo ir hasta ti
Y aun sin boca puedo conjurarte.
Arráncame los brazos: te toco
Con el corazón como con una mano
Arráncame el corazón: latirá el cerebro
Y si al cerebro prendes también fuego
He de llevarte entonces en mi sangre.”


Rilke a Lou Andreas Salomé.


"Rainer, quiero encontrarme contigo,
quiero dormir junto a ti, adormecerme y dormir.
Simplemente dormir. Y nada más.
No, algo más: hundir la cabeza en tu hombro izquierdo
y abandonar mi mano sobre tu hombro izquierdo, y nada más.
No, algo más: aún en el sueño más profundo, saber que eres tú.
Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.”

Marina Tsvietaieva a Rilke (con quién nunca llegó a encontrarse)
03/11/2008 21:14. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

matilde

"Son ahora las cuatro de la tarde. Subo al desván para charlar un rato con la araña que hace un par de días descubrí tejiendo en un rincón.

Sé de antemano que no va a ser una entrevista fácil. Las arañas son criaturas taciturnas y perversas que sólo se preocupan de sus cosas. De todas formas, vale la pena intentarlo. Me servirá de ayuda, con toda seguridad, la media botella de vino que acabo de meterme entre pecho y espalda.

Tomo asiento junto a la araña y le pregunto cómo se llama.

Durante los primeros momentos no quiere decírmelo. Luego se lo piensa mejor y responde que se llama Matilde. Tiene una vocecita de contralto. Le digo que Matilde es un nombre germano que significar la que "lucha con fuerza". La araña me pregunta si estoy seguro de que Matilde significa eso y le contesto que sí, que estoy completamente seguro.

-Las mujeres que se llaman Matilde -le explico- son poco frívolas y profundas. Son también esmeradas en su trabajo, pacientes y virtuosas.

La araña se queda un buen rato sin decir nada, pero no por eso deja de tejer. Le está saliendo una red magnífica.

-Si fuese una mosca, no me importaría quedar atrapado en esa red -le digo, para halagarla.

Pero ella continúa callada, sin agradecerme el cumplido. Está pensando en otra cosa."

El canto de las tortugas. Javier Tomeo.

Para la pequeña Matilde que habla por los codos, y que no consigue zafarse de la escuela a pesar de que todas las mañanas le duele el pelo.


I've got you under my skin

Las cigueñas cruzaban veloces el cielo azul recortado por filigranas de piedra y tejados resecos. Era sábado, anochecía. El viento de verano revolvía los cabellos de los músicos en la plaza al pie de la Torre de las campanas, Summer wind. Los músicos de la Bob Sands Big Band y la voz de Pedro Ruy Blas fueron tomando poco a poco la memoria de Frank Sinatra.

El cielo fue tornándose azul cobalto, negro, sin estrellas a lo lejos, nos fueron cayendo Pennys from heaven, Just in time, The shadow of your smile.

El aleteo de las cigüeñas, las carreras callejeras de los bencejos, Fly me to the moon

Rosas rojas ahogadas en manos de mujeres soñadoras, silencio en las sillas, Strangers in the night: ... something in your eyes was so inviting, something in your smile..., escalofrío en la piel.

Farolas en la plaza, la piedra dorada, cielo negro, cruce de miradas, caricias robadas, Dancing in the dark.

Melodías de Broadway, rumor de ciudad, torres caídas, New York, New York.

Los pasos de los rezagados, los curiosos, los desertores, aplausos de viento, miradas de estrellas,My way.

27/07/2008 20:39. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

azul


Espero el verano todo el año
y de repente aquí está.
Ella se ha marchado a la playa
y estoy solo aquí en la ciudad.
Siento un ruido sobre el techo
un avión que se va

(ESTRIBILLO)
Azul,
la tarde está muy azul
y se me hace larga.
Me doy cuenta
de que no tengo remedio
sin ti
Y ahora
cogí el tren por los pelos
para ir, hacia ti,
Pero el tren de mis deseos
en mi pensamiento va al revés.

Se parece a cuando estaba en el seminario
hacía tanto sol, hace muchos años.
Aquellos domingos en soledad
paseando por el campo
Hoy me enfado más que entonces,
pero ni siquiera tengo un cura para charlar.

(ESTRIBILLO)
Busco algo de África en el jardín,
entre el laurel y el baobab,
como hacía cuando era niño,
pero aquí hay gente, y ya no se puede,
están regando tus rosas,
no está el león, quién sabe dónde está.

Azzurro. Paolo Conte.Azzurro

25/07/2008 19:29. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

dylan

Era una tarde bochornosa, y para colmo el autobús a las puertas del cielo no tenía aire acondicionado. Las dos horas de camino a la finca Mesegosillo en Gredos con el falso tercipleo pegado al muslamen y el sudor a chorros estuvieron a punto de dejarnos sin fuerzas para llamar a sus puertas. Pero el verdecito del prado, la sombra de los pinos y la cercanía del maestro me dejaron compuesta tan sólo como una mujer.

Contra todo pronóstico el maestro, que ya tiene sus años y sus manías: nada de fotógrafos y nada de pantallas al lado del escenario, no estuvo dispuesto a esperar hasta el final, y a eso de las 21,30 horas, cuando todos esperábamos a la señorita Eva Amaral, aparece en escena cual men in black y se lanza con uno de sus clásicos del 66, Rainy day woman, y continua con otra de finales de los sesenta, Lay Lady Lay. De ahí en adelante bastantes del últimos discos, de Modern Times: una alocada Rollin’ and tumblin', y una estupenda Ain’t Talkin, y de todo un poco, country, rock, y mucho rithm and blues. Algunas que te suenan y no sabes si realmente las conoces pero las ha cambiado tanto que te resultan irreconocibles o son de nueva cosecha. Ese es su encanto, sus versiones de sus clásicos como Highway 61, por ejemplo.

Serio como un palo, al mando de los teclados y armónica —nada de guitarras—, no se permitió una palabra durante la hora y media de concierto. Y cuando ya lo dábamos todo perdido, vuelve para los bises, se sienta a los teclados y comienza a puntear aquello de ¡oé, oé, oé,... oé!. Digerida la broma cómplice del míster, el público le sigue a voces con el ¡oé, oé, oé...oé! Atónitas por semejante gesto del impasible, escuchamos de su viva voz la presentación del grupo, incluso de sí mismo –algo dijo de Robert Zimmerman- y nos deja para terminar una versión candenciosa y nocturna de Like rolling stone –una de mis favoritas- para que nos vayamos contentos a dormir. Era la tercera vez que lo veía, la primera que le escuchaba hablar y que tenía semejante gesto cómplice con el respetable. Ya se sabe la naturaleza amansa a las fieras.


29/06/2008 23:57. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

érase una vez

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Hay días en que uno se levanta y al cabo de 16 horas vuelve a acostarse, con la sensación de que acaba de despertarse, de que nada ha pasado en ese tiempo circular. Sin embargo, ha conducido decenas de kilómetros, el teléfono no ha dejado de sonar, ha comido y cenado, luchado contra las ganas de fumar, escuchado la radio: Solbes recomienda una siesta de 10 minutos, Yves Saint Laurent ha muerto en París. Y otro día, como una sorpresa de cumpleaños, la tarde se vuelve tibia –un buen presagio- y en el escenario de un pequeño teatro cinco bailarines de Accrorap cuentan pequeñas historias que recuerdan los juegos y travesuras infantiles.

“Quand j’étais enfant, je passais mon temps à observer les papillons et rêvais de pouvoir faire un jour comme eux. Je passais mon temps à les attraper un à un, et récoltais sur mes doigts cette poussière que leurs ailes dégageaient. Je me fabriquais des ailes en carton avec trois bout de ficelle et déposais cette poudre magique qui pour moi était la clef qui m’aiderait à m’envoler.... Mais ce fut jamais le cas.”

Ágiles y diestros, elegantes bailan piezas cortas, intensas, depuradas y con su dosis de sorpresa. Pequeños relatos en los que mezclan músicas muy diferentes desde clásica o de acordeón, hasta un corrido o Tom Waits, y danza contemporánea con rap y hip-hop. Con su escenografía minimalista, su máquina del tiempo, y sus bailes embaucadores nos transmiten alegría de vivir. Y uno llega a cama cansado y satisfecho.

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corazón

El gitano vaga por su cueva con las tristezas corriendo por el pasillo. A fuerza de noches, ha logrado seducirlas un poquillo, y que tomen el sol en la terraza. Cuando ya les cante, saltarán por la ventana.

Una noche de luna llena, el gitano encontró la tristeza azul tirada en el suelo. Su cabeza había rodado pasillo abajo. Lágrimas de sangre señalaban el rumbo de aquel naufragio. La tomó en brazos. Secó sus lágrimas y la sentó sobre sus rodillas. Ella cerró los ojos y se acurrucó en su regazo. Sin corazón, le cantó todos aquellos deseos que él mantenía amaestrados.

El gitano envolvió la cabeza azul y plantó su tristeza en la maceta blanca. Ahora, sueña despierto un corazón, que haga crecer su amor bajo un cielo gris de lluvia perezosa.

"No. Es mejor comerse el corazón primero. Así no se siente tanto el frío, ni el dolor.

Cuando no se tiene corazón, no hay por qué contenerse. Se puede mirar a la muerte sin temblor. Es el corazón el que nos traiciona, el que nos hace llorar, el que nos hace enterrar a nuestros amigos cuando deberíamos seguir adelante.
Es el corazón el que nos pone enfermos por la noche y nos hace odiarnos a nosotros mismos. Es el corazón el que canta viejas canciones, el que nos trae recuerdos de días cálidos, el que nos hace vacilar ante otra milla que hay que recorrer, ante otro pueblo humeante.

Para sobrevivir al invierno bajo cero y aquella guerra, hicimos una pira con nuestros corazones y lo dejamos a un lado para siempre. No hay casas de empeños para el corazón. No se le puede llevar allí, dejarlo envuelto en un trapo limpio y rescatarlo cuando vengan tiempos mejores.

Cuando se está ante la muerte, deja de tener sentido la pasión por la vida; hay que abandonar la pasión. Sólo así se puede sobrevivir."

La Pasión. Jeannette Winterson.


sans adieu 1, 2, 3


216 RENE LALIQUE Four perfume bottles:

"Sans Adieu" for Worth in green glass, c. 1929,


"La Renommee" tester of clear and frosted glass for D’Orsay, 1922,


"Le Temps Des Lilas" for Houbigant of clear and frosted glass, c. 1922, and a small bottle for Coty enclosed in a metal case.

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la huida

"Cuando me tumbaba en el cama y trataba de pensar en ella, mi cabeza se quedaba en blanco. No podía verla. Y entonces sacaba sus fotografías y las miraba. Nada, no había nada que hacer. Era como si no la viera. ¿Puedes imaginarlo? (...)

—Pero un pedazo de cristal inesperado en la acera, o una canción de moneda en un gramófono automático, una sombra en una pared por la noche, y recordaba. A veces eso ocurría por la calle y yo me echaba a llorar y me golpeaba la cabeza contra un farol. ¿Me comprendes?

—Un trozo de cristal... —dijo el chico.

—Cualquier cosa. Daba vueltas por ahí y no tenía poder sobre cómo y cuándo recordarla. Uno cree que se puede poner encima una especie de blindaje. Pero el recuerdo no viene al hombre así, de frente, viene por las esquinas, dando rodeos. Estaba a merced de todo lo que oía o veía. De repente, en vez de ser yo el que atravesara el país para encontrarla, empezó a perseguirme en mi propia alma. Ella persiguiéndome a mí, ¡fíjate! Y en mi alma."


Un árbol, una roca, una nube. Carson McCullers.

debate electoral

"Así fue redactado el imperecedero Tao Te Jing, que concluye con estas palabras:


Las palabras verdaderas no son seductoras.
Los bellos discursos no son verídicos.
El sabio no argumenta.
El elocuente es un charlatán.
"

El antro del Dragón. Cuentos de los sabios taoístas.

amor se escribe sin h

“Esto era el amor: en el hombre una presunción ridícula. En la mujer una vanidad sucia. Y en los dos un instinto animal de secreciones y de glándulas.
—¡Qué asco, Dios mío, qué asco!¡Y eso constituye la base del mundo!¡Eso es el eje ideal alrededor del cual gira el plantea desde una aurora remota a una noche ignorada!”
Amor se escribe sin h, Enrique Jardiel Poncela.

"No, no aparta a dos almas amadoras
adverso caso ni cruel porfía:
nunca mengua el amor ni se desvía,
y es uno y sin mudanza a todas horas.

Es fanal que borrascas bramadoras
con inmóviles rayos desafía;
estrella fija que los barcos guía;
mides su altura, mas su esencia ignoras.

Amor no sigue la fugaz corriente
de la edad, que deshace los colores
de los floridos labios y mejillas.

Eres eterno, Amor: si esto desmiente
mi vida, no he sentido tus ardores,
ni supe comprender tus maravillas."

William Shakespeare.

las heladas

Los pensamientos han llegado a mi balcón. Se han instalado en cuatro tiestos descoloridos, han acicalados sus pétalos y estirado las hojas pequeñas. Resisten sin una arruga estas madrugadas de diez bajo cero. Al mediodía, sus flores azules y amarillas giran despacio, muy despacio como girasoles perezosos estrujando el último rayo de sol invernal.

¿qué tiene este día?

Hay días en que amanece soleado, el aire está helado por fuera y adormecido por dentro. En un abrir y cerrar de ojos llega la tarde, y en un rincón del Fonseca un hombre alto, de ojos pequeños y gafas de concha nos trae un soplo de felicidad al recordarnos la ironía de Borges, el humor de escarnio de Quevedo, al Cortázar que no dejaba de crecer, y las palabras de Valle-Inclán: “la risa y las lágrimas son los caminos de Dios. Esa es mi estética, y la de usted”. Alfredo Bryce Echenique:

"Mi literatura nace de un empacho de asombro. El escritor es un ser sorprendido"

la canción del día


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I’ll be seeing you
Text/Musik: Sammy Fain, Irving Kahal

I’ll be seeing you
in all the old familiar places
that this heart of mine embraces
all day through

in the small café
the park across the way
the children’s carousel
the chestnut trees
the wishing well

I’ll be seeing you
in every lovely summer’s day
in everything that’s light and gay
I’ll always think of you that way

I’ll find you in the morning sun
and when the night is new
I’ll be looking at the moon
but I’ll be seeing you

I’ll be seeing you
in all the old familiar places
that this heart of mine embraces
all day through

in the small café
the park across the way
the children’s carousel
the chestnut tree
the wishing well

I’ll be seeing you
in every lovely summer’s day
in everything that’s light and gay
I’ll always think of you that way

I’ll find you in the morning sun
and when the night is new
I’ll be looking at the moon
but I’ll be seeing you

in that small café
the park across the way
the children’s carousel
the chestnut tree
the wishing well

I’ll be seeing you
in every lovely summer’s day
in everything that’s light and gay
I’ll always think of you that way

I’ll find you in the morning sun
and when the night is new
I’ll be looking at the moon
but I’ll be seeing you.


Cantan: Francoise Hardy + Iggy Pop

los sueños de Helena

Aquella noche hacían cola los sueños, queriendo ser soñados, pero Helena no podía soñarlos a todos, no había manera. Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba:

- Suéñeme, que le conviene. Suéñeme, que le va a gustar.

Hacían la cola unos cuantos sueños nuevos, jamás soñados, pero Helena reconocía el sueño bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños cómicos o sombríos que eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar.

El libro de los abrazos. Eduardo Galeano.

un final inesperado


En Amsterdam uno consigue sobrevivir a duras penas a las bandadas de bicicletas pero es imposible sustraerse a la mirada de Vincent en su museo de la Paulus Potterstraat. Sus variopintos autorretratos: con o sin sombrero, con la barba más corta o larga, rubia o rojiza; siempre esa mirada turbadora, inquieta, voraz y obsesiva. Una mirada que se clava y traspasa, huella de esa obsesión que le consumió durante los diez años que Van Gogh dedicó a la pintura, y que le llevó a pintar miles de cuadros, entre pinturas, dibujos y acuarelas; más de doscientos se conservan en el museo de Amsterdam.

Nunca había visto sus cuadros, tan sólo reproducciones en tarjetas o libros. Su fuerza me ha dejado atontada, golpeada, como si un boxeador me hubiese noqueado después de un largo combate de más de dos horas y trece asaltos. He descubierto sus delicados paisajes de inspiración japonesa. Sus amarillos veloces y radiantes, en su barba, en los girasoles, en la casa amarilla, en el campo de trigo, recuerdan el suspirar de fuego que diría Machado, contrastan con el azul profundo y candente de sus cielos y el negro amenazante de los cuervos en el Campo de trigo con cuervos, que transmite la lejana cercanía de la muerte –tal vez la suya, fue pintado el año de su suicidio: 1890-.

La sorpresa de Ámsterdam no fueron sus canales, ni los coffe shops, ni el mercado de las flores, ni su millones de pilotes ocultos entre el fango que sostienen sus centenarios edificios; mi gran sorpresa fue Los comedores de patatas, ese tenebroso cuadro de Van Gogh, desconocido para mí, que recuerda a las pinturas negras de Goya. Sus gestos sombríos, afilados, sus ojos saltones demasiado abiertos que parecen salirse del cuadro y atraparnos en su vida miserable. Comedores de patatas entre las sombras de la noche, devoradores hambrientos como los topillos que, cual plaga bíblica, roen insaciables los campos de patatas de la vieja Castilla.


¡oh, esto parece el paraíso!

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“Bernarda le abrió entonces sus entrañas para que él se viera dentro a la luz del día”.
Gabriel García Márquez.

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10/07/2007 20:48. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

¡oh, esto parece el paraíso!

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Hoog Straat. Rotterdam.

"Su modo de ser era tan sigiloso que parecía una criatura invisible".
Gabriel García Márquez.

¡oh, esto parece el paraíso!

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Avenue Victoria Regina. Bruselas.



"Había conocido muchas mujeres cuyas negativas eran transparentes".

John Cheever

el sueño de la razón


El sueño es nuestra cotidiana práctica de locura. En el momento de enloquecer diremos: “Este mundo me es familiar. Lo he visitado en casi todas las noches de mi vida”. Por eso, cuando creemos soñar estamos despiertos, sentimos un vértigo en la razón.

Los que aman, odian. Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares.

palabrasss


Es tradición en La Armada Española que “las borbones” amadrinen portaviones y corbetas; yo como no soy Borbón y, además, vivo en provincias, he de contentarme con algo más discretito, como las lindas palabritas en riesgo de extinción. Sin dudarlo, me he anotado a la convocatoria de escuela de escritores.com y me he hecho madrina de varios palabras juguetonas y evocadoras:

Monería: me lo decía mi abuelita, me lo decía mi mamá.

Trapisonda: porque me recuerda a los tebeos que leía de las hermanas Gilda, de Mortadelo y Filemón o de Rompetechos.

Repulgo: palabreja incluida en el refrán favorito de mi jefe: “no se va la manta por el repulgo”.

Creo que con tres ahijadas ya tengo bastante, como diría mi amigo Isi ¡niña no seas avariciosa! No sé... como no tengo padrinos, ni “afillados” a los que dar la pascua, puedo permitirme otras dos más, tal vez.... uhmm! Ya sé, éstas dos pobres que la RAE ha propuesto para suprimir del diccionario por franco desuso:

Alfonsearse: burlarse de alguien en tono de chanza.

Atraquina: atracón.


¡Niño!, no te alfonsees de mis retortijones que estoy a punto de reventar después de la atraquina de percebes.

el postre

Después de una semanita de pasión, con más fresquito del deseable, atascos de viacrucis, sin torrijas ni capirotes, con un mochuelo oteando desde la cerca de Doñana, flamencos a miles, y el olor de azahar en las plazas y recodos; la vuelta mis lides diarias me ha deparado una sorpresa tan golosa que voy camino de atracarme sin mover los carrillos. Si es que... ¡los tiempos avanza que es una barbaridad! y quién lo diría, clavadita a mi TFT puedo ojear un sin fin de semanarios, periodicuchos, revistillas, editadas en España desde el año 1772 hasta 1933 que la Biblioteca Nacional ha colgado en su hemeroteca digital. Uno de mis favoritos es El Tirabeque. Periódico semanal, satírico–político–burlesco, y algo más, publicado allá por 1870 en plena vorágine del sexenio revolucionario —cuando Prim andaba a la caza de un príncipe que gustase en reinar en un país dominado por la inestabilidad política—, que no se cortaba en repartir a diestro y siniestro.


"—¿Sabe su mercé que el ministro de la Desgracia y la Injusticia está tan delicadillo que le han mandado los facultativos guardar cama por algunos días?
—Esas son las consecuencias de la excomunión
—¡Quiá! Lo que le pasa á ese caballero ministro, es que debia de purgarse muy a menudo, pues todavía no he visto á un progresista que no padezca del estómago.
[...]
—Y Prim, ¿qué hacia?
—Ese se me figura que estaba viendo la Manifestación entre bastidores, ó examinando una ametralladora ó dos, que ha tenido el capricho de comprarse con nuestro dinero para mas tarde convertirnos esa plata en plomo, y metérsela en el cuerpo al lucero del alba que le diga buenos ojos ojos tienes...
—Tirabeque, esas armas serán para los carlistas.
—Si ya no queda más que media docena de curas que se van á enviar como regalo al emperador de Guinea, metidos en una jaula de hierro, y con collar de cascabeles y campanillas al pescuezo para que piensen en la Resurrección y en Pascua Florida..."

El Tirabeque. Año I. Capillada IV. 11 de septiembre de 1870.

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marianne faithfull


Antes de la guerra, bajo las doradas molduras románticas y la araña de cristal del salón de baile del Círculo de Bellas Artes, las jóvenes aristocráticas madrileñas seducían con sus bailes entre un fru-fru de sedas y tules; el sábado pasado la hija de la baronesa von Sacher-Masoch, Marianne Faithfull, sedujo a la concurrencia con su voz cruda y profunda y sus intensos ojos azules, a pesar de la blusa cursi de señora inglesa de vacaciones en Benidorm.

Con un cuarto de hora de retraso, sin probar sonido y con un "focking cold", MF comenzó su primer concierto en Madrid, después muchos años, como una auténtica my lady: "Thank you ladys and gentelmans...". Un concierto intimista, cercano —más de sentados que de pies y con el cuello al límite de la distensión— en el que cantó dieciséis temas de su larga carrera: desde As tears go by —la primera canción escrita por Jagger y Richards— con una voz cargada de autodestrucción y noches al relente en las calles del Soho, nada que ver con la inocente y modosita de los años 60; Vagabond ways; Love & Money, Something Good de su album Kissin Time; a Crazy love del señor Nick Cave, de su último disco Before the Poison. Solo faltaron algunos de sus temas de Bertolt Brecht y Kut Weill, una pena!

My lady con sus 61 años, sus kilos, su cáncer a cuestas y su tatuaje de mano, vibraba feliz en el escenario, parloteaba, agradecía los piropos, se acercaba al atril y con elegancia se ponía las gafas de ver entre canción y canción, bebía té y sorbos de agua que rodaban mentón abajo, rebosaba energía, generosa, como sólo los supervivientes saben hacerlo. Un único bis, el maravilloso Don't forget me de Harry Nilsson.

calle compañía

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La calle Compañía es mi calle favorita: solitaria y mojada en el amanecer de un domingo de Agosto, oscura y fría en las noches de Enero. Uno día de éstos, sobre la puerta metálica de un pequeño armario empotrado en uno de sus muros de piedra, un grafitero anónimo ha pintado la silueta de El Principito y esta cita de uno de mis libros favoritos:
Lo esencial es invisible a los ojos


"—Adieu, dit le renard. Voici mon secret. Il est très simple: on ne voit bien qu’avec le coeur. L’essentiel es invisible por les yeux.
—L’essentiel es invisible por les yeux, répéta le petit prince, afin de se souvenir.
—C’est le temps que tu as perdu pour ta rose qui fait ta rose si importante.
—C’est le temps que j’ai perdu pour ma rose... fit le petit prince, afin de se souvenir.
—Les hommes ont oublié cette verité, dit le renard. Mais tu ne dois pas l’oublier. Tu deviens responsable pour toujours de ce que tu as apprivoisé. Tu es responsable de ta rose...
—Je suis responsable de ma rose... répéta le petit prince, a fin de se souvenir."

Le Petit Prince. Antoine de Saint –Exupéry.

piropo

En un país lejano y lluvioso, había una vez un novio bajito de cara afilada y perfil recortado, que siempre usaba una bufanda a rayas y sólo sabía decir un piropo: “Eres como un cronopio”.

No sin trabajo un cronopio llegó a establecer un termómetro de vidas. Algo entre termómetro y topómetro, entre fichero y curriculum vitae.
Por ejemplo, el cronopio en su casa recibía a un fama, una esperanza y un profesor de lenguas. Aplicando sus descubrimientos estableció que el fama era infra-vida, la esperanza para-vida, y el profesor de lenguas inter-vida. En cuanto al cronopio mismo, se consideraba ligeramente super-vida, pero más por poesía que por verdad. A la hora del almuerzo este cronopio gozaba en oír hablar a sus contertulios, porque todos creían estar refiriéndose a las mismas cosas y no era así. La inter-vida manejaba abstracciones tales como espíritu y conciencia, que la para-vida escuchaba como quien oye llover tarea delicada. Por supuesto la infra-vida pedía a cada instante el queso rallado, y la super-vida trinchaba el pollo en cuarenta y dos movimientos, método Stanley-Fitzsmmons. A los postres las vidas se saludaban y se iban a sus ocupaciones, y en la mesa quedaban solamente pedacitos sueltos de la muerte.


Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar,
pero piensa que es una crueldad inútil
y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: “Es como una flor”.

Historias de cronopios y de famas. Julio Cortázar.

john cale 5/2/07

Con la mayoría de los músicos, sucede que cuando voy a un concierto ya tengo una idea clara de lo que voy a escuchar; pueden tocar un repertorio u otro, tener mejor o peor día, un grupo de lujo o de saldillo, pero hay unos pocos con los que una nunca sabe muy bien qué sucederá, si tendrán la noche romántica o la temporada zen y cenaremos suave, les dará por ponerse estupendos y derrochar experimentación de la que raya al tercer tema, o gozarán de un día soleado y marchoso. A esta calaña de músicos pertenecen los colegas John Cale y Lou Reed.

Ayer Cale nos dejó estupefactos antes de comenzar el concierto cuando el rizos moreno, de labios sonrientes y carnosos, nos avisó que, a pesar de ser tarde de domingo, no esperásemos veladas intimistas, ni sones recogidos, que éste sería un concierto diferente, de rock & roll y, además, sir John Cale nos quería cerca, de pie y bien pegados al escenario, y nada de fotos, al primer flash suspendía el concierto. Los primeros minutos no reaccionamos, seguimos clavados a las butacas, atónitos. El rizos volvió a insistir, que podíamos levantarnos y acercarnos al escenario, que no estaba prohibido. Después de frotarnos los ojos, reaccionamos y rass! en huida hacia delante arrimados a pie de escenario. A dos palmos de narices, he tenido a sir Cale todo de negro, pelo blanco con mechones granate claro, ojos mini, azul cielito casi imperceptibles, y algo barriguitas.

Y comenzó la sorpresa de la temporada, hora y media larga de concierto con canciones ariscas y guitarreras de su época en la Velvet Underground o de su larguísima carrera en solitario, o más suaves e ingenuas, incluso con una versión del Heartbreak Hotel de Elvis Presley; but only r&r para bailar queridos.

más cine

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Luces al atardecer", de Aki Kaurismäki, es la historia de un guardia de seguridad al que seduce una rubia gélida y malísima con el único objetivo de robar una joyería y cargarle el muerto. Emociones contenidas a punto de explotar, paisajes desolados, frío sin nieve, pocas palabras, dos claveles rojos y soledad. Un Helsinki como nunca imaginé. Y los tangos cantados por Gardel; un tango para comenzar: “Volver” y otro tango para terminar: “El día que me quieras”. Un perro escuálido y abandonado. Y un magnífico arranque: el repaso de la historia de la literatura rusa que nos dedican los obreros rusos que salen del trabajo; de lo mejor.
Es lo que tienen los nórdicos, tan jodidamente poéticos en su desierto helado!




de profundis

“Toda obra de arte es una profecía cumplida. Porque toda obra de arte es la conversión de una idea en imagen.”
De profundis. Oscar Wilde.

"El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.
Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo solo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo."
Pablo Neruda

un día

“Hoy he colocado cuatro veces los cepillos de dientes bien. He subido la persiana de mi cuarto, había un pétalo rosa en el balconcito y he recolocado los cepillos de dientes. Ahora todos miran al frente, alineados, uno junto al otro, pegados, la pasta en el centro, mirando al frente. Los he colocado y he vuelto a mi cuarto, he bajado la persiana y de nuevo la he vuelto a subir.

Por fin.
Se ha ido el pétalo.”
Alejandra Vanessa.

sesentas

Siempre me encantó esta canción, y el bombón andrógino "little Joe" Dalessandro.

18/12/2006 18:20. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

confusión

Uno de mis recursos para no pasarme el invierno encerrada al calorcito de la lumbre es el teatro. Ayer, con mi atrezzo de princesa de la estepa rusa, después de cenarme un abisinio, y con los labios salpicados de azúcar, me acerqué al liceo para ver la “exitosa” obra de José María Pou, de la que sólo sabía que era "muy divertida, aunque con una temática muy seria: la confusa naturaleza del amor" —con lo que seguía confusa, la verdad, menos mal que me queda mi intuición—. La cabra o ¿Quién es Sylvia? es una obrita de teatro convencional, con sus tres actos y sin efectos especiales que, aderezada con unas raspas de teatro del absurdo, baña en comedida un tronquito de tragedia sentimental cruda y disparatada. Es provocadora; palabras ágiles y despiertas, diálogos cínicos y agudos, te atrapan poco a poco; envuelve en carcajadas la crueldad y el veneno que esconde. Es una historia de amor y cuernos, de un amor “fou”, de ese amor ciego que arrasa con todo, es la historia de amor de Martín y Sylvia. De una Sylvia, que sólo alcanzamos a ver en la última escena, maltrecha y dolorida víctima de una venganza doméstica. Muy diferente de la Silvia de “muslos bruñidos, unos muslos livianos y definidos al mismo tiempo como el estilo de Francis Ponge [...] el fuego le desnudaba las piernas y el perfil, adiviné una nariz fina y ansiosa, unos labios de estatua arcaica [...] Sentí que si alguna cosa deseaba saber en ese momento era Silvia, saberla de cerca y sin los prestigios del fuego, devolverla a una probable mediocridad de muchachita tímida o confirmar esa silueta demasiado hermosa y viva como para quedarse en mero espectáculo”, de mi querido Cortázar, que he recordado en esta mañana de sol lejano y flechas de hielo.
Y, por supuesto, me he acordado de la pequeña Silvia de ojos grandes y pies pequeños.

Ahora, el lunes, toca la apoteosis del Carmina Burana que después de ver los carteles me temo un circo o una mascletá con tanta pirotecnia.

16/12/2006 22:23. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

crying men

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En Crying Men, Sam Taylor-Wood compone una mascarada de hombres solitarios con sus 27 retratos de actores –retratos hermosos, sin transgresiones, que recuerdan algunos cuadros famosos-, que bien podría llamarse “el llanto de los héroes”.

Ed Harris de ojos finos, azul agua, piel bruñida por el sol y barba incipiente padece su pena descuidada sin lágrimas. A su lado, unos centímetros más abajo, Sam Shepard, pensativo y abatido en blanco y negro. Arriba cerca del techo, la imponente presencia de Laurence Fishbore nos mira fijamente, con un llanto rotundo y transparente; un surco de lágrimas baja por sus mejillas hasta el suelo. Daniel Craig, un rubio con camisa negra y anillo de plata busca en su mano el consuelo para sus lágrimas. Paul Newman en blanco negro oculta la mitad de su rostro con su mano de número uno, y con el ojo vivo nos mira de lejos, desde la oscuridad del pesar que se oculta a las miradas ajenas; dolor escondido entre las arrugas de su cara. Gabriel Byrne, apoyado en la ventana, nos oculta en su mirada la pena que delata su boca. Forest Whitaker llora desconsoladamente con ojos lavados y boca temblorosa. Sentado en un rincón, Jude Law se abraza a sus rodillas temeroso de mirarnos con ojos afligidos. Benicio del Toro con los ojos cerrados, con el rostro tenso como el de un cantaor a punto a punto de arrancarse el corazón en un quejío. Al fondo de la sala, el retrato luminoso de Robert Downey jr., desnudo, tendido sobre una cama, con los ojos ausentes y la mirada perdida; su calma y serenidad de cristo yacente nos devuelve la calma después del luto.

volar

Lo bueno de volar es que puedo ver las nubes al revés. Desde la tierra se ven lejanas y planas como una fotografía; pero vistas desde arriba pueden descubrirse recovecos, pasillos, montañas y simas de la densidad inconsistente de las claras a punto de nieve. Lo que más me gusta de viajar en avión es despegar cuando el cielo está nublado y llueve, el avión asciende cortante entre una masa de humo compacto, denso y gris. Minutos más tarde alcanza una zona de niebla brillante, luminosa, cegadora, señal de que nuestra ascensión nebulosa va terminando y pronto estaremos bajo un cielo azul, casi añil, más radiante, más frío y más cercano.

chispas!

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“La noche está estrellada, tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

“Hoy siento en el corazón un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son tan blancas como mi pena”.

Lejos, muy lejos, más allá de los confines de Orion, unos días atrás, el encontronazo temerario —o, tal vez, el abrazo desgarrado— de las galaxias Antannae nos ha dejado miles de millones de nuevas estrellas en nuestro cielo de Salamanca. Un ir abriendo boca de lo que sucederá cuando nuestra Vía Láctea choque con la vecina galaxia Andrómeda dentro de unos 6000 millones de años.

“Las estrellas de la noche se volvieron siemprevivas”.

"Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".

—No quiero perdérmelo. ¡Buahh!

el fin del verano

Después de las lluvias de la semana, cuando ya lo creía todo perdido ha vuelto a hacer calor, y trato de aprovechar los últimos días de verano. Los pies sin esfuerzo, ligeros y menudos, me llevan a la ribera del Tormes, a lado del Casino. Muy cerca del falso muelle sobre el río, tumbada sobre un césped poco esponjoso y con los juncos a modo de biombos entre el agua y yo, apuro uno de los últimos cigarrillos que me quedan. Como se notan los días..., son las ocho y media, casi de noche. Las luces del puente de hierro estrechan las farolas en un último abrazo de despedida. Una rata asoma el hocico entre los juncos, calada hasta los huesos se recuesta a lomos de un bote de coca-cola y observa con curiosidad mis alpargatas rojas. Detrás de una bolsa de cheetos aparece con paso corto y desparpajo de paseo de domingo una rata de pelo negro reteñido colgada del brazo de un murciélago escuchimizado y ojos achispados. Las amigas se acercan y saludan con el rabo en alto.
—¡Anda!..., pero que novio más feo tienes —le larga al primer golpe la rata ociosa.
—Sí, pero es piloto —le responde engatusada la rata enamorada.
Del respingo, la rata ociosa me clava el morro envidioso en el empeine de la alpargata roja de ira.

21/09/2006 23:13. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

nostalgia

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De vuelta a casa, el aire denso y cálido de la calle Compañía seca la capa de musgo que me ha crecido con las lluvias y aires otoñales de Cracovia. De la energía serena y traslucida del patio del Castillo de Wawel, que penetra por los poros con pinchazos de seda, al bullicio chirriante y grasiento de las casetas de feria. Estoy contenta por recuperar el calor, olvidarme del paraguas y de los charcos en las aceras. Durante estos días polacos me entristecía levantarme y mirar aquel cielo gris, volátil por el viento del norte, oscuro de otoño y con las hojas de los castaños de indias cubriendo las aceras y los jardines. Era agosto y ya no me apeaba del paraguas y el jersey de lana. Un invierno infinito por delante.
En unas horas, de las calles de Varsovia amplias y silenciosas a este jolgorio de patio de vecinas, abigarrado y con olor panceta y carne de verano reseco. De las plazas y las calles repletas de puestos flores, con girasoles, rosas de todos los colores, de tallo largo, corto, en bouquet o por cuentagotas..., a las rúas de piedra tostada, sin flores en los balcones. De los coquetos restaurantes de Cracovia, con sus velas y búcaro con flores en las mesas, a este sistema de barra y tentetieso. De las cuevas de jazz de Varsovia o Cracovia en las que músicos inagotables nos deleitaban tocando horas y horas a nuestros bares vociferantes de música enlatada.
Sentía nostalgia del sol en pleno agosto, de los brazos desnudos y de las noches de luna con poca ropa. Ahora, siento nostalgia de las flores en cualquier esquina, del olor de las manzanas que se pudren sobre la hierba mojada de la plaza de Kazimierz, de los músicos apasionados que calentaban las noches de los clubs.

la mujer de rojo

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De todas variantes de austrias, borbones y resto de mortales retratados en la exposición, El retrato español en el Prado. Del Greco a Goya, he elegido para llevarme a casa el retrato de Mª Luisa de Orleans. Esa cabellera negra de gitana desparramada sobre los hombros desnudos, la nariz grande y labios de petit-suisse, los enormes ojos negros de mirada lánguida, el vello que sombrea la frialdad de su piel lechosa. El fondo oscuro del cuadro y la marcada androginia de sus rasgos en apasionado contraste con el rojo fulgurante de su vestido y los encajes blancos que bordean el escote palabra honor. Y en su mano un trémulo clavel carmesí desvela un corazón que suspira.

un pastiche veraniego: homero – cortázar

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Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. La cólera canta, oh diosa, del Pelida Aquiles, maldita, que causó a los aqueos incontables dolores, precipitó al Hades muchas valientes vidas de héroes y a ellos mismos los hizo presa para los perros desde que por primera vez se separaron tras haber reñido el Atrida, soberano de hombres, y Aquiles de la casta de Zeus.
Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el miedo herrumbra las áncoras.

—Viejo, que no te encuentre yo junto a las cóncavas naves, bien porque ahora te demores o porque vuelvas más tarde, no sea que no te socorran el cetro ni las ínfulas del dios.

Pues aquél, llegó a las veloces naves de los aqueos cargando de inmensos rescates para liberar a su hija, llevando en sus manos las ínfulas del flechador Apolo en lo alto del áureo cetro, y suplicaba a todos los aqueos.

—¿Qué más quiere, que más quiere?

— ¡Oh Atridas y demás aqueos, de buenas grebas! Que los dioses, dueños de las olímpicas moradas, os concedan saquear la ciudad de Príamo y regresar bien a casa; a mi hija, por favor, liberádmela, y aceptad el rescate por piedad del flechador hijo de Zeus, de Apolo.

—No la pienso soltar; antes le va a sobrevenir la vejez en mi casa, en Argos, lejos de la patria, aplicándose al telar y compartiendo mi lecho. Mas vete, no me provoques y así podrás regresar sano y salvo.

Así habló, y el anciano sintió miedo y acató sus palabras. Cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus pequeños rubíes. El tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

18/07/2006 18:41. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

el baile

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“Ofaett”

Compañía Erna Omarsdottir y Damien Jalet

Teatro Liceo, 20:30 h.

Dos cuerpos embutidos en un mono casi transparente nos cuentan una historia de seducción entre dos criaturas ingenuas, que se transforman en gigante o araña con cabeza del hombre elefante, en una danza enredada con gracia y poesía.

18/06/2006 19:41. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

la sirenita

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“La sirenetta”

Compañía Lenz Rifrazioni - Teatro Lenz.

Teatro de Caja Duero, 20: 30 horas

Los acordes del Happy Christmas esparcen sus burbujas en el fondo del mar. Una estrella de mar dormita sobre duna de caramelos con brillantes envoltorios rojos, dorados y azules que acoge en su seno a la pequeña sirenita cruelmente deforme.

Una noche de tormenta, la pequeña se enamora del Príncipe de los comedores de aire, los humanos, después de salvarlo del naufragio. Por amor, la sirenita sin lágrimas renunciará a sus escamas, su mar y una larga vida sin alma para convertirse en una mujer muda, de pasos ligeros, dolor lacerante y muerte segura.

“Nosotras no tenemos lágrimas por eso sufrimos más”.

a caballo

“Conference des chevaux”

Compañía Generik Vapeur

Plaza Mayor, 23 h.

Pegaso sobrevuela las cabezas apiñadas compitiendo en destreza con el bimotor del Barón Rojo.

Un hombre a caballo abre a paso a la manada de yeguas bípedas y senos aireados.

Un flamenco desgarra los lamentos a golpe de yunque.

La sirena colea malherida sobre un mar de piedra.

La rueda del tiempo muele los amasijos de hierros entre fragancias de gasas.

sirenas de río

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“Archipiélago del Tormes”

Cía. Ilotopie

Río Tormes, 22:30 h.


Neptuno seduce a la sirena del Tormes bajo la última luna llena de la primavera, mientras navega en la góndola de gárgolas de fuego.

Un viejo utilitario arrastra la caravana en un paseo dominguero por atajos acuáticos entre las dos orillas abarrotadas de juncos.

La giganta de Baudelaire luce corpiño y falda rojo carmesí, sobre su mejor miriñaque, en su caminar doliente sobre las aguas.


vigilancia electrónica

“Super Vision”

Compañía The Builders Association

El Liceo, 20:30 h.


Dos pantallas crean un escenario virtual en el que los actores se desenvuelven, y en el que se entrecruzan tres historias: un businessman comprueba en sucesivos controles de los aeropuertos que su identidad es transparente gracias a sus tarjetas electrónicas; una joven archiva en formato digital todo el pasado de su abuela que pierde la memoria, y un padre explota los datos de su hijo de nueve años para crear un fraude de miles de dólares.

“Tras el 11S, en nuestra vida cotidiana hemos llegado a aceptar, permitir e incluso alentar esta nueva forma de vigilancia, así como sus constantes incursiones en nuestro ámbito particular. ¿Qué fuerzas alientan nuestra permisividad y compromiso en el proceso de exposición de nuestros datos, y cuáles serán los resultados de este proceso?” Marianne Weems.


chttss!

“El silencio”
Cia. Pippo Delbono
El Liceo, 20 h.

El silencio camina a mi lado dos pasos más allá abrazado a mi sombra. El silencio cuelga de mis orejas prendido en los zarcillos de plata. El silencio duerme de luto entre los pliegues de la falda. El silencio pinta de carmín los labios sellados. El silencio desata los murmullos de los adentros. El silencio de los sordos.

lilas

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Hoy es un día blanco. Esta mañana, la vecina, una jubilada rubia, de lengua afilada y manos ruidosas, me ha regalado un ramo de lilas blancas, perfumadas con olor a jueves de abril.

"Quand je vais chez la fleuriste
Je n’achèt’ que des lilas
Si ma chanson chante triste
C’est que l’amour n’est plus là"

Esta tarde el estanquero de los cigarros que casi no fumo, un moreno de nariz judía y ojos de treinta y tantos, me ha regalado un par de kits japoneses para comer: palillos de cerezo, mantel bordado, servilleta y posatacitas de té.

"Dieu est un fumeur de havanes
Tout près de toi, loin de lui
J’aimerais te garder toute ma vie
Comprends-moi ma chérie

Tu n’es qu’un fumeur de gitanes
Et la dernière je veux
La voir briller au fond de mes yeux
Aime-moi nom de Dieu"

Ahora, sólo me queda colarme en el traje chino de seda negra, estampado con dragones verdes, cerezos en flor y puentes de madera; prender las lilas en el pelo, y seducir al moreno rapado de labios de faraón, en la casa de la luna del té de agosto.

vanguardias rusas

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Era la primera tormenta del año, los truenos la delataron, y el granizo cubrió de blanco en pocos minutos la plaza de la Guardia de Corps, y el recién estrenado busto de Dña. Clara Campoamor —con un tamaño más de cabezudo de procesión que de un bronce para jardín de capital—. Esto era el sábado a primera hora de la tarde, pero el lunes el calor y el sol relampagueaban con fuerza y sorpresa para todos los madrileños.

Entre una y otra estampas pasaron horas de imágenes abstractas, en la oscuridad programada de las luces que solo iluminaban los radiantes objetos memoria de una revolución fracasada: el desarrollo virtual del monumento de Tatlin a la III Internacional, los carteles panfletarios para el proletariado ruso, o los cuadros en blanco y negro, declaración programática del suprematismo de Malevich: el Cuadrado negro, el Círculo negro y la Cruz negra.

Bajo los círculos y los triángulos de madera de melocotonero, enroscados y encajados, círculos dentro círculos, de Ródchenko, la melancolía, que rodaba diez pasos más allá entre los colores planos de Popova: rojo sangriento, un amarillo de trigos requemados de la estepa rusa y el negro del silencio, vuelve y me rodea entre las sombras constructivistas de los cuadrados dentro de cuadrados, y el Negro sobre negro.

Recobrada la nostalgia en otra vuelta entre las sombras, todo parecía perdido, sin embargo, algunos kilómetros más allá, el colorido poético y fantasioso de la Rusia imaginaria de Kandinsky y Chagall, o las formas vanguardistas del juego de té de Suetin, destilaban la energía vibrante de la luz primitiva e ingenua confinando al destierro la morriña latente en las válvulas del corazón.

Y en el último piso, alejadas del bullicio entre el silencio oscuro y los marcos de madera, me esperaba la gran sorpresa de la exposición: la fotografía. Allí estaban: El bodegón con Leika, las fotos de engranajes y piezas de máquinas, el retrato del pionero o los pinos tomados en picado de abajo arriba, y como no los retratos de Maiakovski. De pie con gabardina y sombrero, de frente con los ojos a punto de estallar, o con el cigarro en la comisura de los labios, a punto de caerse, y ojos de gallego desconfiado que desafían a la cámara de Ródchenko, en una pose tan bien imitada por un señor de Lalín.

sin palabras

Esta semana las palabras se escaparon sin permiso. Buscaba entre las líneas en blanco de mi cuaderno azul, dentro de la caja de las medicinas -tal vez atacadas por algún virus de moda estuviesen en plena convalecencia entre los prospectos del Paracetamol o las indicaciones del Espidifen-. Bajé los viejos cuadernos del altillo del armario, y escudriñaba entre la memoria de las oraciones y vocablos. Husmeaba debajo de la almohada..., ¡nunca se sabe! estas mujeres se atacan de los nervios y luego se les pegan las sábanas, pero no, el insomnio no había pasado por aquí. Muda y taciturna trabajaba todos los días, charlaba con voz de otros días sin tener nada que decir. Rastreaba entre las huellas de los mirones de la plaza. Sin palabras entre los árboles de la plaza de los Bandos daba vueltas entre las losetas de piedra pisoteada, indagaba entre las letras sangre de toro del patio de Anaya, rebuscaba en las estanterías de Las Conchas, y entre el crujir de la madera y las voces de los poetas encontré a los autores:
"Tenía una especie de sed que nunca se saciaba. En su rostro, sus movimientos, su voz, había algo que reflejaba su sed. [...] Y todavía parece sediento. (Existe una expresión que verdaderamente ilustra la sed de Ben Hur: “abrasado de sed” [Is 5:13].)
¿Sediento de qué? Ojalá lo supiera.
Gente como ésa quizás esté condenada a vagar durante toda su vida por un desierto interior, entre áridas dunas amarillentas, arenas movedizas, soledad. Muchas aguas no lo apagarán, ni lo bañarán los ríos. Como cuando era niño, ahora todavía siento cierta fascinación por esa clase de personas, pero con el paso de los años he aprendido a intentar cuidarme de ellas. O no de ellas, sino de mi fascinación por ellas." Una pantera en el sótano. Amos Oz.

"Quien quiere un juguete
No lo vendo por travieso
ni porque a nadie ofende
es alegre y juguetón
y por las niñas se pierde
Niñas, guardaos de enojarle
que vive dios que arremete
y cuando estéis más seguras
por vuestro postigos entre.

Que ni hiere, ni mata,
ni pica, ni muerde.

Es alegre a todas horas
y amanece o no amanece
hay vecina que daría
cuanto tiene por tenerle.
Porque le conoce ya
y porque son más de siete
las noches que por pecar
ha amanecido a la muerte.

Que ni hiere, ni mata,
Ni pica, ni muerde.

Es su condición tan noble
que cuanto más furia tiene
las niñas juegan con él
al juego del esconderse
a mí me daba Juanilla
la esposa de Antón Llorente
una hora de descanso
por un palmo del juguete."
Luis de Góngora.


horizonte helado

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“Es una noche de invierno.
Cae la nieve en remolinos.”

“La vieja mira al campo, cual si oyera
pasos sobre la nieve. Nadie pasa.
Desierta la vecina carretera,
desierto el campo en torno de la casa.”

“Es una noche de invierno.
Azota el viento las ramas
de los álamos. La nieve
ha puesto la tierra blanca.
Bajo la nevada, un hombre
por el camino cabalga;”

“El cierzo corre por el campo yerto,
alborotando en blancos torbellinos
la nieve silenciosa.

La nieve sobre el campo y los caminos,
cayendo está como sobre una fosa.”

“Nadie elige su amor. Llevóme un día
mi destino a los grises calvijares
donde ahuyenta al caer la nieve fría
las sombras de los muertos encinares.”

“sobre la tierra fría la nieve silenciosa!...”

Antonio Machado

cry, cry, cry

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La mirada sobrevuela los tejados grises en una tarde de nubes bajas, melancolía y alambradas hasta el borde de los cielos. Los acordes lejanos de la guitarra y el bajo caldean mi pie izquierdo inquieto bajo el pantalón de franela negra. Las nubes retorcidas y punzantes, sin rumbo entre los enjambres de alambres de espino detienen el tiempo en esta lluviosa tarde de invierno: I walk the line. Veloz como el tren de Jackson y limpia como un grito en los campos de algodón de Arkansas la mirada se acerca al perfil mustio y sin fisuras del guardián en la torreta de vigilancia que con calma y precisión gira su cabeza y su rifle hacia los patios de Folsom: The man comes around. Los acordes cada vez más altos se mezclan con los gritos, las palmas y los deseos locuaces de los reclusos uniformados de un azul sin pizca de cielo. Tengo la pantalla a tan sólo unos pasos y sus imágenes son mi retina. Las oscuridad de la sala no deja lugar a los susprios y desde la butaca rosa, hundida y algo desvencijada, un fugaz viaje en el tiempo me abandona entre un cargamento de hombres ruidosos y expectantes. La música y las voces, el ritmo encendido y cargado de los pasos sin salida de los hombres enjaulados cortan el ambiente en la habitación gallinero entre las miradas y los rifles de los hombres del alcaide. La hoja asesina de dientes redondos de una sierra de carpintero nos asalta en un primer plano al compás de los acordes de la melodía que no cesa, cada vez más inquieta como las manos y los pies de los reclusos de Folsom: Folsom prison blues. El hombre de negro encorva su torso y con los ojos fijos en los dientes de sierra recuerda su infancia, a su hermano Jack, los cantos religiosos de su madre y la amargura bañada en alcohol de su padre. Es el primer concierto de Johnny, también su primera grabación después de una temporada en los infiernos, y June, la de Ring of fire, está con él, y Cash ha querido que fuese en esa prisión de máxima seguridad — después sería San Quentin— en homenaje y recuerdo a todos los presos que le han escrito y le ayudaron a recuperar el aliento tras la quema. Radiante y pletórico, The man in black sube a escena y, desafiando los consejos del alcaide, recuerda a los hombres de azul que son reclusos, les enseña con desprecio el vaso con el maloliente agua del penal, la arroja al suelo y comienza el concierto con el Cocaine Blues con June a su lado, siempre a su lado, hasta el final. JC murió el 23 de septiembre de 2003, unos meses antes había muerto June.
Durante más de dos horas "En la cuerda floja", del director James Mangold nos atrapa en la vida y las canciones del señor Cash, genialmente interpretado por el señorito Joaquin Phoenix, y en su tortuoso y largo amor por la señora June Carter, que borda la actriz Reese Whiterspoon.

22/02/2006 00:04. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

carta y besos

"Flor señora: Si los caminos de Dios con insoldables, no lo son menos los que yo me encargo de transitar en esta tierra. Aquí estoy, a pocas horas de llegar a las famosas factorías de las que nos habló el chofer que pasaba con ganado del Llano, y no sé sobre ellas mucho más de lo que nos contó esa noche de confidencias y ron, allá, en La Nieve del Almirante, que, dicho sea de paso, es donde quisiera estar y no aquí. […] que es un río con más caprichos, resabios y humores encontrados que los que usted saca a relucir cuando el páramo se cierra y llueve todo el día y toda la noche y hasta las cobijas parecen empapadas. La otra noche soñé con usted, y no es cosa de que le cuente de qué se trataba, porque tendría que ponerla en antecedente sobre algunos personajes del sueño que le son desconocidos, y eso daría para muchas páginas. […] Pero, volviendo al sueño, es bueno que le adelante que en él o, mejor, a través de él he llegado a darme cuenta de la importancia cada día más grande que usted tiene en mi vida y la forma como su cuerpo y su genio, no siempre manso, presiden los accidentes de aquélla y la ruina en que ésta suele refugiarse cuando estoy harto de andanzas y sorpresas. Claro que a estas horas, esto no debe ser ninguna novedad para usted. Conozco sus talentos de adivina y de hermética pitonisa. Por eso, ni siquiera me demoro en relatarle en detalle cómo me hace falta, en esta hamaca, sentir el desorden de su cuerpo y oírla bramar en el amor como si se la estuviera tragando un remolino. […] Porque creo que, desde La Nieve del Almirante, usted ha ido tejiendo, construyendo, levantando todo el paisaje que la rodea. Muchas veces he tenido la certeza de que usted llama a la niebla, usted la espanta, usted teje los líquenes gigantes que cuelgan de los cámbulos y usted rige el curso de las cascadas que parecen brotar del fondo de las rocas y caen entre helechos y musgos de los más sorprendentes colores: desde el cobrizo intenso hasta ese verde tierno que parece proyectar su propia luz. Como ha sido tan poco lo que hemos hablado, a pesar del tiempo que llevamos juntos, estas cosas tal vez le parezcan una novedad, cuando, en realidad, fueron las que me decidieron a permanecer en su tienda con el pretexto de curarme la pierna. […] No tengo mucho talento para escribir a alguien que, como usted, llevo tan adentro y dispone con tanto poder hasta de los más escondidos rincones y repliegues de este Gaviero que, de haberla encontrado mucho antes en la vida, no habría rodado tanto, ni visto tanta tierra con tan poco provecho como escasa enseñanza. Más se aprende al lado de una mujer de sus cualidades, que trasegando caminos y liándose con las gentes cuyo trato sólo deja la triste secuela de su desorden y las pequeñas miserias de su ambición, medida de su risible codicia. Pues el motivo de estas líneas ha sido, únicamente, hablarle un rato para descansar mi ansiedad y alimentar mi esperanza, hasta aquí llego y le digo hasta pronto, cuando de nuevo nos reunamos en La Nieve del Almirante y tomemos café en el corredor de enfrente, viendo venir la niebla y oyendo los camiones que suben forzando sus motores y cuyo dueño podremos identificar por la forma como cambia las marchas. No es esto todo lo que quería decirle. Ni tan siquiera he comenzado. Lo cual, desde luego, no importa. Con usted no es necesario decir las cosas porque ya las sabe desde antes, desde siempre. Muchos besos y toda la nostalgia de quien la extraña mucho."

La Nieve del Almirante. Álvaro Mutis.

Ella atrapó al vuelo uno de aquellos besos voladores y lo escondió en su achacoso corazoncito. El más húmedo lo colocó tras su oreja izquierda, las cosquillas y el frescor acariciarían su cuello. Los más pequeños envolvieron sus pechos desnudos. Los perdidos se refugiaron en los pies blancos envueltos en la niebla. Los olvidados la arropan y mecen sus sueños. Y enterró los besos robados en el fondo de su alma cual perro callejero.

14/02/2006 00:05. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

lo siento, guapa, pero...

Lo siento, guapa, pero te falta estilo, gracia en el baile, poesía y cabecita. Te sobra histrionismo, palabrería de graciosa de pueblo, y ese discurso reviejo de soltera. Es cierto, lo reconozco, doña Carmen París, tiene una voz potente y de hondo calado; daría una excelente intérprete folk-jotera, o de ritmos étnicos –si ella lo prefiere-, o incluso de hondo dramatismo, pero ese barullo en el que se ha metido de cantar y componer la desborda y nos aburre. Uno no puede recorrer los mundos con un repertorio de letrillas que le habrán servido de terapia personal –lo repitió varias veces en la noche-, porque eso no son canciones, valen como desahogos de “mi diario” o de blog exhibicionista, puestas a ser tecnológicas y precisar de la exhibición –como la que suscribe y otros miles en la red- pero no para un espectáculo artístico. La mejor: “Ave del paraíso” de Javier Ruibal, y más lejos su canción a ritmo candombe uruguayo. Eso sí, ella triunfó en el Liceo el viernes pasado, bises, público en pie y calor de pecho ajeno entre los aires rancios de ese teatro de provincias. Sin embargo, lo siento, pequeña, necesitas otro repertorio y un asesor de “savoir faire”, y menos mal que el grupo sonaba bastante bien y compacto.

La gran sorpresa del concierto fueron los músicos, por su cohesión y calidad, y porque allí, entre ellos, estaba el chico de mis sueños. La noche anterior soñé que paseaba con mi amigo JP, tratando de explicarle alguna de estas cuitas que me enredan, pero mi amigo era diferente, nada que ver con la realidad, salvo que ambos eran altos, sin embargo esta nueva imagen de mi amigo solo la aprecié cuando me desperté, en mi sueño mi amigo era así desde siempre. El viernes cuando el grupo sale a escena y se colocan, veo en los teclados a mi amigo en la versión soñada: con la misma preciosa y larga melena trigueña oscura, los mismos ojos negros y pequeños, idénticas manos largas y delgadas, la misma nariz delgada y afilada con una vaga reminiscencia de judío de Castilla. Entre pasmada y embelesada no pude dejar de mirar al hombre soñado que resultó ser de Bilbao. Entre tecla y tecla, canción y nota baja parecía decirme: “Lo siento, guapa, pero lo nuestro se acabó...”

06/02/2006 22:42. emma b #. delicias con escarcha No hay comentarios. Comentar.

en el café

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George Grosz

"En el lejano sur, la bella España".


George Grosz: Un hombre triste y feroz

Mario Vargas Llosa


festivo

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Es tan temprano y tú ya me despiertas,
no me dejas dormir, algo sucede.
A ojos cerrados busco la ventana
para mirarte a ti mientras los abro.
Te digo que estás bella como nunca,
así, sin arreglarte aún el pelo,
rodamos en un beso cama abajo
y siento que estás viva de milagro.

Comienzo el día, así como si nada,
Apretado a tus pechos, pidiéndote café y amor.
Comienzo el día, aún alucinado,
los ruidos suenan lejos a esta hora turbia.

Afuera la gente hace lo suyo por vivir,
afuera la gente quiere averiguar,
afuera la gente habla del amor,
afuera me están llamando.

Comienzo el día y antes de que me hables,
ya te hecho mil promesas que no voy a cumplir.
Comienzo el día y al mirar hacia fuera
me entra como un mareo y tengo que sentarme.

Afuera la vida apenas comenzó,
afuera todo tiene que cambiar,
afuera los lobos son lobos aún,
afuera hay que salir armado.

.../...

Comienzo el día, aseguro las llaves,
Registro mis bolsillos en busca de monedas.
Comienzo el día y aún detrás de la puerta,
te pido un beso fuerte para salir al sol.

Afuera comentan la televisión,
Afuera el sindicato discute una ley,
afuera la patria está por reventar,
afuera me están llamando
y voy.

Daniel Viglietti. Comienzo el día (Noel Nicola).

08/12/2005 17:48. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

variación

En el remanso del aire

bajo la rama del eco.

 

El remanso del agua

bajo fronda de luceros.

 

El remanso de tu boca

bajo espesura de besos.

 

Federico García Lorca: Primeras canciones. 1922  

 

 

 

27/11/2005 19:28. emma b #. delicias con escarcha Hay 1 comentario.

dry martini

20051106182509-audreyh.jpgLentamente, sin prisa y algo agitada hunde la aceituna en el líquido transparente; levanta los ojos ceniza de la copa, y enrosca un mechón del pelo negro en su dedo índice. Al fondo,  el gran reloj cromado marca las seis y diez; todavía no ha oscurecido. Son los únicos clientes en la barra de Chicote.  La mujer de blanco revuelve de nuevo, ahora en sentido contrario mientras observa como el barman termina de agitar la coctelera y vierte con suculento cuidado el margarita en la copa del hombre azul.  

—Sabes, el dry martini también era la bebida favorita de Buñuel. Incluso tiene su propia receta. Dice que hay que poner en la nevera, de víspera,  todo lo necesario : copas, ginebra, coctelera, vermut, etc. El hielo ha de estar a unos veinte grados bajo cero; todo un experto.   

—¡Ya...!, muy de especialista, los veinte bajo cero —entona con sorna el hombre azul observando a trasluz la estilizada copa de champán.

—¡Ah, deliciosa! —susurra  La mujer de blanco después de morder sin dientes la aceituna—. Primero, sobre el hielo bien duro echa unas gotas de Noilly Prat y media cucharadita de café, de angostura, lo agita bien y tira el líquido conservando  únicamente el hielo que ha quedado, levemente perfumado por los dos ingredientes. Sobre ese hielo vierte la ginebra pura, agita y sirve. Insuperable, lo he probado.
 
—“Diablos, nunca debí cambiar el escocés por los martinis”, masculla entre dientes el hombre azul mientras la contempla helado y confuso, después de beber el margarita de un trago. La mujer de blanco  huele la copa con fruición tratando de encontrar los restos del Noilly, la angostura o el aroma oculto del hombre azul. 

06/11/2005 18:25. #. delicias con escarcha Hay 2 comentarios.

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