Emma B.El diario de una chica de provincias
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema delicias con escarcha. 29/06/2008dylanEra una tarde bochornosa, y para colmo el autobús a las puertas del cielo no tenía aire acondicionado. Las dos horas de camino a la finca Mesegosillo en Gredos con el falso tercipleo pegado al muslamen y el sudor a chorros estuvieron a punto de dejarnos sin fuerzas para llamar a sus puertas. Pero el verdecito del prado, la sombra de los pinos y la cercanía del maestro me dejaron compuesta tan sólo como una mujer. Contra todo pronóstico el maestro, que ya tiene sus años y sus manías: nada de fotógrafos y nada de pantallas al lado del escenario, no estuvo dispuesto a esperar hasta el final, y a eso de las 21,30 horas, cuando todos esperábamos a la señorita Eva Amaral, aparece en escena cual men in black y se lanza con uno de sus clásicos del 66, Rainy day woman, y continua con otra de finales de los sesenta, Lay Lady Lay. De ahí en adelante bastantes del últimos discos, de Modern Times: una alocada Rollin’ and tumblin', y una estupenda Ain’t Talkin, y de todo un poco, country, rock, y mucho rithm and blues. Algunas que te suenan y no sabes si realmente las conoces pero las ha cambiado tanto que te resultan irreconocibles o son de nueva cosecha. Ese es su encanto, sus versiones de sus clásicos como Highway 61, por ejemplo. Serio como un palo, al mando de los teclados y armónica —nada de guitarras—, no se permitió una palabra durante la hora y media de concierto. Y cuando ya lo dábamos todo perdido, vuelve para los bises, se sienta a los teclados y comienza a puntear aquello de ¡oé, oé, oé,... oé!. Digerida la broma cómplice del míster, el público le sigue a voces con el ¡oé, oé, oé...oé! Atónitas por semejante gesto del impasible, escuchamos de su viva voz la presentación del grupo, incluso de sí mismo –algo dijo de Robert Zimmerman- y nos deja para terminar una versión candenciosa y nocturna de Like rolling stone –una de mis favoritas- para que nos vayamos contentos a dormir. Era la tercera vez que lo veía, la primera que le escuchaba hablar y que tenía semejante gesto cómplice con el respetable. Ya se sabe la naturaleza amansa a las fieras. 05/06/2008érase una vez![]()
“Quand j’étais enfant, je passais mon temps à observer les papillons et rêvais de pouvoir faire un jour comme eux. Je passais mon temps à les attraper un à un, et récoltais sur mes doigts cette poussière que leurs ailes dégageaient. Je me fabriquais des ailes en carton avec trois bout de ficelle et déposais cette poudre magique qui pour moi était la clef qui m’aiderait à m’envoler.... Mais ce fut jamais le cas.” Ágiles y diestros, elegantes bailan piezas cortas, intensas, depuradas y con su dosis de sorpresa. Pequeños relatos en los que mezclan músicas muy diferentes desde clásica o de acordeón, hasta un corrido o Tom Waits, y danza contemporánea con rap y hip-hop. Con su escenografía minimalista, su máquina del tiempo, y sus bailes embaucadores nos transmiten alegría de vivir. Y uno llega a cama cansado y satisfecho. 10/04/2008corazónEl gitano vaga por su cueva con las tristezas corriendo por el pasillo. A fuerza de noches, ha logrado seducirlas un poquillo, y que tomen el sol en la terraza. Cuando ya les cante, saltarán por la ventana. Una noche de luna llena, el gitano encontró la tristeza azul tirada en el suelo. Su cabeza había rodado pasillo abajo. Lágrimas de sangre señalaban el rumbo de aquel naufragio. La tomó en brazos. Secó sus lágrimas y la sentó sobre sus rodillas. Ella cerró los ojos y se acurrucó en su regazo. Sin corazón, le cantó todos aquellos deseos que él mantenía amaestrados. "No. Es mejor comerse el corazón primero. Así no se siente tanto el frío, ni el dolor. Cuando no se tiene corazón, no hay por qué contenerse. Se puede mirar a la muerte sin temblor. Es el corazón el que nos traiciona, el que nos hace llorar, el que nos hace enterrar a nuestros amigos cuando deberíamos seguir adelante. Para sobrevivir al invierno bajo cero y aquella guerra, hicimos una pira con nuestros corazones y lo dejamos a un lado para siempre. No hay casas de empeños para el corazón. No se le puede llevar allí, dejarlo envuelto en un trapo limpio y rescatarlo cuando vengan tiempos mejores. Cuando se está ante la muerte, deja de tener sentido la pasión por la vida; hay que abandonar la pasión. Sólo así se puede sobrevivir." La Pasión. Jeannette Winterson. 03/04/2008sans adieu 1, 2, 3
"Sans Adieu" for Worth in green glass, c. 1929,
15/03/2008la huida"Cuando me tumbaba en el cama y trataba de pensar en ella, mi cabeza se quedaba en blanco. No podía verla. Y entonces sacaba sus fotografías y las miraba. Nada, no había nada que hacer. Era como si no la viera. ¿Puedes imaginarlo? (...) —Pero un pedazo de cristal inesperado en la acera, o una canción de moneda en un gramófono automático, una sombra en una pared por la noche, y recordaba. A veces eso ocurría por la calle y yo me echaba a llorar y me golpeaba la cabeza contra un farol. ¿Me comprendes? —Un trozo de cristal... —dijo el chico. —Cualquier cosa. Daba vueltas por ahí y no tenía poder sobre cómo y cuándo recordarla. Uno cree que se puede poner encima una especie de blindaje. Pero el recuerdo no viene al hombre así, de frente, viene por las esquinas, dando rodeos. Estaba a merced de todo lo que oía o veía. De repente, en vez de ser yo el que atravesara el país para encontrarla, empezó a perseguirme en mi propia alma. Ella persiguiéndome a mí, ¡fíjate! Y en mi alma."
27/02/2008debate electoral"Así fue redactado el imperecedero Tao Te Jing, que concluye con estas palabras:
El antro del Dragón. Cuentos de los sabios taoístas. 14/02/2008amor se escribe sin h“Esto era el amor: en el hombre una presunción ridícula. En la mujer una vanidad sucia. Y en los dos un instinto animal de secreciones y de glándulas. "No, no aparta a dos almas amadoras Es fanal que borrascas bramadoras Amor no sigue la fugaz corriente Eres eterno, Amor: si esto desmiente William Shakespeare. 17/12/2007las heladasLos pensamientos han llegado a mi balcón. Se han instalado en cuatro tiestos descoloridos, han acicalados sus pétalos y estirado las hojas pequeñas. Resisten sin una arruga estas madrugadas de diez bajo cero. Al mediodía, sus flores azules y amarillas giran despacio, muy despacio como girasoles perezosos estrujando el último rayo de sol invernal. 11/12/2007¿qué tiene este día?Hay días en que amanece soleado, el aire está helado por fuera y adormecido por dentro. En un abrir y cerrar de ojos llega la tarde, y en un rincón del Fonseca un hombre alto, de ojos pequeños y gafas de concha nos trae un soplo de felicidad al recordarnos la ironía de Borges, el humor de escarnio de Quevedo, al Cortázar que no dejaba de crecer, y las palabras de Valle-Inclán: “la risa y las lágrimas son los caminos de Dios. Esa es mi estética, y la de usted”. Alfredo Bryce Echenique: "Mi literatura nace de un empacho de asombro. El escritor es un ser sorprendido" 21/11/2007la canción del díaI’ll be seeing you I’ll be seeing you in the small café I’ll be seeing you I’ll find you in the morning sun I’ll be seeing you in the small café I’ll be seeing you I’ll find you in the morning sun in that small café I’ll be seeing you I’ll find you in the morning sun Cantan: Francoise Hardy + Iggy Pop 13/11/2007los sueños de HelenaAquella noche hacían cola los sueños, queriendo ser soñados, pero Helena no podía soñarlos a todos, no había manera. Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba: - Suéñeme, que le conviene. Suéñeme, que le va a gustar. Hacían la cola unos cuantos sueños nuevos, jamás soñados, pero Helena reconocía el sueño bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños cómicos o sombríos que eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar. El libro de los abrazos. Eduardo Galeano. 17/07/2007un final inesperado
Nunca había visto sus cuadros, tan sólo reproducciones en tarjetas o libros. Su fuerza me ha dejado atontada, golpeada, como si un boxeador me hubiese noqueado después de un largo combate de más de dos horas y trece asaltos. He descubierto sus delicados paisajes de inspiración japonesa. Sus amarillos veloces y radiantes, en su barba, en los girasoles, en la casa amarilla, en el campo de trigo, recuerdan el suspirar de fuego que diría Machado, contrastan con el azul profundo y candente de sus cielos y el negro amenazante de los cuervos en el Campo de trigo con cuervos, que transmite la lejana cercanía de la muerte –tal vez la suya, fue pintado el año de su suicidio: 1890-. La sorpresa de Ámsterdam no fueron sus canales, ni los coffe shops, ni el mercado de las flores, ni su millones de pilotes ocultos entre el fango que sostienen sus centenarios edificios; mi gran sorpresa fue Los comedores de patatas, ese tenebroso cuadro de Van Gogh, desconocido para mí, que recuerda a las pinturas negras de Goya. Sus gestos sombríos, afilados, sus ojos saltones demasiado abiertos que parecen salirse del cuadro y atraparnos en su vida miserable. Comedores de patatas entre las sombras de la noche, devoradores hambrientos como los topillos que, cual plaga bíblica, roen insaciables los campos de patatas de la vieja Castilla. 10/07/2007¡oh, esto parece el paraíso!![]()
05/07/2007¡oh, esto parece el paraíso!![]()
"Su modo de ser era tan sigiloso que parecía una criatura invisible". 03/07/2007¡oh, esto parece el paraíso!![]() Avenue Victoria Regina. Bruselas.
John Cheever 12/05/2007el sueño de la razón
Los que aman, odian. Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. 21/04/2007palabrasss
Monería: me lo decía mi abuelita, me lo decía mi mamá. Trapisonda: porque me recuerda a los tebeos que leía de las hermanas Gilda, de Mortadelo y Filemón o de Rompetechos. Repulgo: palabreja incluida en el refrán favorito de mi jefe: “no se va la manta por el repulgo”. Creo que con tres ahijadas ya tengo bastante, como diría mi amigo Isi ¡niña no seas avariciosa! No sé... como no tengo padrinos, ni “afillados” a los que dar la pascua, puedo permitirme otras dos más, tal vez.... uhmm! Ya sé, éstas dos pobres que la RAE ha propuesto para suprimir del diccionario por franco desuso: Alfonsearse: burlarse de alguien en tono de chanza. Atraquina: atracón.
11/04/2007el postreDespués de una semanita de pasión, con más fresquito del deseable, atascos de viacrucis, sin torrijas ni capirotes, con un mochuelo oteando desde la cerca de Doñana, flamencos a miles, y el olor de azahar en las plazas y recodos; la vuelta mis lides diarias me ha deparado una sorpresa tan golosa que voy camino de atracarme sin mover los carrillos. Si es que... ¡los tiempos avanza que es una barbaridad! y quién lo diría, clavadita a mi TFT puedo ojear un sin fin de semanarios, periodicuchos, revistillas, editadas en España desde el año 1772 hasta 1933 que la Biblioteca Nacional ha colgado en su hemeroteca digital. Uno de mis favoritos es El Tirabeque. Periódico semanal, satírico–político–burlesco, y algo más, publicado allá por 1870 en plena vorágine del sexenio revolucionario —cuando Prim andaba a la caza de un príncipe que gustase en reinar en un país dominado por la inestabilidad política—, que no se cortaba en repartir a diestro y siniestro.
El Tirabeque. Año I. Capillada IV. 11 de septiembre de 1870. 26/03/2007marianne faithfull
Con un cuarto de hora de retraso, sin probar sonido y con un "focking cold", MF comenzó su primer concierto en Madrid, después muchos años, como una auténtica my lady: "Thank you ladys and gentelmans...". Un concierto intimista, cercano —más de sentados que de pies y con el cuello al límite de la distensión— en el que cantó dieciséis temas de su larga carrera: desde As tears go by —la primera canción escrita por Jagger y Richards— con una voz cargada de autodestrucción y noches al relente en las calles del Soho, nada que ver con la inocente y modosita de los años 60; Vagabond ways; Love & Money, Something Good de su album Kissin Time; a Crazy love del señor Nick Cave, de su último disco Before the Poison. Solo faltaron algunos de sus temas de Bertolt Brecht y Kut Weill, una pena! My lady con sus 61 años, sus kilos, su cáncer a cuestas y su tatuaje de mano, vibraba feliz en el escenario, parloteaba, agradecía los piropos, se acercaba al atril y con elegancia se ponía las gafas de ver entre canción y canción, bebía té y sorbos de agua que rodaban mentón abajo, rebosaba energía, generosa, como sólo los supervivientes saben hacerlo. Un único bis, el maravilloso Don't forget me de Harry Nilsson. 15/03/2007calle compañía![]() La calle Compañía es mi calle favorita: solitaria y mojada en el amanecer de un domingo de Agosto, oscura y fría en las noches de Enero. Uno día de éstos, sobre la puerta metálica de un pequeño armario empotrado en uno de sus muros de piedra, un grafitero anónimo ha pintado la silueta de El Principito y esta cita de uno de mis libros favoritos:
Le Petit Prince. Antoine de Saint –Exupéry. 05/03/2007piropoEn un país lejano y lluvioso, había una vez un novio bajito de cara afilada y perfil recortado, que siempre usaba una bufanda a rayas y sólo sabía decir un piropo: “Eres como un cronopio”. No sin trabajo un cronopio llegó a establecer un termómetro de vidas. Algo entre termómetro y topómetro, entre fichero y curriculum vitae.
Historias de cronopios y de famas. Julio Cortázar. 17/02/2007john cale 5/2/07Con la mayoría de los músicos, sucede que cuando voy a un concierto ya tengo una idea clara de lo que voy a escuchar; pueden tocar un repertorio u otro, tener mejor o peor día, un grupo de lujo o de saldillo, pero hay unos pocos con los que una nunca sabe muy bien qué sucederá, si tendrán la noche romántica o la temporada zen y cenaremos suave, les dará por ponerse estupendos y derrochar experimentación de la que raya al tercer tema, o gozarán de un día soleado y marchoso. A esta calaña de músicos pertenecen los colegas John Cale y Lou Reed. Ayer Cale nos dejó estupefactos antes de comenzar el concierto cuando el rizos moreno, de labios sonrientes y carnosos, nos avisó que, a pesar de ser tarde de domingo, no esperásemos veladas intimistas, ni sones recogidos, que éste sería un concierto diferente, de rock & roll y, además, sir John Cale nos quería cerca, de pie y bien pegados al escenario, y nada de fotos, al primer flash suspendía el concierto. Los primeros minutos no reaccionamos, seguimos clavados a las butacas, atónitos. El rizos volvió a insistir, que podíamos levantarnos y acercarnos al escenario, que no estaba prohibido. Después de frotarnos los ojos, reaccionamos y rass! en huida hacia delante arrimados a pie de escenario. A dos palmos de narices, he tenido a sir Cale todo de negro, pelo blanco con mechones granate claro, ojos mini, azul cielito casi imperceptibles, y algo barriguitas. Y comenzó la sorpresa de la temporada, hora y media larga de concierto con canciones ariscas y guitarreras de su época en la Velvet Underground o de su larguísima carrera en solitario, o más suaves e ingenuas, incluso con una versión del Heartbreak Hotel de Elvis Presley; but only r&r para bailar queridos. 26/01/2007más cine![]() “Luces al atardecer", de Aki Kaurismäki, es la historia de un guardia de seguridad al que seduce una rubia gélida y malísima con el único objetivo de robar una joyería y cargarle el muerto. Emociones contenidas a punto de explotar, paisajes desolados, frío sin nieve, pocas palabras, dos claveles rojos y soledad. Un Helsinki como nunca imaginé. Y los tangos cantados por Gardel; un tango para comenzar: “Volver” y otro tango para terminar: “El día que me quieras”. Un perro escuálido y abandonado. Y un magnífico arranque: el repaso de la historia de la literatura rusa que nos dedican los obreros rusos que salen del trabajo; de lo mejor.
22/01/2007de profundis “Toda obra de arte es una profecía cumplida. Porque toda obra de arte es la conversión de una idea en imagen.” "El cielo es una red cuajada de peces sombríos. 21/12/2006un día“Hoy he colocado cuatro veces los cepillos de dientes bien. He subido la persiana de mi cuarto, había un pétalo rosa en el balconcito y he recolocado los cepillos de dientes. Ahora todos miran al frente, alineados, uno junto al otro, pegados, la pasta en el centro, mirando al frente. Los he colocado y he vuelto a mi cuarto, he bajado la persiana y de nuevo la he vuelto a subir. Por fin. 18/12/2006sesentasSiempre me encantó esta canción, y el bombón andrógino "little Joe" Dalessandro. 16/12/2006confusiónUno de mis recursos para no pasarme el invierno encerrada al calorcito de la lumbre es el teatro. Ayer, con mi atrezzo de princesa de la estepa rusa, después de cenarme un abisinio, y con los labios salpicados de azúcar, me acerqué al liceo para ver la “exitosa” obra de José María Pou, de la que sólo sabía que era "muy divertida, aunque con una temática muy seria: la confusa naturaleza del amor" —con lo que seguía confusa, la verdad, menos mal que me queda mi intuición—. La cabra o ¿Quién es Sylvia? es una obrita de teatro convencional, con sus tres actos y sin efectos especiales que, aderezada con unas raspas de teatro del absurdo, baña en comedida un tronquito de tragedia sentimental cruda y disparatada. Es provocadora; palabras ágiles y despiertas, diálogos cínicos y agudos, te atrapan poco a poco; envuelve en carcajadas la crueldad y el veneno que esconde. Es una historia de amor y cuernos, de un amor “fou”, de ese amor ciego que arrasa con todo, es la historia de amor de Martín y Sylvia. De una Sylvia, que sólo alcanzamos a ver en la última escena, maltrecha y dolorida víctima de una venganza doméstica. Muy diferente de la Silvia de “muslos bruñidos, unos muslos livianos y definidos al mismo tiempo como el estilo de Francis Ponge [...] el fuego le desnudaba las piernas y el perfil, adiviné una nariz fina y ansiosa, unos labios de estatua arcaica [...] Sentí que si alguna cosa deseaba saber en ese momento era Silvia, saberla de cerca y sin los prestigios del fuego, devolverla a una probable mediocridad de muchachita tímida o confirmar esa silueta demasiado hermosa y viva como para quedarse en mero espectáculo”, de mi querido Cortázar, que he recordado en esta mañana de sol lejano y flechas de hielo. Ahora, el lunes, toca la apoteosis del Carmina Burana que después de ver los carteles me temo un circo o una mascletá con tanta pirotecnia. 03/12/2006crying men![]() En Crying Men, Sam Taylor-Wood compone una mascarada de hombres solitarios con sus 27 retratos de actores –retratos hermosos, sin transgresiones, que recuerdan algunos cuadros famosos-, que bien podría llamarse “el llanto de los héroes”. Ed Harris de ojos finos, azul agua, piel bruñida por el sol y barba incipiente padece su pena descuidada sin lágrimas. A su lado, unos centímetros más abajo, Sam Shepard, pensativo y abatido en blanco y negro. Arriba cerca del techo, la imponente presencia de Laurence Fishbore nos mira fijamente, con un llanto rotundo y transparente; un surco de lágrimas baja por sus mejillas hasta el suelo. Daniel Craig, un rubio con camisa negra y anillo de plata busca en su mano el consuelo para sus lágrimas. Paul Newman en blanco negro oculta la mitad de su rostro con su mano de número uno, y con el ojo vivo nos mira de lejos, desde la oscuridad del pesar que se oculta a las miradas ajenas; dolor escondido entre las arrugas de su cara. Gabriel Byrne, apoyado en la ventana, nos oculta en su mirada la pena que delata su boca. Forest Whitaker llora desconsoladamente con ojos lavados y boca temblorosa. Sentado en un rincón, Jude Law se abraza a sus rodillas temeroso de mirarnos con ojos afligidos. Benicio del Toro con los ojos cerrados, con el rostro tenso como el de un cantaor a punto a punto de arrancarse el corazón en un quejío. Al fondo de la sala, el retrato luminoso de Robert Downey jr., desnudo, tendido sobre una cama, con los ojos ausentes y la mirada perdida; su calma y serenidad de cristo yacente nos devuelve la calma después del luto. 06/11/2006volarLo bueno de volar es que puedo ver las nubes al revés. Desde la tierra se ven lejanas y planas como una fotografía; pero vistas desde arriba pueden descubrirse recovecos, pasillos, montañas y simas de la densidad inconsistente de las claras a punto de nieve. Lo que más me gusta de viajar en avión es despegar cuando el cielo está nublado y llueve, el avión asciende cortante entre una masa de humo compacto, denso y gris. Minutos más tarde alcanza una zona de niebla brillante, luminosa, cegadora, señal de que nuestra ascensión nebulosa va terminando y pronto estaremos bajo un cielo azul, casi añil, más radiante, más frío y más cercano. 20/10/2006chispas!![]() “La noche está estrellada, tiritan, azules, los astros, a lo lejos”. “Hoy siento en el corazón un vago temblor de estrellas Lejos, muy lejos, más allá de los confines de Orion, unos días atrás, el encontronazo temerario —o, tal vez, el abrazo desgarrado— de las galaxias Antannae nos ha dejado miles de millones de nuevas estrellas en nuestro cielo de Salamanca. Un ir abriendo boca de lo que sucederá cuando nuestra Vía Láctea choque con la vecina galaxia Andrómeda dentro de unos 6000 millones de años. “Las estrellas de la noche se volvieron siemprevivas”. "Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir". —No quiero perdérmelo. ¡Buahh! 21/09/2006el fin del veranoDespués de las lluvias de la semana, cuando ya lo creía todo perdido ha vuelto a hacer calor, y trato de aprovechar los últimos días de verano. Los pies sin esfuerzo, ligeros y menudos, me llevan a la ribera del Tormes, a lado del Casino. Muy cerca del falso muelle sobre el río, tumbada sobre un césped poco esponjoso y con los juncos a modo de biombos entre el agua y yo, apuro uno de los últimos cigarrillos que me quedan. Como se notan los días..., son las ocho y media, casi de noche. Las luces del puente de hierro estrechan las farolas en un último abrazo de despedida. Una rata asoma el hocico entre los juncos, calada hasta los huesos se recuesta a lomos de un bote de coca-cola y observa con curiosidad mis alpargatas rojas. Detrás de una bolsa de cheetos aparece con paso corto y desparpajo de paseo de domingo una rata de pelo negro reteñido colgada del brazo de un murciélago escuchimizado y ojos achispados. Las amigas se acercan y saludan con el rabo en alto. 11/09/2006nostalgia![]() De vuelta a casa, el aire denso y cálido de la calle Compañía seca la capa de musgo que me ha crecido con las lluvias y aires otoñales de Cracovia. De la energía serena y traslucida del patio del Castillo de Wawel, que penetra por los poros con pinchazos de seda, al bullicio chirriante y grasiento de las casetas de feria. Estoy contenta por recuperar el calor, olvidarme del paraguas y de los charcos en las aceras. Durante estos días polacos me entristecía levantarme y mirar aquel cielo gris, volátil por el viento del norte, oscuro de otoño y con las hojas de los castaños de indias cubriendo las aceras y los jardines. Era agosto y ya no me apeaba del paraguas y el jersey de lana. Un invierno infinito por delante. 25/07/2006la mujer de rojo![]() De todas variantes de austrias, borbones y resto de mortales retratados en la exposición, El retrato español en el Prado. Del Greco a Goya, he elegido para llevarme a casa el retrato de Mª Luisa de Orleans. Esa cabellera negra de gitana desparramada sobre los hombros desnudos, la nariz grande y labios de petit-suisse, los enormes ojos negros de mirada lánguida, el vello que sombrea la frialdad de su piel lechosa. El fondo oscuro del cuadro y la marcada androginia de sus rasgos en apasionado contraste con el rojo fulgurante de su vestido y los encajes blancos que bordean el escote palabra honor. Y en su mano un trémulo clavel carmesí desvela un corazón que suspira. 18/07/2006un pastiche veraniego: homero – cortázar![]() Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. La cólera canta, oh diosa, del Pelida Aquiles, maldita, que causó a los aqueos incontables dolores, precipitó al Hades muchas valientes vidas de héroes y a ellos mismos los hizo presa para los perros desde que por primera vez se separaron tras haber reñido el Atrida, soberano de hombres, y Aquiles de la casta de Zeus. —Viejo, que no te encuentre yo junto a las cóncavas naves, bien porque ahora te demores o porque vuelvas más tarde, no sea que no te socorran el cetro ni las ínfulas del dios. Pues aquél, llegó a las veloces naves de los aqueos cargando de inmensos rescates para liberar a su hija, llevando en sus manos las ínfulas del flechador Apolo en lo alto del áureo cetro, y suplicaba a todos los aqueos. —¿Qué más quiere, que más quiere? — ¡Oh Atridas y demás aqueos, de buenas grebas! Que los dioses, dueños de las olímpicas moradas, os concedan saquear la ciudad de Príamo y regresar bien a casa; a mi hija, por favor, liberádmela, y aceptad el rescate por piedad del flechador hijo de Zeus, de Apolo. —No la pienso soltar; antes le va a sobrevenir la vejez en mi casa, en Argos, lejos de la patria, aplicándose al telar y compartiendo mi lecho. Mas vete, no me provoques y así podrás regresar sano y salvo. Así habló, y el anciano sintió miedo y acató sus palabras. Cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus pequeños rubíes. El tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa. 18/06/2006el baile![]() “Ofaett” Compañía Erna Omarsdottir y Damien Jalet Teatro Liceo, 20:30 h. Dos cuerpos embutidos en un mono casi transparente nos cuentan una historia de seducción entre dos criaturas ingenuas, que se transforman en gigante o araña con cabeza del hombre elefante, en una danza enredada con gracia y poesía. 16/06/2006la sirenita![]() “La sirenetta” Compañía Lenz Rifrazioni - Teatro Lenz. Teatro de Caja Duero, 20: 30 horas Los acordes del Happy Christmas esparcen sus burbujas en el fondo del mar. Una estrella de mar dormita sobre duna de caramelos con brillantes envoltorios rojos, dorados y azules que acoge en su seno a la pequeña sirenita cruelmente deforme. Una noche de tormenta, la pequeña se enamora del Príncipe de los comedores de aire, los humanos, después de salvarlo del naufragio. Por amor, la sirenita sin lágrimas renunciará a sus escamas, su mar y una larga vida sin alma para convertirse en una mujer muda, de pasos ligeros, dolor lacerante y muerte segura. “Nosotras no tenemos lágrimas por eso sufrimos más”. 13/06/2006a caballo“Conference des chevaux” Compañía Generik Vapeur Plaza Mayor, 23 h. Pegaso sobrevuela las cabezas apiñadas compitiendo en destreza con el bimotor del Barón Rojo. Un hombre a caballo abre a paso a la manada de yeguas bípedas y senos aireados. Un flamenco desgarra los lamentos a golpe de yunque. La sirena colea malherida sobre un mar de piedra. La rueda del tiempo muele los amasijos de hierros entre fragancias de gasas. 11/06/2006sirenas de río![]() “Archipiélago del Tormes” Cía. Ilotopie Río Tormes, 22:30 h.
Un viejo utilitario arrastra la caravana en un paseo dominguero por atajos acuáticos entre las dos orillas abarrotadas de juncos. La giganta de Baudelaire luce corpiño y falda rojo carmesí, sobre su mejor miriñaque, en su caminar doliente sobre las aguas. 09/06/2006vigilancia electrónica“Super Vision” Compañía The Builders Association El Liceo, 20:30 h.
“Tras el 11S, en nuestra vida cotidiana hemos llegado a aceptar, permitir e incluso alentar esta nueva forma de vigilancia, así como sus constantes incursiones en nuestro ámbito particular. ¿Qué fuerzas alientan nuestra permisividad y compromiso en el proceso de exposición de nuestros datos, y cuáles serán los resultados de este proceso?” Marianne Weems. 04/06/2006chttss!“El silencio” El silencio camina a mi lado dos pasos más allá abrazado a mi sombra. El silencio cuelga de mis orejas prendido en los zarcillos de plata. El silencio duerme de luto entre los pliegues de la falda. El silencio pinta de carmín los labios sellados. El silencio desata los murmullos de los adentros. El silencio de los sordos. 27/04/2006lilas![]() Hoy es un día blanco. Esta mañana, la vecina, una jubilada rubia, de lengua afilada y manos ruidosas, me ha regalado un ramo de lilas blancas, perfumadas con olor a jueves de abril. "Quand je vais chez la fleuriste Esta tarde el estanquero de los cigarros que casi no fumo, un moreno de nariz judía y ojos de treinta y tantos, me ha regalado un par de kits japoneses para comer: palillos de cerezo, mantel bordado, servilleta y posatacitas de té. "Dieu est un fumeur de havanes Tu n’es qu’un fumeur de gitanes Ahora, sólo me queda colarme en el traje chino de seda negra, estampado con dragones verdes, cerezos en flor y puentes de madera; prender las lilas en el pelo, y seducir al moreno rapado de labios de faraón, en la casa de la luna del té de agosto. 25/04/2006vanguardias rusas![]() Era la primera tormenta del año, los truenos la delataron, y el granizo cubrió de blanco en pocos minutos la plaza de la Guardia de Corps, y el recién estrenado busto de Dña. Clara Campoamor —con un tamaño más de cabezudo de procesión que de un bronce para jardín de capital—. Esto era el sábado a primera hora de la tarde, pero el lunes el calor y el sol relampagueaban con fuerza y sorpresa para todos los madrileños. Entre una y otra estampas pasaron horas de imágenes abstractas, en la oscuridad programada de las luces que solo iluminaban los radiantes objetos memoria de una revolución fracasada: el desarrollo virtual del monumento de Tatlin a la III Internacional, los carteles panfletarios para el proletariado ruso, o los cuadros en blanco y negro, declaración programática del suprematismo de Malevich: el Cuadrado negro, el Círculo negro y la Cruz negra. Bajo los círculos y los triángulos de madera de melocotonero, enroscados y encajados, círculos dentro círculos, de Ródchenko, la melancolía, que rodaba diez pasos más allá entre los colores planos de Popova: rojo sangriento, un amarillo de trigos requemados de la estepa rusa y el negro del silencio, vuelve y me rodea entre las sombras constructivistas de los cuadrados dentro de cuadrados, y el Negro sobre negro. Recobrada la nostalgia en otra vuelta entre las sombras, todo parecía perdido, sin embargo, algunos kilómetros más allá, el colorido poético y fantasioso de la Rusia imaginaria de Kandinsky y Chagall, o las formas vanguardistas del juego de té de Suetin, destilaban la energía vibrante de la luz primitiva e ingenua confinando al destierro la morriña latente en las válvulas del corazón. Y en el último piso, alejadas del bullicio entre el silencio oscuro y los marcos de madera, me esperaba la gran sorpresa de la exposición: la fotografía. Allí estaban: El bodegón con Leika, las fotos de engranajes y piezas de máquinas, el retrato del pionero o los pinos tomados en picado de abajo arriba, y como no los retratos de Maiakovski. De pie con gabardina y sombrero, de frente con los ojos a punto de estallar, o con el cigarro en la comisura de los labios, a punto de caerse, y ojos de gallego desconfiado que desafían a la cámara de Ródchenko, en una pose tan bien imitada por un señor de Lalín. 12/03/2006sin palabrasEsta semana las palabras se escaparon sin permiso. Buscaba entre las líneas en blanco de mi cuaderno azul, dentro de la caja de las medicinas -tal vez atacadas por algún virus de moda estuviesen en plena convalecencia entre los prospectos del Paracetamol o las indicaciones del Espidifen-. Bajé los viejos cuadernos del altillo del armario, y escudriñaba entre la memoria de las oraciones y vocablos. Husmeaba debajo de la almohada..., ¡nunca se sabe! estas mujeres se atacan de los nervios y luego se les pegan las sábanas, pero no, el insomnio no había pasado por aquí. Muda y taciturna trabajaba todos los días, charlaba con voz de otros días sin tener nada que decir. Rastreaba entre las huellas de los mirones de la plaza. Sin palabras entre los árboles de la plaza de los Bandos daba vueltas entre las losetas de piedra pisoteada, indagaba entre las letras sangre de toro del patio de Anaya, rebuscaba en las estanterías de Las Conchas, y entre el crujir de la madera y las voces de los poetas encontré a los autores: "Quien quiere un juguete Que ni hiere, ni mata, Es alegre a todas horas Es su condición tan noble 01/03/2006horizonte helado![]()
“La vieja mira al campo, cual si oyera “Es una noche de invierno. “El cierzo corre por el campo yerto, La nieve sobre el campo y los caminos, “Nadie elige su amor. Llevóme un día “sobre la tierra fría la nieve silenciosa!...” Antonio Machado 22/02/2006cry, cry, cry![]() La mirada sobrevuela los tejados grises en una tarde de nubes bajas, melancolía y alambradas hasta el borde de los cielos. Los acordes lejanos de la guitarra y el bajo caldean mi pie izquierdo inquieto bajo el pantalón de franela negra. Las nubes retorcidas y punzantes, sin rumbo entre los enjambres de alambres de espino detienen el tiempo en esta lluviosa tarde de invierno: I walk the line. Veloz como el tren de Jackson y limpia como un grito en los campos de algodón de Arkansas la mirada se acerca al perfil mustio y sin fisuras del guardián en la torreta de vigilancia que con calma y precisión gira su cabeza y su rifle hacia los patios de Folsom: The man comes around. Los acordes cada vez más altos se mezclan con los gritos, las palmas y los deseos locuaces de los reclusos uniformados de un azul sin pizca de cielo. Tengo la pantalla a tan sólo unos pasos y sus imágenes son mi retina. Las oscuridad de la sala no deja lugar a los susprios y desde la butaca rosa, hundida y algo desvencijada, un fugaz viaje en el tiempo me abandona entre un cargamento de hombres ruidosos y expectantes. La música y las voces, el ritmo encendido y cargado de los pasos sin salida de los hombres enjaulados cortan el ambiente en la habitación gallinero entre las miradas y los rifles de los hombres del alcaide. La hoja asesina de dientes redondos de una sierra de carpintero nos asalta en un primer plano al compás de los acordes de la melodía que no cesa, cada vez más inquieta como las manos y los pies de los reclusos de Folsom: Folsom prison blues. El hombre de negro encorva su torso y con los ojos fijos en los dientes de sierra recuerda su infancia, a su hermano Jack, los cantos religiosos de su madre y la amargura bañada en alcohol de su padre. Es el primer concierto de Johnny, también su primera grabación después de una temporada en los infiernos, y June, la de Ring of fire, está con él, y Cash ha querido que fuese en esa prisión de máxima seguridad — después sería San Quentin— en homenaje y recuerdo a todos los presos que le han escrito y le ayudaron a recuperar el aliento tras la quema. Radiante y pletórico, The man in black sube a escena y, desafiando los consejos del alcaide, recuerda a los hombres de azul que son reclusos, les enseña con desprecio el vaso con el maloliente agua del penal, la arroja al suelo y comienza el concierto con el Cocaine Blues con June a su lado, siempre a su lado, hasta el final. JC murió el 23 de septiembre de 2003, unos meses antes había muerto June. 14/02/2006carta y besos"Flor señora: Si los caminos de Dios con insoldables, no lo son menos los que yo me encargo de transitar en esta tierra. Aquí estoy, a pocas horas de llegar a las famosas factorías de las que nos habló el chofer que pasaba con ganado del Llano, y no sé sobre ellas mucho más de lo que nos contó esa noche de confidencias y ron, allá, en La Nieve del Almirante, que, dicho sea de paso, es donde quisiera estar y no aquí. […] que es un río con más caprichos, resabios y humores encontrados que los que usted saca a relucir cuando el páramo se cierra y llueve todo el día y toda la noche y hasta las cobijas parecen empapadas. La otra noche soñé con usted, y no es cosa de que le cuente de qué se trataba, porque tendría que ponerla en antecedente sobre algunos personajes del sueño que le son desconocidos, y eso daría para muchas páginas. […] Pero, volviendo al sueño, es bueno que le adelante que en él o, mejor, a través de él he llegado a darme cuenta de la importancia cada día más grande que usted tiene en mi vida y la forma como su cuerpo y su genio, no siempre manso, presiden los accidentes de aquélla y la ruina en que ésta suele refugiarse cuando estoy harto de andanzas y sorpresas. Claro que a estas horas, esto no debe ser ninguna novedad para usted. Conozco sus talentos de adivina y de hermética pitonisa. Por eso, ni siquiera me demoro en relatarle en detalle cómo me hace falta, en esta hamaca, sentir el desorden de su cuerpo y oírla bramar en el amor como si se la estuviera tragando un remolino. […] Porque creo que, desde La Nieve del Almirante, usted ha ido tejiendo, construyendo, levantando todo el paisaje que la rodea. Muchas veces he tenido la certeza de que usted llama a la niebla, usted la espanta, usted teje los líquenes gigantes que cuelgan de los cámbulos y usted rige el curso de las cascadas que parecen brotar del fondo de las rocas y caen entre helechos y musgos de los más sorprendentes colores: desde el cobrizo intenso hasta ese verde tierno que parece proyectar su propia luz. Como ha sido tan poco lo que hemos hablado, a pesar del tiempo que llevamos juntos, estas cosas tal vez le parezcan una novedad, cuando, en realidad, fueron las que me decidieron a permanecer en su tienda con el pretexto de curarme la pierna. […] No tengo mucho talento para escribir a alguien que, como usted, llevo tan adentro y dispone con tanto poder hasta de los más escondidos rincones y repliegues de este Gaviero que, de haberla encontrado mucho antes en la vida, no habría rodado tanto, ni visto tanta tierra con tan poco provecho como escasa enseñanza. Más se aprende al lado de una mujer de sus cualidades, que trasegando caminos y liándose con las gentes cuyo trato sólo deja la triste secuela de su desorden y las pequeñas miserias de su ambición, medida de su risible codicia. Pues el motivo de estas líneas ha sido, únicamente, hablarle un rato para descansar mi ansiedad y alimentar mi esperanza, hasta aquí llego y le digo hasta pronto, cuando de nuevo nos reunamos en La Nieve del Almirante y tomemos café en el corredor de enfrente, viendo venir la niebla y oyendo los camiones que suben forzando sus motores y cuyo dueño podremos identificar por la forma como cambia las marchas. No es esto todo lo que quería decirle. Ni tan siquiera he comenzado. Lo cual, desde luego, no importa. Con usted no es necesario decir las cosas porque ya las sabe desde antes, desde siempre. Muchos besos y toda la nostalgia de quien la extraña mucho." La Nieve del Almirante. Álvaro Mutis. Ella atrapó al vuelo uno de aquellos besos voladores y lo escondió en su achacoso corazoncito. El más húmedo lo colocó tras su oreja izquierda, las cosquillas y el frescor acariciarían su cuello. Los más pequeños envolvieron sus pechos desnudos. Los perdidos se refugiaron en los pies blancos envueltos en la niebla. Los olvidados la arropan y mecen sus sueños. Y enterró los besos robados en el fondo de su alma cual perro callejero. 06/02/2006lo siento, guapa, pero...Lo siento, guapa, pero te falta estilo, gracia en el baile, poesía y cabecita. Te sobra histrionismo, palabrería de graciosa de pueblo, y ese discurso reviejo de soltera. Es cierto, lo reconozco, doña Carmen París, tiene una voz potente y de hondo calado; daría una excelente intérprete folk-jotera, o de ritmos étnicos –si ella lo prefiere-, o incluso de hondo dramatismo, pero ese barullo en el que se ha metido de cantar y componer la desborda y nos aburre. Uno no puede recorrer los mundos con un repertorio de letrillas que le habrán servido de terapia personal –lo repitió varias veces en la noche-, porque eso no son canciones, valen como desahogos de “mi diario” o de blog exhibicionista, puestas a ser tecnológicas y precisar de la exhibición –como la que suscribe y otros miles en la red- pero no para un espectáculo artístico. La mejor: “Ave del paraíso” de Javier Ruibal, y más lejos su canción a ritmo candombe uruguayo. Eso sí, ella triunfó en el Liceo el viernes pasado, bises, público en pie y calor de pecho ajeno entre los aires rancios de ese teatro de provincias. Sin embargo, lo siento, pequeña, necesitas otro repertorio y un asesor de “savoir faire”, y menos mal que el grupo sonaba bastante bien y compacto. La gran sorpresa del concierto fueron los músicos, por su cohesión y calidad, y porque allí, entre ellos, estaba el chico de mis sueños. La noche anterior soñé que paseaba con mi amigo JP, tratando de explicarle alguna de estas cuitas que me enredan, pero mi amigo era diferente, nada que ver con la realidad, salvo que ambos eran altos, sin embargo esta nueva imagen de mi amigo solo la aprecié cuando me desperté, en mi sueño mi amigo era así desde siempre. El viernes cuando el grupo sale a escena y se colocan, veo en los teclados a mi amigo en la versión soñada: con la misma preciosa y larga melena trigueña oscura, los mismos ojos negros y pequeños, idénticas manos largas y delgadas, la misma nariz delgada y afilada con una vaga reminiscencia de judío de Castilla. Entre pasmada y embelesada no pude dejar de mirar al hombre soñado que resultó ser de Bilbao. Entre tecla y tecla, canción y nota baja parecía decirme: “Lo siento, guapa, pero lo nuestro se acabó...” 15/12/2005en el café08/12/2005festivo![]() Es tan temprano y tú ya me despiertas, Comienzo el día, así como si nada, Afuera la gente hace lo suyo por vivir, Comienzo el día y antes de que me hables, Afuera la vida apenas comenzó, .../... Comienzo el día, aseguro las llaves, Afuera comentan la televisión, Daniel Viglietti. Comienzo el día (Noel Nicola). 27/11/2005variaciónEn el remanso del aire bajo la rama del eco.
El remanso del agua bajo fronda de luceros.
El remanso de tu boca bajo espesura de besos.
Federico García Lorca: Primeras canciones. 1922
06/11/2005dry martini Lentamente, sin prisa y algo agitada hunde la aceituna en el líquido transparente; levanta los ojos ceniza de la copa, y enrosca un mechón del pelo negro en su dedo índice. Al fondo, el gran reloj cromado marca las seis y diez; todavía no ha oscurecido. Son los únicos clientes en la barra de Chicote. La mujer de blanco revuelve de nuevo, ahora en sentido contrario mientras observa como el barman termina de agitar la coctelera y vierte con suculento cuidado el margarita en la copa del hombre azul. —Sabes, el dry martini también era la bebida favorita de Buñuel. Incluso tiene su propia receta. Dice que hay que poner en la nevera, de víspera, todo lo necesario : copas, ginebra, coctelera, vermut, etc. El hielo ha de estar a unos veinte grados bajo cero; todo un experto. —¡Ya...!, muy de especialista, los veinte bajo cero —entona con sorna el hombre azul observando a trasluz la estilizada copa de champán. —¡Ah, deliciosa! —susurra La mujer de blanco después de morder sin dientes la aceituna—. Primero, sobre el hielo bien duro echa unas gotas de Noilly Prat y media cucharadita de café, de angostura, lo agita bien y tira el líquido conservando únicamente el hielo que ha quedado, levemente perfumado por los dos ingredientes. Sobre ese hielo vierte la ginebra pura, agita y sirve. Insuperable, lo he probado. |