Últimamente, a la sombra de una cortina blanca tengo sueños deshilvanados, prendidos con alfileres. Tienen varios remiendos mal rematados que se desflecan. Necesito varias horas de la mañana para repasarlos y cogerles el dobladillo. Aún así, y a pesar de mis dotes de zurcidora no consigo una vestidura ni tan siquiera corriente. Si me duermo bajo los tilos ¿cómo serán los sueños?