la duda del mes
No sé si hacerme un tratamiento de fertilidad, como la señorita Beloki, y que me den la baja laboral unos mesecitos.
No sé si hacerme un tratamiento de fertilidad, como la señorita Beloki, y que me den la baja laboral unos mesecitos.
Hace diez días que comenzó el otoño. El cielo azul brilla de verano. Las palomas picotean sedientas la piedra de la cornisa del edificio del hospital. El chirriar de los pasos insomnes en planta. Alguien se queja dolorido al fondo del pasillo. Un aire tibio aleja la nostalgia.
"Son ahora las cuatro de la tarde. Subo al desván para charlar un rato con la araña que hace un par de días descubrí tejiendo en un rincón.
Sé de antemano que no va a ser una entrevista fácil. Las arañas son criaturas taciturnas y perversas que sólo se preocupan de sus cosas. De todas formas, vale la pena intentarlo. Me servirá de ayuda, con toda seguridad, la media botella de vino que acabo de meterme entre pecho y espalda.
Tomo asiento junto a la araña y le pregunto cómo se llama.
Durante los primeros momentos no quiere decírmelo. Luego se lo piensa mejor y responde que se llama Matilde. Tiene una vocecita de contralto. Le digo que Matilde es un nombre germano que significar la que "lucha con fuerza". La araña me pregunta si estoy seguro de que Matilde significa eso y le contesto que sí, que estoy completamente seguro.
-Las mujeres que se llaman Matilde -le explico- son poco frívolas y profundas. Son también esmeradas en su trabajo, pacientes y virtuosas.
La araña se queda un buen rato sin decir nada, pero no por eso deja de tejer. Le está saliendo una red magnífica.
-Si fuese una mosca, no me importaría quedar atrapado en esa red -le digo, para halagarla.
Pero ella continúa callada, sin agradecerme el cumplido. Está pensando en otra cosa."
El canto de las tortugas. Javier Tomeo.
Para la pequeña Matilde que habla por los codos, y que no consigue zafarse de la escuela a pesar de que todas las mañanas le duele el pelo.
MiLanzarote ha quedado encantado con las fiestas de este año. Intrépido como siempre nos ha dejado claro que "han sido las mejores fiestas de la historia de la ciudad", así me gusta él, torero. Tan sólo ha bajado la participación en el baile de casetas, un 3% menos, al que hemos contribuido Misombra y yo. Este año boicot, ni una raspa de beicon con Cigales.
Como sólo trabajamos los pinchos de a cubierto nos apuntamos a la ruta jacobea del Vino Diario al Majuelo, y vuelta. Lo peor es que no gano para el tinte. En cada parada una manchita de salsa, aceite... tiene la habilidad de chocar con mi ropita sin que los caballeros inexistentes se comporten como mandan los cánones.
Al amigo invisible le cae una mácula de café con leche en el traje, y toda la plana mayor femenina de la notaría se vuelca con la manchita: que si le froto con esto, que si le soplo delicado, que si una pizca de agüita... Y él escapa trastabillando, con las manos mudas y cara de farolillo rojo. ¡Dios, qué país tan mal repartido! Ya lo la dicho Díaz Ferrán: hagamos un paréntesis en el libre mercado, qué intervenga el Gobierno.
¿Cuál fue el pincho de Ferias favorito de MiLanzarote? Banderilla de lagarto con espuma presumida me susurra Misombra que aprovecha cualquier momentito para hacerse notar un clásico.
No empezamos con buen pie. A este paso veremos el encendido del real de la feria bajo los paraguas y si la ventolera racheada la cola del huracán Gustav- no tira por tierra la charrifachada instalada a la entrada de la Aldehuela. Más de alguno habrá reforzado las uralitas de la caseta ante las nortadas del día, y encendido unas velitas para que el invierno no se instale ya! Claro, que bien mirado tiene su ventaja, los vapores de aceites recalentados, panceta requemada y chorizos tostados despegan a propulsión. Y señores, la calle Compañía con lo linda que es, mejor solitaria y vacía.
Las de la buhardilla acabamos de prender varias bombillitas de las que ha quedado en regalar nuestro ínclito Sebastián a Santa Bárbara para que escampe cuanto antes, y Milanzarote pueda lucir con garbo su traje charro en la marcha procesional del domingo.
¡Por dios, invierno, NO, aún! Si no he llegado a calentarme.
Todo el orbe intrigado con el padre de la criatura, ahora que Aznar, vía FAES, se ha despachado con un comunicado oficial desmintiendo el notición.(pues mira si fuese verdad, hasta habría mejorado este chico de santa)
El planeta convertido en una portería.
Lo nuestro ha sido de una fidelidad persistente, rayando en la obsesión enfermiza, desde el principio, desde antes de tener uso de razón, incluso, ya le escuchaba en las buhardillas húmedas y oscuras.
Me ha descubierto personajes bizarros y entrañables, libros inimaginables, músicas lejanas, exóticas, dulces y cadenciosas, algo fanfarronas, de tiempos modernos, desconocidas, febriles, saladas u olvidadas. En mi cabecita, a pesar de la atrofia neuronal veraniega, persisten recuerdos sueltos de sus distintas épocas: aquella jaracarandosa entrevista a Celia Cruz en Escápate Mi Amor, o al gitano filósofo o Eric Burdon en Mundo Babel.
Y ahora, al fin del verano, nos hemos quedado sin nuestro Babel, ni nada que le sustituya a manos de nuestro querido Juan Pablo Silvestre, gracias al buen hacer de la señorita Lara López y su adjunto. Ayer fue su último programa, una reposición del grabado sobre Radio Nicosia y sus hacedores como Maruja la cachonda buenísimo el affaire de la faja escondida en el congelador-, sin ni una nota, ni una despedida, tan sólo al final en los últimos minutos volvió a sonar aquel estremecedor Silenci:
Si mheu de fer callar
que sigui ara,
ara que puc dir no,
i res teniu per a comprar-me.
.../...
Que no em sap cap greu
dur la boca tancada,
sou vosaltres qui heu fet
del silenci paraules.
Esperemos que la dirección se lo piense, y los oyentes de Mundo Babel no tengamos que conformarnos con el silencio.
Mis quejas rabiosas y dardos envenenados.
La mujer de las gafas milagrosas pide disculpas por sobrevivir. No dejan descansar a los muertos en paz. Cando unha peste arrebata homes tras homes, nhai máis que enterrar de presa os mortos, baixala frente, e esperar que pasen as correntes apestadas... ¡Que pasen..., que outras vendrán!.
El hielo del Ártico crea nubes tormentosas en agosto, los osos polares baten records de natación sincronizada.
¿Tan poco vales que tienes que pagar?.
Ella era él.
Estancia El Retiro
El tiempo juega un ajedrez sin piezas
en el patio. El crujido de una rama
rasga la noche. Fuera la llanura
leguas de polvo y sueño desparrama.
Sombras los dos, copiamos lo que dictan
otras sombras: Heráclito y Gautama.
E.A.P.
Los sueños que he soñado. El pozo y el péndulo.
El hombre de las multitudes. Ligeia...
Pero también este otro.
La luna
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.
Llueve
¿En qué ayer, en qué patios de Cartago,
cae también esta lluvia?
Jorge Luis Borges
Los ingleses llevan camiseta de manga corta bajo la camisa de popelín blanco, cenan en el patio del Delicatessen en una noche de abanico y helados, la rubia de negro impecable y piercing en el labio soba la pierna del lindo inglesito con los pies de rojo.
La petunia blanca se chamuscó a la sombra entre manos ajenas. Mañanas fresquitas bajo lomas de trigos recortados. Y tu morena carne los trigos requemados, y el suspirar de fuego de los maduros campos.
La nevera vacía, entre silencios nocturnos, estertores quejosos de judías tiernas y muslos de pollo de corral recién adobados. Una frase mata el hambre de tanto darle vueltas, ni con otra vuelta de tuerca logra el efecto deseado. Los aniversarios confunden, no ponen los años en su sitio. Juventud, divino tesoro. ¡Ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar no lloro, y a veces, lloro sin querer.
Los patos con vértigo miran incrédulos el canal de la Hacienda Zorita. Una nube de plumas deja un reguero de patos blancos arrollados en la autovía de Castilla. Sagitario888: la espía que surgió del frío. Alguien que pide un papel de fumar... Alguien que baila sin brújula al fondo del local. Underground, Ibiza underground.... Una semana trabajando.
El hombre de las veinte caras y cincuenta refranes Novios de salón al rincón asoma por encima de la pantalla del ordenador. El semblante rebosante de redondez flácida, los ojos ennegrecidos chispean a saltos dentro de la pequeña línea de fuego bordeada por las sanotas mejillas. Levanta el brazo peludo de vellón, tiende la mano y me estruja fuerte, bien fuerte, tratando de agarrar un barril de aire fresquito del mar salado. Su mano deja una huella de sudores carnívoros, caldos de unto y farinato de invierno. El jefe saluda la vuelta de vacaciones. Misombra sale pitando a esconderse entre las páginas del Reglamento de Urbanismo.
¡Uy!, que éste me sacude y me arruga con el meñique dice con un guiño por los aires. Sí, ahora, vendrá lo de: ¿Qué tal las vacaciones, bonita?
El jardín tiene dos limoneros, varios manzanos chatos con ramas que rozan la hierba, un peral de cargado de miniperas tostadas por el sol, un ciruelo retorcido y manco, sin hojas ni ciruelas. El cerezo ajado y somnoliento ha conocido épocas mejores. Un año más nos ha dejado sin cerezas. El viejo naranjo alto y desgarbado, todavía cargado de naranjas. Cerca de la camelia, un rosal de flor solitaria soporta como puede la compañía de los pulgones.
El mismo pájaro de todos los días camina por el empedrado, picotea una brizna de hierba, levanta la cabeza y nos mira con ojos ribeteados en blanco.
Al fondo, el mar azulplata refleja los rayos del sol.
El pájaro despliega las alas.
"Este nuevo mundo pesa un attogramo.
Sin embargo, todo tiene un tamaño experimental, es invisiblemente diminuto o ambiguamente inmenso. Hay en él hojas que han crecido como ciudades y pájaros que anidan en la concha de berberechos.
(...)
Huevos de cáscaras color azul celeste, con un peso equivalente a un universo en ciernes.
Y, debajo, champiñones blandos y pequeños como la oreja de un ratón. Una grieta como un corte, y dentro, millones y millones de microbios preguntándose qué hacer después. Esporas a la espera del viento que no vuelven la vista atrás.
Musgo concentrado en ser verde."
El Planeta Azul. Jeanette Winsterton.
Esta mañana la hierba brilla. El cielo gris esponjoso vuela hacia el Este. El jardín huele a campo mojado. En el suelo, las naranjas caídas están cubiertas de moho, su olor a esporas reventonas esconde el aroma del azahar.
Vuelve a llover. El pájaro negro se refugia en la caseta del perro.
Al fondo, el mar envuelto en nubes añora los rayos del sol.
El pájaro despliega las alas.
Del patio oscuro y solitario refugio de gatos y perros, y de las intrigas de los Maldonado, a los decibelios vibrantes y luces de colores.
(gracias a El viajante por su bonita foto)
Ni los cielos se abrieron, ni los valles temblaron, sino que la web de la Universidad Politécnica de Madrid se colapsó a resultas de tanto ocioso forofo de eventos estelares.
Las cigueñas cruzaban veloces el cielo azul recortado por filigranas de piedra y tejados resecos. Era sábado, anochecía. El viento de verano revolvía los cabellos de los músicos en la plaza al pie de la Torre de las campanas, Summer wind. Los músicos de la Bob Sands Big Band y la voz de Pedro Ruy Blas fueron tomando poco a poco la memoria de Frank Sinatra.
El cielo fue tornándose azul cobalto, negro, sin estrellas a lo lejos, nos fueron cayendo Pennys from heaven, Just in time, The shadow of your smile.
El aleteo de las cigüeñas, las carreras callejeras de los bencejos, Fly me to the moon
Rosas rojas ahogadas en manos de mujeres soñadoras, silencio en las sillas, Strangers in the night: ... something in your eyes was so inviting, something in your smile..., escalofrío en la piel.
Farolas en la plaza, la piedra dorada, cielo negro, cruce de miradas, caricias robadas, Dancing in the dark.
Melodías de Broadway, rumor de ciudad, torres caídas, New York, New York.
Los pasos de los rezagados, los curiosos, los desertores, aplausos de viento, miradas de estrellas,My way.
Espero el verano todo el año
y de repente aquí está.
Ella se ha marchado a la playa
y estoy solo aquí en la ciudad.
Siento un ruido sobre el techo
un avión que se va
(ESTRIBILLO)
Azul,
la tarde está muy azul
y se me hace larga.
Me doy cuenta
de que no tengo remedio
sin ti
Y ahora
cogí el tren por los pelos
para ir, hacia ti,
Pero el tren de mis deseos
en mi pensamiento va al revés.
Se parece a cuando estaba en el seminario
hacía tanto sol, hace muchos años.
Aquellos domingos en soledad
paseando por el campo
Hoy me enfado más que entonces,
pero ni siquiera tengo un cura para charlar.
(ESTRIBILLO)
Busco algo de África en el jardín,
entre el laurel y el baobab,
como hacía cuando era niño,
pero aquí hay gente, y ya no se puede,
están regando tus rosas,
no está el león, quién sabe dónde está.
Azzurro. Paolo Conte.Azzurro
Eran las doce y media de la noche. El termómetro terco como los números no bajaba de los 30. Las terrazas al borde de la bandera de España estaban repletas de matrimonios silenciosos, niños inagotables y amigas ruidosas.
Ya está bien. No quiero que vengas por el bar. Le masculló en la cara el camarero al hombre que acababa de sentarse en la mesa de al lado. El hombre le contestó con un susurro tembloroso, agitó el hielo de su copa y bebió un trago largo.
¡Pero qué dices, hombre, qué dices! Si estás borracho. Te he dicho que no quiero que vengas por aquí.
El camarero lo dejó a lado, siguió su ruta. El hombre de pelo gris y ojos rezagados volvió a por otro sorbo, se perdió entre los chorros de la fuente, siguió bebiendo con avidez cansada.
Diez minutos más tarde, el camarero volvió a las andadas. El termómetro con los 30 a cuestas.
No quiero que vengas por aquí. No es la primera vez que te lo digo, que no tenga que volver a repetírtelo. El hombre de pelo gris musitó entre dientes palabras sueltas, muy despacio, sin prisa como la noche de luna y calor. Te lo he dicho más de 100 veces no vuelvas por aquí. ¿Queda claro?
Nuestro hombre tomó otro trago callado, los ojos pegados a la bandera de la plaza. En las mesas de alrededor los hielos tintineaban chispeantes, y las palabras se confundían con los suspiros de verano. Nuestro hombre fue a por el último trago de la madrugada sudorosa. Dejó el vaso sobre la mesa despacio. Cansado, cantó bajito: Its wonderful, its wonderful, I dream of you... chips, chips.. du-du-du-du... Via, via, vieni via con me, entrea in questo amore buio... Una brisa madrugadora sopló desde la Gran Vía. El termómetro de la calle marcaba los 28. Brincó la bandera. Comienza a refrescar.
En enero hablar de crisis económica era puro catastrofismo, lo dijo Zapatitos en la entrevista publicada por El Mundo. Entre febrero y marzo todo se reducía a desaleración suave, luego se trataba de una intensa desaceleración, Solbes dixit.
Y ya con los rigores de julio sobre las cejas, Zapatitos utilizó la palabra maldita -¿un lapsus?-, crisis, en la entrevista que le realizaron en Antena3, de la que salió con el famoso vinilo de Supertramp, ¿Crisis, what crisis? Me acuerdo perfectamente de la portada: un chicuelo en bañador, tumbado en la hamaca, tomando el sol bajo la sombrilla más fresco que unas pascuas, y a su alrededor todo lleno de basura. Poco originales los plumillas, casi le hubiese caído mejor aquella canción de Siniestro Total: Todos en el paro y yo me estoy forrando...
En su comunicado nocturno de suspensión de pagos, los de Martinsa-Fadesa hablan sin pelos en la lengua de la clara recesión por la que atraviesa actualmente la economía española en general y el mercado inmobiliario en particular". No han conseguido los 150 kilos que necesitaban, ya le deben a Caja Madrid y La Caixa al menos 1.700 millones, otras 43 entidades financieras más atrapadas en la deuda. La bolsa sigue sin levantar cabeza.
Tras el ágape parisino, Zapatitos dice que la crisis económica no será la prioridad en el encuentro que mantendrá con Rajoy, el próximo 23 de julio, ha dicho que lo prioritario será la renovación de los órganos judiciales.
El País ha publicado una encuesta según la cual el 63% de españoles cree que el gobierno no hace frente a la crisis económica, mientras que el 75% opina que la situación económica del país es mala o muy mala. Zapatitos y Marianín suspenden en junio, sólo Gallardín se salva de la quema con un ramplón 5,6, es el político mejor valorado.
Y mi bola cristal no se aclara: coas cadeiras bamboleantis entre un crack -el IBEX vive jornada de pánico- y la vida más allá de Orión -el petróleo cae seis dólares el barril-.
El subdirector del Buró de Turismo de Pekín ha prohibido a los restaurantes de la ciudad que sirvan carne de perro durante los Juegos Olímpicos. Deben evitarse los conflictos, ha dicho Xiong. La prohibición estará en vigor hasta el mes de septiembre...
En ese momento decidí bajar de las montañas, tirar por los riscos los sueños de una madrugada heladora de julio, y apagar la radio. Es hora de desayunar. Nada de chinos por hoy.
Abro la ventana despacio, afuera amenazan nubes y lluvia de otoño. Vuelvo a la cama con el estómago lleno y los ojos cargados. Un coche baja por la calle con las ventanillas abiertas y música salsera a todo trapo. Esto parece New York. La sirena de una ambulancia grita veloz dos calles más abajo.
Un rato después leo en La Gaceta que Cultura enviará este mes siete cajas más a Cataluña, a mi Lanzarote le han chafado sus vacaciones. Últimamente, este hombre no levanta cabeza.
"Esta vez el agua era poca, sucia, y al ir a la cama, como en la noche anterior, le volvió a parecer que el agua la observaba; ahora era por entre hojas que no alcanzaban a nadar. (...) Tal vez por ero, cuando la señora Margarita estaba por dormirse, tuvo un presentimiento que no sabía si le venía de su alma o del fondo del agua. Pero sintió que alguien quería comunicarse con ella que había dejado un aviso en el agua, y por eso el agua insistía en mirar y en que la miraran. (...)
Apenas puso sus ojos sobre el agua se dio cuenta que por su mirada descendía un pensamiento. (Aquí la señora Margarita dijo estas mismas palabras: un pensamiento confuso y como deshecho de tanto estrujarlo. Se empezó a hundir, lentamente, y lo dejé reposar. De él nacieron reflexiones que mis miradas extrajeron del agua y me llenaron los ojos y el alma. Entonces supe, por primera vez, que hay que cultivar los recuerdos en el agua, que el agua elabora lo que en ella se refleja y que recibe el pensamiento. En caso de desesperación no hay que entregar el cuerpo al agua; hay que entregar a ella el pensamiento; ella lo penetra y él nos cambia el sentido de la vida. Fueron éstas, aproximadamente, sus palabras." Tales eran los pensamientos de Margarita en La Casa Inundada.
Décadas más tarde, el científico japonés Masaru Emoto, tras sus experimentos y miles de fotografías de gotas de agua congeladas llega a afirmar que el agua no solo almacena información sino también sentimientos y conciencia, reaccionando a cualquier mensaje. Los pensamientos, los sentimientos, la oración, las palabras, la música, influyen sobre la estructura molecular del agua.
Sin imaginarlo, el amigo Felisberto Hernández al crear este personaje taciturno y estrambótico que decide inundar la vieja casona en la que vive siguiendo los planos de un arquitecto de Sevilla, se estaba anticipando a las controvertidas teorías del científico japonés.
Al primero lo vi hará cosa de mes de medio pegado al panel de información municipal en la Avda. de Salamanca, cerca de Carrefour. ¡Ah, y éste! ¡Qué raro!, pensé pero iba en coche, el semáforo se puso verde y tuve que largarme.
Unos días más tarde todavía hacía un fresco de perros y llovía bastante, lo recuerdo porque mi paraguas estaba a puntito de romper en el panel que hay en la Avda. de Comuneros bajo el puente del ferrocarril, me encuentro con otro del mismo tipo, pero no decía lo mismo. Me gustó lo que contaba. Del festival de las Artes, me dije. Llegó el festival pero nada de máquinas visionarias, ni compras o ventas más allá del habitual taquillaje.
Poco a poco comenzaron a verse por toda la ciudad. Los más grandes en paneles de información municipal, algo más pequeños desperdigados por vallas de obras, tapiales o huecos de ventanas, y los pequeñitos en los bares o de mano en mano.
Ahora están por todos lados, en la valla de la obra del Gran Hotel, en las barras de los bares, en los rincones más inesperados, y en el DA2. Sus autores: SPS Sociedad Psicogeográfica de Salamanca
VENDO
MAQUINAS VISIONARIAS / QUE TATUAN EN TU ALMA LA NECESIDAD DIARIA / DE TOCAR PIEL METALIZADA DE COLOR MALVA / PIEL DE NOCHES GANADAS A LA NIEBLA Y A LA HELADA / PIEL AJENA QUE EN SU ESCALOFRIO TE GUARDA / PIEL CON PINTURA DE PLUMAS / QUE SON COSQUILLAS DE CREMAS AFRODISÍACAS / QUE POR TU PIEL DE ESPONJA VIBRADORA SE DERRAMAN