Emma B.El diario de una chica de provincias
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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2004. Elecciones “cheek to cheek”Las huestes de los partidos políticos ponen al día, engrasan y abrillantan la maquinaria electoral. Esta vez, en la arena política todos los artilugios y maquinaria de guerra, desde la pistola del abuelo a los tanques de Trillo, desde los “mass media” al boca a boca de militantes y cargos políticos. el rubioPensé que me había librado del rubio-oficial, pero el sábado volvió a sonar. turkish barAquel pequeño bar de esquina, cutre, oscuro y ruinoso, refugio de alcohólicos padres de familia se ha cargado de olores. Primero aparecieron las ventanas, luego las teteras, los posters del Egipto turístico y el moreno que siempre mira cuando paso. Luego llegaron las especias, los olores de la Kasbah de Casablanca o Argel, o el barrio turco de Berlín. Aromas desconocidos, dulces y un algo pastosos. Su fragancia me encontró desprevenida aquella tarde febreril de inusitada primavera. Aquellos efluvios envolvieron mis sentidos, y no pude por más que volver mi cabeza con sorpresa. - ¿Qué huele? - Ah, el nuevo bar, comprendí tras rastrear su huella en el aire. Ahora, cada vez que me acerco a la esquina estiro mi naricita esperando mi ración diaria de los nuevos perfumes lejanos, melancólicos y empalagosos. El exotismo de Oriente ha llegado a provincias. bamboleoParece que mi vida se ha vuelto un constante bamboleo, y todo oscila de los fragmentos a las burbujas. De los fragmentos de tozuda realidad a las burbujas de los sentimientos. Así entre burbujas y fragmentos vamos matando el rato. Hay burbujas blancas de cristal transparente que suenan a noche, y burbujas de sol invernal que templan el alma. Hay fragmentos instalados en el cotidiano transcurrir, como parásitos aferrados a la piel de una ballena, que nos someten y se alimentan de nosotros. la resaca del 14-F¡Minino, minino... pero esta nenita que se cree¡ Qué pesada, no deja de achucharme. Y ese olor a rebelde de Gaultier, no lo aguanto. Al que no entiendo es al amo Luis: princesa arriba, princesa abajo, mi niña preciosa... ¡Qué pastel es éste¡ Claro que lo de la señora Elena es para salir huyendo: que hoy sí, mañana no, que eres mi vida, que te deseo y no te tengo... Una de cal y otra de arena, con ese tipo de negro y olor a cuero que cualquier día me despelleja la cola con esas botas cubanas. Con lo bien que vivía yo en mi cestita azul, a mesa puesta, con los paseos y los mimos de Luis y Elena. Ahora, como de rancho y los mimos que sobran. la nieveLa nieve ha dejado un cadáver de paloma en el patio de mi casa. Ayer tenía una armadura de hielo blanco, fría y refulgente. Esta mañana todavía estaba allí con sus plumas grises, blancas y negras agitadas por el norte helador. amores que matanUn día el cronopio (gracias, Cortázar) diluyó su amor en un estanque cualquiera, no dejó nada en el tintero y cerró la puerta. Ahora que ha descubierto los otros mundos no sale de su asombro. la palomaMás nieve, más frío y más noches con sus siete días. La paloma todavía sigue en el patio, rígida y fría como la muerte. Sus plumas cansadas ya no se dejan agitar por el viento. Ahora dos pinzas de plástico verde velan su cadáver. |