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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2009.

casi, casi, primavera

La primavera se va acercando. No hay duda: los callos pican, la piel se enrojece en una pantorrilla sí, en la otra no; aparecen eczemas en los sitios más insospechados; la sangre bulle, queridos niños. Esto mismo parece que le acontece a mi MiLanzarote, que se ha despachado con alegría primaveral contra su opositor el señor Fernando Pablos: “Ha pasado de ser el recadero de Melero –al que compraba los chicles ahora que ya no fuma– y ahora se ha convertido en un monosabio”. Hay que ver, después de este frío y soso largo invierno, llegamos a marzo con la jarana festiva de MiLanzarote para animar el cotarro. Si no hay como este hombre...!

El clan socialista está de los nervios ante tamaño insulto. Y Misombra dice que su NandoPablos no lo merece, con esa carita de aplicado que tiene, que ese bestia se lo va a mustiar. "Niña, que todavía no ha florecido.", le aclaro, más que nada porque Nandito no es ni por asomo mi tipo -a mí me van los tipos duros- y por incordiar, claro. "Y además que se espabile. Que le diga a MiLanza que..., no sé..., que él es el recadero de..., de...., Esperanza Aguirre?" A ver si así animamos este final de invierno. Por favor, señores, el vulgo y yo lo necesitamos con toda esta crisis por los rincones.

01/03/2009 20:53. emma b #. en provincias Hay 5 comentarios.

otra de ellas

La fiscalía "de momento" no ve indicios para remitir la causa de corrupción al Supremo. Cerré El País. Pagué. Salí del café. En la plaza de Los Bandos, hacía frío. Eran casi las diez de la noche. El día terminaba y acababa de enterarme del notición de la jornada. “Si la fiscalía fuese chica, otra más para el clan de momento.” Pensé. “Ella todavía no lo sabe pero su destino está marcado.”

Las chicas del de momento somos expertas en bandazos masculinos, unos vienen y otros van –que dice ¿la canción?, la poesía?, no sé..., ya no me acuerdo-. Cada vez que un nuevo amor llama a nuestros sentidos, nos preguntamos unas a otras, a pesar de nuestros diferentes enclaves planetarios: ¿cómo se llama?, qué hace?, es guapo? y la pregunta del millón, la clave de toda esta trama: ¿y cómo te va? La respuesta siempre la misma: “Bien, de momento, bien”. Claro que más pronto o más tarde todo se complica, su señora lo ata en corto y los hijos pesan, no acaban de romper con la ’mamma’, no aguantan un quítame allá esas pajas, necesitan seguir seduciendo..., todo se balancea y termina rompiendo.

Un tiempo impreciso -eso sí- más tarde volvemos a los maravillosos momentos del comienzo, a la ilusión y las preguntas. Por supuesto vuelve el de momento. Da igual que ellos sean madrileños, alemanes, franceses, brasileños, gallegos, charros, argentinos, extremeños o suecos.

Este lunes, el asteroide 2009 DD45, de un tamaño estimado entre los 21 y los 47 metros, ha pasado ‘rozando’ el planeta. Su impacto desprendería una energía similar a 1000 bombas atómicas como la de Hiroshima. Este asteroide volverá a pasar cerca de la tierra, pero no se sabe cuándo.
Menos mal!, de momento, sólo ha rozado.

Siempre, de momento?

07/03/2009 20:15. emma b #. ellas Hay 4 comentarios.

la rubia del viernes 13

 

 

 

 

 

 

 

 


Es viernes 13. Una mañana de cielo azuleño y aire primaveral. Es la hora del vermouth, me acomodo en la terraza del Novelty con la nariz al sol, los ojos bajo las gafas, y en las manos El Adelanto, suspirando por el último titular de MiLanzarote, y suspirando por un cigarro al vuelo.

A los diez minutos, sin tiempo para saborear el primer sorbo del Peruchi —recomendación de mi amiga OjosdeGata, una auténtica adicta que contagia—, una morena y una rubia asoman por sotavento. La rubia, muy rubia, ojos azules borrosos entre las capas de rimel, con rayas negras y sombra gris cargada en los párpados como las modelos de mirada siniestra y perturbada de Vivienne Westwood. Sobre unos osados taconazos y con pantalones acampanados bordados desde medio muslo a lo mantón de manila, la rubia arrastra tres!! canes: dos perritos y un chucho color canela. Con horror sospecho que los pasitos de la rubia se encaminan hacia..., aquí. Los perritos tiran hacia la izquierda, el chucho al frente, ella trata de encarrilarlos, cierra el puño con fuerza, levanta la mano izquierda, titubea, agarra las correas también con la izquierda. Las dos manos al timón de aquella reata canina.

Bebo mi primer sorbo de Peruchi temiendo lo peor. “Este néctar divino me traquilizará”. Zas!, garganta abajo. Su dulce amargo vela mi resquemor. El rasputín enano con fundita de tartán se acerca a mi pie derecho. Horror! Un trago de Peruchi desperdiciado. Un mañana tan primaveral, tan de luzdivina. Iba a ser la mañana de la flor del cerezo, en el lado soleado de la plaza, los transeúntes que van y vienen, pequeños sorbos de Peruchi... ¡Dolce far niente! Ahora, el chou-chou olfatea mis zapatos, me tienta, ni lo miro.

Ya está, no hay vuelta atrás. La rubia se sienta en la mesa de al lado, ¡a mi vera! Apenas nos separan treinta centímetros. Me mira, ni sonríe. Vuelve a mirar. Ata en corto a los perros. El chucho canela me observa de lejos con hocico altivo. Necesito otro trago. “Calma, nena, no ha pasado nada. Esta pandilla no te va a chafar el Peruchi.” Respiro lento, miro al cielo, templo la mano, es la una y media en el reloj de la plaza, alzo la copa, brindo al sol y paladeo con delicadeza mi auténtico primer trago de Peruchi.

El chou-chou y el yorkshire juguetean debajo de la mesa de la tentación rubia. El chucho se planta en jarras entre la silla de la rubia y de la morena, guardián entre el centeno. La rubia abandona una cajetilla de Lark encima de la mesa. Se acomoda el pantalón y el jersey azul cielito. Enciende un cigarrillo. Un trago largo a mi Peruchi entre el humo dulzón del Lark. El camarero carameloso trae una tapa de patatas fritas al chucho que se agacha y le deja su puesto entre las hembras. Me arrellano en la silla, ojeo El Adelanto..., nada, de MiLanzarote punto en boca. Trago largo y buena suerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

15/03/2009 00:59. emma b #. ellas Hay 4 comentarios.


Las walkirias en bikini toman el sol a las orillas del Tormes. Los chopos apenas han brotado. Los juncos todavía secos y los árboles de invierno. Necesito una sombra!

21/03/2009 13:30. emma b #. en provincias No hay comentarios. Comentar.

déjà vu

En el TRD a Madrid me entretuve en releer unos relatos de Pitol, y ni tan siquiera me di cuenta que ella se había sentado frente a mí, al otro lado de la mesa. El olor a caniche mimado y madurita madrecanes logró distraerme de los vaivenes temporales de Nocturno de Bujara. Subió en Ávila con su bolsa porta-canes y un bolsazo. La mujer era menuda, de pelo corto, blanco y encrespado, y pantalones de cuero marrones. Con disimulo, mirando hacía mí a través del parpado, como si fuese a liarse un porro, rebuscó varios minutos en aquel pozo de los deseos -como para encontrar nada en ese pozo- hasta encontrar una toallita de manos que con primor extiende sobre su regazo. Entreabrió la bolsa y como si de un mago se tratase sacó un yorkshire terrier -yorkie para los amigos- con abriguito verde pistacho, y lo acomodó en la toallita con las patas traseras dobladas y las delanteras estiradas, en pose de otear el horizonte.

No podía dar crédito ¿estamos en el mes del perro? ¿son señales del destino? En apenas dos días los canes y sus dueñas me persiguen. ¿Tiene algún sentido oculto? En el viejo tren de Varsovia a Cracovia, al estilo de nuestro tradicional tren expreso nocturno Madrid-Galicia, una mujer mas ruda, más matrona y mal encarada me sorprendió con la misma operación, otro yorkie en el regazo sobre una toallita más raída y descolorida. El perro de la polaca -kalish o algo así, no era precisamente el tipo adecuado para aquella sargento-, la toalla y la miss desparramaban un hedor pises que amenazaba mi integridad durante las próximas tres horas ruta en aquel departamento cargado de olores y viajeros, con ventana y puertas cerradas. No me quedé quieta, en mi inglés más fino y académico pregunté si podía abrir la ventana, ante el silencio abrí antes que el mareo me trincase. Miss Polski ordenó al viajero taciturno y éste la cerró sin rechistar . Al rato entró el revisor, ni se inmuto ante la presencia del perrito. Mi última esperanza esfumada. Ya sólo me queda el bar o el pasillo. El perfume canino y a rancia pudiero con mis normas de viajera prevenida, abandoné la maleta a su suerte y pasé el resto del viaje en el bar-restaurante al abrigo de los aromas de la comida que se engullían dos japoneses.

El yorkie ladeaba la cabeza, rebullía pizpireto atento a las palabritas de la seño. Me escondí entre las callejuelas de Bujara temiendo respirar. Media hora más tarde apareció el revisor. “Señora no puede llevar el perro aquí, tiene que meterlo en la bolsa“. La mujer se hacía la remolona. “Mira lo que dice el señor, jeje”. Mi querido revisor no se movía. No tuvo más remedio que guardar a yorkie en la bolsa. “Le decíamos, por ejemplo, que al anochecer el aleteo y el graznido de los cuervos lograba enloquecer a los viajeros…”

me acuerdo

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Me acuerdo de las tardes de domingo comiendo pipas en la plaza de los camelios.

Me acuerdo de los domingos en la playa, el agua siempre estaba fría y la tortilla siempre ríquisima.

Me acuerdo de los interminables domingos lluviosos.

Me acuerdo del pequeño supermercado de madera con su toldo de rayas blancas y azules.


29/03/2009 23:03. emma b #. emma Hay 3 comentarios.

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